16 mayo

Manufactura humana (Poesías)

 



Una nueva era


Cuándo terminará esta ingrata costumbre

De guardar las armas para la próxima batalla?

Cuándo será fresca y pura, nuevamente, 

La brisa ebria de humo y sangre, de la mañana?

Y cuándo dejará de asentarse el odio en esos libros

Que envenenan a los recién nacidos, inocentes...?

Mutiladas promesas de las nuevas generaciones

Esperando su turno para el mutuo desperdicio...

Y cuándo se saciará esa sed de la vieja venganza

Que apaga uno a uno a los grandes campeones?



Caminos que se cruzan



Es más fácil aguantar el asedio de un enemigo

Que la presencia continuada de un idiota.

Y la monotonía pesa, a veces, más

que el remolino del combate sin tregua

Todas las penurias, las privaciones

Nos hacen sonreír un día despues

Pero el desamor de una sola mujer

Puede derrotar la alegría infatigable

De los más temerarios guerreros.

Es tan relativo el mundo, tan inestable

Que la calma de caminar sobre cadáveres

Se quiebra con la primera lágrima de un niño.

Que derrota al disciplinado luchador?

Jamás rendido, infatigable y terco...!

Es llegar finalmente a su destino:

Ser acorralado por el mas simple vacío.

Es preferible dormir al raso, entre la escarcha

Que convivir con una casa solitaria...

Tal vez por eso en los cruces de caminos

Algunos se desvían justo antes, de las ciudades.




Punto medio


Existe la tristeza

El dolor

La desolación

La amnesia voluntaria

El olvido

El furor ciego

El vuelo.

Existe el llanto

La nostalgia

Las lágrimas

La demencia

El desgarrado grito

El aullido 

El sudor febril, nocturno.

Existe incluso

La auto flagelación

El sacrificio

El martirio

El suicidio

Como forma de expresión

El arte, final

De la sangre

Como único medio

Como último

Camino.

Existe el asesinato

La masacre

El canibalismo

El exterminio

La destrucción total

El disfraz

La transformación

El incendio

La densa espera

Del acecho

Que conduce al magnicidio.

Existe la vida sin cuerpo

La muerte aun latiendo

La inmovilidad

La oscuridad

El laberinto

El silencio

La devastación

El hambre 

El frio

El agotamiento

Pero nada alcanza

Para dibujar en el aire

Lo que siento

Por seguir

Tan lejos

De mi suelo

De mi sueño.



A corta distancia.


Donde los cuchillos no hacen mella

-Entretejido de tensos hilos de acero-

El músculo más duro tiembla, de miedo

Bajo la levedad de una caricia -al descuido-.

Todas las escombreras

Llenas de cuerpos quemados, 

Las guaridas de hienas, familiares, conocidas,

Tienen un sendero para atravesarlas.

Sin embargo la dulzura, de una voz en calma

Deja sin refugio a los guerreros

Invencidos.  Entregados, de brazos abiertos

La muerte es una decisión, la vida...solo arremete:

No se puede combatir un par de ojos, acorazados

De pestañas mansas.  Pocas veces, se puede elegir

Como y cuando, con quien, perder la batalla...

Guerra tras guerra despreciando tesoros, 

Saltando celadas y trampas, esparciendo la venganza,

Desperdiciando vidas ajenas, sin hacer cuentas.

Cuando nada queda, y la muerte se cierra

Como una noche de tormenta, el corazón,

Es camino y arma, es escudo y mapa.

Que será de mi vida mañana, indefenso

Desorientado, frágil, perdido en la niebla

De un infinito mundo nuevo.



El mercado de la dignidad en venta


El tiempo pasó furioso, impredecible,

Al galope como una manada de búfalos

Y todo lo que era claro -supuestamente- se volvió turbio.

Y los antiguos guerreros buscan a cuatro patas, oro!

En el barro ensangrentado en el que se empantanaron

Que bellos eran los ideales, cuando propiciaban noches de excesos

Que justo podría haber sido el mundo!  Si hubiera empezado por ellos,

A repartir el excedente de tanta explotación, de tanto pisoteo.

Solo necesitaban un reconocimiento, a su impecable gorgoteo

Pero nunca llegaron los premios, para sus emocionales actuaciones.

Tampoco llegaron a CEOs, mediocres pedigüeños, papeleros

Se gastaron tan rápido las treinta monedas inconfesadas

Buscando armar una salida de emergencia, para cambiar de bando

Terminaron lagrimeando contra las altas paredes, de un callejón

Sin salida.




Revisiones de otoño.


No se puede dormir con tantos enemigos

Ni soñar cien veces lo mismo

No todo lo que brilla es el sol, aunque amanezca.

Sesenta trampas por minuto, golpean en tus tobillos:

Solo caen los que no se hicieron mas fuertes...

Tanto cuesta vivir hacia adelante? 

...Que algunos no pueden caer jamás del nido.

Eternos niños consentidos, no hay un costo demasiado alto,

Como para no anotarlo en un cuaderno ajeno.

Estar vivo es como mínimo, impredecible

Aunque algunos lo intenten, no se puede esquivar

Ni disculpar a los que se escapan, cobardemente. 

No pudieron cortar los hilos de sus titiriteros?


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