Una nueva era
Cuándo terminará esta ingrata costumbre
De guardar las armas para la próxima batalla?
Cuándo será fresca y pura, nuevamente,
La brisa ebria de humo y sangre, de la mañana?
Y cuándo dejará de asentarse el odio en esos libros
Que envenenan a los recién nacidos, inocentes...?
Mutiladas promesas de las nuevas generaciones
Esperando su turno para el mutuo desperdicio...
Y cuándo se saciará esa sed de la vieja venganza
Que apaga uno a uno a los grandes campeones?
Caminos que se cruzan
Es más fácil aguantar el asedio de un enemigo
Que la presencia continuada de un idiota.
Y la monotonía pesa, a veces, más
que el remolino del combate sin tregua
Todas las penurias, las privaciones
Nos hacen sonreír un día despues
Pero el desamor de una sola mujer
Puede derrotar la alegría infatigable
De los más temerarios guerreros.
Es tan relativo el mundo, tan inestable
Que la calma de caminar sobre cadáveres
Se quiebra con la primera lágrima de un niño.
Que derrota al disciplinado luchador?
Jamás rendido, infatigable y terco...!
Es llegar finalmente a su destino:
Ser acorralado por el mas simple vacío.
Es preferible dormir al raso, entre la escarcha
Que convivir con una casa solitaria...
Tal vez por eso en los cruces de caminos
Algunos se desvían justo antes, de las ciudades.
Punto medio
Existe la tristeza
El dolor
La desolación
La amnesia voluntaria
El olvido
El furor ciego
El vuelo.
Existe el llanto
La nostalgia
Las lágrimas
La demencia
El desgarrado grito
El aullido
El sudor febril, nocturno.
Existe incluso
La auto flagelación
El sacrificio
El martirio
El suicidio
Como forma de expresión
El arte, final
De la sangre
Como único medio
Como último
Camino.
Existe el asesinato
La masacre
El canibalismo
El exterminio
La destrucción total
El disfraz
La transformación
El incendio
La densa espera
Del acecho
Que conduce al magnicidio.
Existe la vida sin cuerpo
La muerte aun latiendo
La inmovilidad
La oscuridad
El laberinto
El silencio
La devastación
El hambre
El frio
El agotamiento
Pero nada alcanza
Para dibujar en el aire
Lo que siento
Por seguir
Tan lejos
De mi suelo
De mi sueño.
A corta distancia.
Donde los cuchillos no hacen mella
-Entretejido de tensos hilos de acero-
El músculo más duro tiembla, de miedo
Bajo la levedad de una caricia -al descuido-.
Todas las escombreras
Llenas de cuerpos quemados,
Las guaridas de hienas, familiares, conocidas,
Tienen un sendero para atravesarlas.
Sin embargo la dulzura, de una voz en calma
Deja sin refugio a los guerreros
Invencidos. Entregados, de brazos abiertos
La muerte es una decisión, la vida...solo arremete:
No se puede combatir un par de ojos, acorazados
De pestañas mansas. Pocas veces, se puede elegir
Como y cuando, con quien, perder la batalla...
Guerra tras guerra despreciando tesoros,
Saltando celadas y trampas, esparciendo la venganza,
Desperdiciando vidas ajenas, sin hacer cuentas.
Cuando nada queda, y la muerte se cierra
Como una noche de tormenta, el corazón,
Es camino y arma, es escudo y mapa.
Que será de mi vida mañana, indefenso
Desorientado, frágil, perdido en la niebla
De un infinito mundo nuevo.
El mercado de la dignidad en venta
El tiempo pasó furioso, impredecible,
Al galope como una manada de búfalos
Y todo lo que era claro -supuestamente- se volvió turbio.
Y los antiguos guerreros buscan a cuatro patas, oro!
En el barro ensangrentado en el que se empantanaron
Que bellos eran los ideales, cuando propiciaban noches de excesos
Que justo podría haber sido el mundo! Si hubiera empezado por ellos,
A repartir el excedente de tanta explotación, de tanto pisoteo.
Solo necesitaban un reconocimiento, a su impecable gorgoteo
Pero nunca llegaron los premios, para sus emocionales actuaciones.
Tampoco llegaron a CEOs, mediocres pedigüeños, papeleros
Se gastaron tan rápido las treinta monedas inconfesadas
Buscando armar una salida de emergencia, para cambiar de bando
Terminaron lagrimeando contra las altas paredes, de un callejón
Sin salida.
Revisiones de otoño.
No se puede dormir con tantos enemigos
Ni soñar cien veces lo mismo
No todo lo que brilla es el sol, aunque amanezca.
Sesenta trampas por minuto, golpean en tus tobillos:
Solo caen los que no se hicieron mas fuertes...
Tanto cuesta vivir hacia adelante?
...Que algunos no pueden caer jamás del nido.
Eternos niños consentidos, no hay un costo demasiado alto,
Como para no anotarlo en un cuaderno ajeno.
Estar vivo es como mínimo, impredecible
Aunque algunos lo intenten, no se puede esquivar
Ni disculpar a los que se escapan, cobardemente.
No pudieron cortar los hilos de sus titiriteros?

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