Las matemáticas del poder!
Si.
No.
Analicemos estas dos afirmaciones fuera de contexto: o tendríamos que decir, una afirmación y una negación? La realidad es que las palabras son absolutamente neutras, solo son grupos de letras, puntos alineados en un formato de fondo contrastante. Entonces adquieren significado en relación a una intención y a un esquema comunicativo.
Es lo que se llama "Medios de Prensa" Claro, un poco antigua la definición... ya que la palabra prensa, nos remite a un antiguo y primitivo método de impresión, hoy considerado artesanal, ya que la técnica evolucionó, la tecnología evolucionó, y los creadores de contenido evolucionaron.
Bueno, en realidad, la tecnología es lo único que evolucionó, y como siempre, su evolución provocó la involución del factor humano. Siempre es así, siempre lo fue, en cualquier aspecto de nuestra vida social, de nuestra relación con el mundo: no hay un solo adelanto tecnológico que no haya degradado a sus usuarios, de manera proporcional a su complejidad. No importa si tomamos ejemplos de la Medicina o la Física Quántica, de los transportes, las comunicaciones o la agricultura moderna.
La realidad, que hoy en día se esta convirtiendo en la tapa hermética que cierra nuestra lápida, es que cuando un ser vivo, se sirve de instrumentos para obtener beneficios que exceden a las posibilidades de su propio cuerpo y alcance espacial, todo lo que abarca, se convierte en pérdida y daño, pero claro, esto no es comprobable escuchando a los vendedores de tecnologías de punta, a los burócratas que trazan estadísticas, a los gerentes que custodian ganancias corporativas.
La única realidad comprobable, si pudiéramos comprobarla, para lo cual tendríamos que vivir en un planeta ajeno, solo para obtener una perspectiva real, es que, como seres humanos, llevamos siglos reduciendo nuestras posibilidades humanas. Claro que no se entiende. No se entiende, no? Les doy un ejemplo:
Si saliéramos a pasar por el campo, y viéramos una gallina silvestre... Pensaríamos que es feliz?
No estamos hablando de lo que piensa la gallina de si misma ni de su realidad, ni de lo que piensa de nosotros, sino de nuestro pensamiento.
Que pensaríamos?
Moldeados por siglos de educación corporativa, genéticamente manipulados por generaciones para lograr una mayor sumisión, sin ninguna duda, pensaríamos que no. Porque la sola idea de una gallina salvaje nos aterra, nos descoloca, y no podemos elaborarla en nuestra mente cuadriculada moderna.
En realidad no pensaríamos nada porque las gallinas salvajes no existen, fueron exterminadas hace muchísimo tiempo, y ya no existen en libertad. Ahora, Si esa gallina existiera, la miraríamos con lástima. Pensaríamos en las millones de gallinas hacinadas en criaderos, comiendo sin parar para producir un huevo que les será saqueado, y diríamos, en voz alta para que escuche dios: "pobres gallinas silvestres, apenas les alcanza en tiempo para encontrar que comer, y nadie las cuida". Para nosotros, esos animales criados sin otro objetivo que comer, producir y ser descartados (no les suena de algo?) viven, en esos fraudulentos galpones, una vida maravillosa.
Porque ese pensamiento nos libera, nos exime de evaluar, de pensar en nuestra propia situación: hacinados, enfermándonos en ciudades corruptas, superpobladas y sucias, rodeados de nuestra propia basura, inundando cada espejo de agua con nuestros propios excrementos, multiplicándonos sin mas sentido que ofrecer a nuestras propias crías como un tributo al sistema, para que pueda seguir en funcionamiento, construyendo mas paredes a nuestro alrededor.
Pero fingimos no darnos cuenta de que todo está mal. Protegemos nuestra "salud mental" evitando cualquier interferencia con la fábula que elegimos convalidar cotidianamente, como si fuéramos peces que disfrutan del paisaje de la lámina pegada al otro lado del vidrio de su estrecha pecera.
Claro que fingir hace felices a nuestros gobernantes, a los emprendedores hombres de negocios que se han adueñado del 98 por ciento del planeta! Pero solo son fuertes porque creemos en ellos, porque hemos sido extinguidos hace muchísimo tiempo, y ahora, solo caminamos de un lado a otro de nuestro criadero, rasguñando un poco mas de comida, mientras soñamos con un nuevo televisor.
Somos el punto nodal del sistema. Cada uno de nosotros.
Somos el engranaje maestro, y nuestro único compromiso es adaptarnos. Pero no adaptarnos funcionalmente como especie, sino adaptarnos esquemática e individualmente como individuos, a cada ingrediente y a cada formato que nos sea ofrecido o impuesto para aumentar nuestro rendimiento, funcionar según las instrucciones. Porque todo está conectado, y si falláramos, el esquema completo correría el riesgo de derrumbe.
Eso, si, es real.
Toda la maldad está conectada, y todos los sueños de libertad también. Tenemos el soberano poder de desenchufarnos, de dejar de alimentar la monstruosa maquina del progreso y la esclavitud, por nosotros mismos. Cada tanto nos embaucan con un supervillano excepcional, un Hitler, un Netanyahu, un Trump, para convencernos de que el mal es el fruto irreductible de una mente maestra, de una corporación maquiavélica (por cierto, Maquiavelo no decía esto) y así lograr que nos mantengamos tranquilos e inertes, haciendo lo que hay que hacer (lo que hay que ser), así sea matar o morir, producir o saquear, emigrar o invadir.
Pero el milagro de estar vivo, la maravilla, la posibilidad de pensar en ser libres, también esta conectada. Y a diferencia de la oscuridad humana, esta conexión abarca a todos los seres vivos y a toda la naturaleza, a la infinita complejidad del universo. Somos nosotros mismos, el único engranaje fundamental del funcionamiento del mundo.
Y por eso tanto cine, tanta novela, tanta imposición de un pensamiento sumisamente improductivo, que nos describe como testigos inofensivos, siendo moldeados por un Gran Esquema que agita las olas del mundo, donde seremos felices con solo mantener la cabeza fuera del agua, mientras pirañas y tiburones nadan libremente, a su antojo.
Somos soberanos, esa es la realidad, que no ejerzamos nuestro poder no nos exime de ser responsables directos del avance sistemático de las corporaciones que nos someten. Cualquiera de nosotros podría -ahora mismo- desmenuzar sus últimas 24 horas sobre el planeta, y ejercer un cambio sobre la totalidad de sus actividades, encaminado a reducir su complicidad en la devastación.
Cualquiera podría revisar sus necesidades reales, absolutas, ahora mismo, y comenzar a ejercer un cambio que restará su participación en el incendio permanente del mundo, en el exterminio creciente de especies de flora y fauna, de ecosistemas fragilizados, de comunidades autóctonas sustentables, acorraladas por topadoras y pistoleros.
Nadie esta dispuesto a salvar a cinco o cincuenta mil indios desconocidos, a una tribu perdida en las montañas lejanas o en la oscura selva, si el precio a pagar es una peor calidad en el brillo de las zapatillas deportivas con que caminamos por el parque los domingos. Nadie está dispuesto a dejar de asesinar ballenas ni elefantes, monos o liebres, hasta su desaparición, si eso implica un aumento de cuarenta centavos en el precio mayorista del petróleo, que impactará en nuestro presupuesto.
Hollywood nos vende supervillanos para que nos olvidemos de nosotros mismos, y superhéroes multimillonarios, para que ni siquiera pensemos en luchar. Pero si miramos bien, desmenuzando a los personajes, los supervillanos -acosados por traumas y frustraciones- se parecen milímetro a milímetro a cada uno de nosotros, mientras que los felices superhéroes, son un calco al papel, de cualquier hijo mimado de la élite que alimentamos con nuestro trabajo, y nuestra impuesta sed de placer y mercancías.
El único cambio real, el único cambio posible, empieza ahora mismo, desde cada uno de nosotros, en nuestra propia vida, en nuestro entorno inmediato, en nuestras relaciones sociales y familiares. Solo nuestro inmenso poder colectivo, enraizado en cada una de nuestras pequeñas acciones, podrá volver obsoleto el actual esquema de dirección y gerencia mundial, que nos lleva hacia el borde de un acantilado inevitable a una velocidad cada vez mas acelerada, mientras que nos convence que el mayor peligro es saltar a tiempo.


.jpeg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Que te parece?