03 febrero

Nada es imposible

 



Como pudimos olvidarlo?     

  Como podemos negarnos de tal modo a la evidencia permanente, solo porque nos han enseñado a ser absolutamente ciegos al resto del universo? 

  Millones de propagandistas nos convencen cada día.  Miles de expertos, especialistas. Han logrado organizar nuestra mente, nuestra percepción, nuestro pensamiento en una sola nefasta doctrina: todo es imposible.  

  Y todo es imposible porque no nacimos preparados, porque aún no pagamos al entrenador, al "Coach", porque no hemos asistido a la academia, al instructorado, al especialista en "ser"

  La realidad, por supuesto es exactamente la contraria: más allá de nuestra pequeña definición de "la realidad" no hay un solo límite en el universo, llamémosle tiempo, espacio, percepción, conciencia, que no haya sido autoimpuesto.   

  A nuestro alcance se encuentra absolutamente todo.

  Todo.   

  Sin embargo, logramos el increíble milagro cotidiano de generar nuestra vida a base de increíbles cantidades de recursos inagotablemente onerosos.  Hemos sido diseñados para generar caminos tortuosos de regreso a la simplicidad! Pero... No era más fácil no complicarnos tanto?? 

  La sociedad de consumo pareciera no tener limites, sin embargo, se esta chocando contra ellos: es tan costoso acopiar las materias primas necesarias para elaborar un producto innecesario, que se hace mas lucrativo apostar por lo intangible, de ahí, esta pretendida vuelta actual a la espiritualidad, que monetiza el espacio virtual, y sin poner en marcha máquina alguna, genera dinero por dejarnos pensar nuestros pensamientos, y por permitirnos meditar en silencio.

  El camino de vuelta es tan absurdo como el de ida, no tenemos porque ir a ningún lado.  Todo lo que importa, todo lo que necesitamos, está a nuestro alrededor.  Aquí y ahora!  Seguimos siendo seres vivos como todos los demás, como el resto de nuestro entorno.  No necesitamos mas que el sol para vivir hasta mañana, y no va a distraerse porque lo ignoremos, ni va a atrasarse un segundo porque lancemos la próxima bomba atómica. 

  Simplemente, nos da la oportunidad de tomar nota de nuestra insignificancia: Cada día de nuestra vida debería tener, también, un sentido! 

  Claro, que... ese no es el caso! 

  Entonces inventamos los relojes para intentar convencernos que se puede segmentar la eternidad.  El sol vuelve a salir sin enterarse...

  Coleccionamos horarios y rutinas, nos enorgullecemos de imponer nuestra forma antinatural de vivir.  El sol vuelve a salir sin emitir un bostezo.

  Destruimos todo lo que nos rodea, inventamos maquinas para destruir las maquinas que destruyen lo que nos rodea, inventamos maquinas para destruir las maquinas que destruyen lo que inventamos para destruir todo lo que nos rodea.  El sol sale con la misma intensidad a la misma hora. 

  Cuanto tiempo pasará... cuanto falta para que no podamos, para que nos sea imposible distinguir, discernir, de que lado de la pantalla estamos?  Soy humano?  Soy un androide, un robot?  Cuantas herramientas mentales me quedan para diferenciarme de una inteligencia digital creada con mis propios hábitos de pensamiento?  

  Bienvenidos a la comodidad total! A la uniformidad absoluta!  Cuando el entramado de algoritmos de control digiten tan completamente nuestra vida, seguramente viviremos cien por ciento conformes y plenos.  

Pero... Cuando fue la última vez que sentiste la textura de tu propia piel?  Sentirse vivo tiene algo de eso: ser consciente de uno mismo, es recuperar las posibilidades de nuestro cuerpo entero.  No las posibilidades de nuestro entrenamiento, sino de nuestro cuerpo libre, tomando decisiones en el silencio de un amanecer de pantallas apagadas.  

  Solo en el silencio real, podremos escuchar nuestros propios sentimientos.  Absolutamente todo es posible. Todo lo que quede después de sacudirnos las innumerables capas de deseos y mandatos ajenos, de instrucciones e intrusiones, de mentiras y manipulaciones, de violencias y restricciones. La simple naturaleza de un ser humano moderno, que no ha cambiado nada en los últimos veinte mil años.  

  Hay un solo objetivo, una sola búsqueda real: la libertad.

 





  



Militancia Ambiental!

 



 Claro que si.  Cada empresa contaminante, destructiva o mortal, debería tener un encargado de filtrar datos a la Organizaciones Ambientales adecuadas!    

  Vivimos en un mundo completamente rebalsado por la hipocresía, los santurrones de vidriera, el postureo y la indiferencia, pero además, vivimos en un mundo completamente absurdo, donde la mayor responsabilidad a la que muchos aspiran, es a señalar con el dedo a los que parecen culpables, a los que pueden acaparar la culpa, para que los demás puedan sentirse inocentes, sin dejar de morir y matar, sin ningún sentido.

  El Greenwashing pasó de moda!  

  Ya casi no hace falta gastar millones contratando empresas que gestionen engañosamente la reputación de las industrias.  Ahora, lo que se estila es mucho mas barato: aunque de pura casualidad no fuera cierto, declarar a una empresa como contaminante, certifica su éxito, ya que una horda de ambientalistas de papel, desde sus teclados, van a realizar una campaña tan permanente y totalizadora, que ni siquiera los pájaros del zoológico dejarán de enterarse de que existe.

  Así que inmediatamente, como palomas de plaza, legisladores y dirigentes volarán raudos a recibir su soborno, justificado e inflado por el revuelo mediático interno de los perezosos e inútiles ecologistas de sillón.

  A partir de ahí, toda planificación, proceso o infraestructura, por mas anacrónica o destructiva que sea, es posible.

  Por supuesto!! Por qué no por oponerse a los efectos de una industria basada en la contaminación a gran escala, los militantes ambientales dejan de consumir sus productos finales, no dejan de ejercer su propia basura toxica no-reciclable, ni dejarán de acudir en sus autos a los encuentros de los grupos ambientales, cuando no organizan caravanas, sueltas de globos, o un desmesurado y lujoso papelerío publicitario.  

  Es que la culpa es del otro!  Es la gran lección de nuestra posmodernidad!!  Siempre que haya un bicho a quien culpar y perseguir, aunque no genere nada, el resultado es absolver al resto de todo!!

  El resultado es, que si no tenemos la culpa de nada, nos podemos permitir una vida de derroche, irresponsabilidad social y permisividad basada en la estadística, que dice que solo los grandes negocios, las crueles corporaciones industriales, los gobiernos irresponsables y corruptos provocan resultados, mientras que millones de personas eligiendo mentirse a si mismas pueden actuar de cualquier manera, ya que su contribución es insignificante... 

  Los mas "coherentes" transforman el sueldo de su trabajo de oficina en alimentos "orgánicos" de supermercado, que acceden a esa etiqueta con solo pagar una costosa certificación que les asegure sacar de la competencia a los pequeños artesanos, campesinos y agricultores. 

  La hipocresía es total y absoluta pero es natural.  Natural!!

  Quien dispone de las restantes horas de su trabajo estable, para "Luchar por el Planeta" no tiene mucho tiempo de hacer nada mas!  El trabajo de compartir posters, estudios y análisis incomprobables, de difundir cada día un volumen de información no verificada, casi siempre diseñados por la competencia, sino por las mismas empresas en cuestión, no deja casi tiempo libre.  

  Ninguno hace siquiera una pequeña huerta, o recicla su basura, o siquiera la reduce, no le da importancia a ninguna parte del proceso que transitaron los bienes que adquiere, consume o disfruta, y por supuesto, no le interesa jamás el trasfondo social, el costo humano real pagado por personas reales, de ninguno de sus actos...o de sus omisiones.

  Sin embargo, el Super Militante Ambiental, se siente impulsado a ocupar los puestos directivos de las organizaciones que contamina, las cuales, cuanto mas desfinanciadas y por menos afán de lucro estén motivadas, mas permeables son a su implacable poder económico y su imparable y permanente participación, frutos de una comodidad, generalmente, ganada a costa de una incoherencia inconfesable.  .

  La realidad es clara, ninguna de estas organizaciones obtendría visibilidad si realmente se ocupara de las consecuencias de sus actos, o digamos, de las consecuencias del accionar de las corporaciones contaminantes a las que favorece con su persecución.  No se han dado casos en que les preocupen realmente las consecuencias sociales, humanas, ni siquiera de las personas que caminan a su lado.  Ni siquiera condenan el racismo, la violencia o el favoritismo de ningún tipo en sus propias instituciones, o no podrían establecer una jerarquía.  La horizontalidad, los aterra más que cualquier chimenea.

  Lo mas rutinario, en estas organizaciones, si no desenmascaran a los farsantes, es que los que realmente quieren hacer o cambiar algo, se cansen y se desilusionen, dejando el campo libre a estas personas para reinar sobre los restos, o sea... se establece una cuenta regresiva hacia la disolución total, aunque estos siniestros personajes puedan ser visto luego contaminando otras instituciones de funcionamiento similar, o incluso, accediendo a puestos en el gobierno local, donde pueda ser útil su intrascendencia y su sobredimensionado ego.

  Por supuesto, siempre el nombre de estos trampolines sociales que usufructúan, tiene infaltablemente la palabra foro, o asamblea, o cualquier otra máscara que remita a una toma de decisiones conjuntas y libres, una aspiración común. 

  Jamás sucede nada de esto.

  Pero no todo está perdido! Ante el desmantelamiento y la desintegración de estas organizaciones, seguramente algunos de los antiguos integrantes, no pierden la curiosidad ni el compromiso, con lo que, generalmente, los convierten en actitudes y acciones reales, a pequeña escala, que impactan significativamente en su propia vida, su entorno, su huella ecológica, su impacto socio-ambiental.

 Es que el ser humano moderno está al borde de darse cuenta, aunque sea de la forma mas cruel, de su calidad de individuo, de su propia e indiscutible responsabilidad personal sobre el entorno que lo rodea, de su indiscutible peso en la geopolítica mundial, y de las consecuencias sobre su propia convivencia con la naturaleza.  

  Los efectos de una conducta irracional y destructiva, superan hoy, a la capacidad del planeta de regenerarse a tiempo -por lo menos para sustentar nuestra sed absurda de energía y bienes de consumo inmediato-, y eso, ya no se puede enmascarar con actitudes, ni resolver con palabras.  

  Después de comprobar como las corporaciones mundiales, al estilo de Greenpeace, resultaron un éxito completo en recaudación y marketing, sin mas resultados concretos que la apatía generalizada y la tercerización absoluta de responsabilidades, el camino actual es exactamente el opuesto: cada ser humano es, por definición, y con total urgencia, responsable por si mismo.

  Reconectarse con la naturaleza(que a la vez es nuestra propia naturaleza) nos lleva a tomar conciencia del alcance de nuestras mas rutinarias conductas.

  Aunque la globalización económica, política y financiera nos enmarcan en una comodidad inerte nacida de la impotencia aprehendida, también nos ha dejado algunas lecciones:

  No hay un lugar "afuera del planeta" donde tirar la basura.

  La contaminación es global, aunque intentemos descaradamente ocultarla bajo la alfombra de la devastación que trasladamos a comunidades pobres de países en desarrollo.  La remediación, también.  Así que nuestro impacto, nuestro consumo y nuestro desperdicio de recursos, construye la huella planetaria humana, en cada comunidad oprimida, invadida, saqueada, y luego usada como cementerio a cielo abierto o vertedero.  

  Parece una obviedad, pero como habitantes del planeta, aun intentamos soslayar el hecho indiscutible de que, cada efecto humano sobre los océanos y la tierra, sobre las comunidades humanas y no humanas, sobre ecosistemas y ambientes, proviene de seres humanos y sus actividades, de personas y sus preferencias o hábitos de consumo.  De cada uno de nosotros.

  Y eso es hoy, la única herramienta posible y accesible a gran escala, la única corporación capaz de lograr algún resultado.

  La responsabilidad individual, por mas pequeña que parezca, es la única vía por la que podemos cambiar y restaurar nuestro maravilloso hogar común.

 Puede sonar hermoso y romántico pero... Quién está dispuesto a pasar de las palabras a los hechos?  Quién saltará de la destructiva comodidad de buscar culpables externos? 

  









22 enero

inalterable (Poesías)

 



Un mundo de palabras


Un mundo sin sustancia, una réplica, un reflejo

Reemplazó al mundo que podíamos tocar, oler, caminar...

Nos dejamos embaucar con lo novedoso, de la repetición:

Ahora siempre se puede volver hacia atrás, y renovar, 

La nuevamente impresa mentira polar.  Imaginar?

Es cosa del pasado sentir, vivir, elegir, decidir.

Ahora solo se puede transcribir, manipular, obedecer.

Millones de personas atadas al yugo de la educación

Mientras la historia de la humanidad parpadea y se apaga,

Siendo reescrita por estimulantes vendedores de sueños

De libertad, dibujados, en hojas que el viento hará volar.



Cuantas veces

 

A veces...tenemos que olvidar

La verdad, y contornear los hechos, girar...

En redondo sin parar, y hacer piruetas, distraer...

Solo generar sonrisas tontas, y sobrevivir, un día mas

No es perverso simular, para vivir, conceder, la estupidez

Y con una voltereta de payaso saludar, volver al centro

Restaurar lo que no pueden insultar, degradar, imaginar:

Un mundo que crece sin parar, sin preguntar, sin ceder

Un día despues de la extinción, de la arbitrariedad.



Todos los días


Antes que nada: soy un guerrero

Nada cambia mientras vivo, nada cambia mientras muero

Hay cosas fuera de toda discusión: el olvido, el perdón...

Inalterable es mi camino -implacable- solo se dirige, a mi destino.

No hay una forma que me esté negada, no hay estrategia errada.

Aliados o enemigos, son hojas que intercambian las estaciones...

La selva no tiene principio ni fin, el sol solo se puede intuir.

La derrota es tan serena, la victoria tan tenue, efímera...

Y la herida que burbujea, un recuerdo feliz de la permanencia.

Todo lo que está vivo se multiplica. Lo que se extingue...

Sirve de advertencia.  Caminar...Caminar...Caminar...

No importa el libro, ni quien lo escriba. 

Hay un solo punto final.





Reelaboración


Hay que aprender a volar, entre tiburones

Y nadar a ciegas bajo la mirada voraz de las aves rapaces

Este mundo es así, nada puede ser perfecto

Solo hay que seguir -bajo la sombra- hasta que no queme el sol



Sin elección


Que puedo hacer sino es vivir hasta mañana?

El instinto es mas veloz que cualquier trauma

Que podría pasar si no es que prevalezca?

La muerte no prefiere arrebatar este dolor

Hasta cuando enterrare a mis enemigos...

Sin sentir nada?  Hasta cuando, el frio

Ladrido del acero esquivará mi alma?

Sería tan hermoso morir al sol...

No como tantos otros! Acariciar al viento

Con mi último aliento... Libertad




18 enero

Campamento de verano

 


  

  He visto caer centenares de personas, como hojas secas.  Sus ojos empiezan a perder brillo, luego su sangre se vuelve cada vez mas espesa y lenta, y el otoño que los va absorbiendo, vuelve su piel de un color tenue, sin vida, seco, muerto.  Cuando su corazón deja de latir, es solo un tramite injustamente postergado, una generosa concesión de la eternidad, para que los condenados tengan unos momentos mas para visualizar el viaje final.

  No fueron mordidos por vampiros, ni zombis.  No es una moderna epidemia, ni un arma secreta fríamente desplegada por un poderoso y vil enemigo. 

  O sea, no es nada de eso, y también, es todo eso.  Pero no podemos hablarlo, no podemos escuchar ninguna versión que se acerque someramente a la verdad, y no podemos detener esa ola, sin que la fuerza de un mar indefinible nos destroce hasta desintegrarnos...

  La raza humana estaba siendo exterminada a una escala nunca antes vista, legalmente, oficialmente. 

  El ser humano estaba siendo masacrado a través de alimentos y bebidas, de drogas, de rutinas, y de fármacos revolucionarios supuestamente creados para combatir los males artificialmente creados. Todo era una inmensa y lucrativa mentira.  

  Lo peor de todo, es que lo que alguna vez se llamó filosofía, pensamiento crítico, o siquiera autoconciencia, perdía terreno día tras día, ante un muy bien pagado ejército de influencers y coaching por un lado, o mercenarios del ocultismo y divulgadores de la conspiración en sus infinitas variedades, por el otro...

  El resultado era un corral dialéctico donde ya no podían encontrarse puertas de salida, y una temerosa manada hiper estimulada por todo tipo de fármacos, o productos de uso permanente, que sin embargo no podía dejar de correr en círculos, escapando de una teoría a la contraria, de una obsesión a otra, de una adicción a otra, de una verdad descartable a la siguiente, de una mentira siniestra a un auto homicidio consciente y premeditado. 

  Frenar o tropezar, intentar mirar hacia los lados para buscar una salida, significaba el inmediato atropello por la estampida permanente, la muerte inevitable a través de millones de pies con que los temerosos y manipulables seres humanos modernos, aplastaban cualquier peligrosa señal de innovación real, de inconformidad, de auto indagación orientada a una búsqueda propia que pudiera poner en riesgo los seguros e infranqueables límites donde la supervivencia y la esclavitud estaban mutuamente garantizadas.

  Escapar no solo no era una opción, ni siquiera era un pensamiento, un anhelo colectivo.  Despues de veinte mil años de domesticación permanente, el ser humano no solo temía la vida en libertad, sino que reaccionaba con furia y saña inmediata ante cualquier intento de romper las cadenas, de saltar los muros, o siquiera de hacer preguntas básicas como:

  Por que estamos corriendo?

  Claro que el corral era para las multitudes, mientras que los privilegiados estaban exentos del coercitivo y mortal dictado del tiempo, sin embargo... aunque no habían sido barridos por esa desatinada ola, no se volvían mejores por eso! 

  Convivía con algunos de ellos cada día: mentes infantiles moldeadas por la propaganda de infantiles películas bélicas, niños malcriados, que papá y mamá habían ofrendado a las fuerzas armadas a cambio de un desmedido confort mantenido a costa de invasiones y saqueos a través del mundo. 

  Todos amaban su metralleta, aunque estaban seguros de poder conquistar un bastión enemigo sin mas ayuda que su cuchillo de caza.  Ninguno tenía experiencia en combate real, y con toda seguridad, jamás la tendrían.  El sentido de su existencia era meramente decorativo, o mas bien, demostrativo, por eso, no dejaban nunca de demostrar.

  Comenzar un día corriendo hacia la pista, era la normalidad, subirse a un avión para lanzarse en paracaídas, caer en un prado verde y bien cuidado, ejercitarse como si el enemigo a combatir fueran los maniquíes a los que les disparaban, y trotar hacia un punto inerte bien dibujado en el mapa, donde dos aburridos pilotos de helicóptero los extraían del campo de tiro.

  Y todo esto sin dejar de posar para los fotógrafos, los únicos que además de correr un riesgo real en esos ejercicios, entre tantos imitadores de Rambo, estaban dedicados a un trabajo serio, productivo.  

  Esperaban ansiosos el momento en que pudieran demostrar su imaginario potencial contra algún imaginario supervillano al mejor estilo Marvel Comics, salvando en el camino algunas decenas, o tal vez cientos de vidas.  Su trabajo era gritarles y motivarlos, escondiendo la tristeza y la ternura que le producían, y convencerlos de que eran las mejores armas del planeta, a pesar de su implacable e inofensiva estupidez.


  

  Su aislamiento conceptual, la burbuja en que los habían creado, les permitía pensar que su gobierno, algún gobierno, trabajaba incansablemente por el bien de sus ciudadanos, enfrentado a poderosos enemigos que pretendían lo contrario.  Pero el había visto el otoño humano, había visto desplegar la muerte como una tormenta perfecta a través de inocentes y frágiles comunidades.  O no... Quien era, todavía, completamente inocente?

  El ser humano -pensó- había perdido la capacidad de ver el mundo, o mas bien, de percibir el mundo real detrás del escenario representado en sus pantallas.  Él, se sentía miserable, comandando una sección de cándidos guerreros, cuya misión era únicamente generar contenidos ficticiamente heroicos para esa audiencia, mientras los gobiernos mundiales competían por el monopolio del trafico de drogas, armas y seres humanos -los lucrativos frentes donde aun podía equilibrar el presupuesto- en cuyo empeño sacrificaban a la población, por decenas de miles cada día, con la mas impiadosa impunidad.

  Él era una parte fundamental de todo eso, lo sabía demasiado bien.  Su salud desmejoraba a cambio de guardarse para si mismo todos sus oscuros pensamientos, sabiendo que seria un suicidio infantil intentar divulgarlos o siquiera ponerlos por escrito. Como resultado, todos los beneficios derivados de su compromiso, no alcanzaban para ofrecerle un sueño tranquilo.  

  Su única misión real, era mantener sanos y aislados a estos hijos de Hollywood, cuyos optimizados y selectos cuerpos, mantenidos cuidadosamente a través de innumerables pruebas y comprobaciones médicas, eran la copia exacta de los multimillonarios y díscolos herederos de un puñado de poderosos, dueños del planeta.  

  Su juventud, para mantener el encanto y la admiración de cientos de millones de inútiles, incompetentes, perezosos y canallas (que iban a entregar sus opacas y miserables existencias al sistema sin dejar de aspirar a una vida de lujo y adrenalina de millonarios), debía ser un muestrario de deportes extremos, desprecio del peligro, derroche, destrucción, sensualidad y felicidad a toda prueba. 

  Lo único relevante era la velocidad de entrega, para que en un accidente en alta mar, por ejemplo, el receptor y el repuesto pudieran llegar al mismo tiempo en menos de dos horas a una sala de operaciones en una instalación adecuada, y trasplantar o reponer en tiempo récord, un órgano vital, un miembro del cuerpo, cuero cabelludo, piel, músculos, orejas, ojos, tendones, huesos o lo que sea... La ciencia médica había logrado avances increíbles, y a la vez, increíblemente desconocidos para el público, pero el había sido testigo de horrores que lo perseguirían por siempre. 

  Se podía reconstruir una persona casi por completo, renovarla como si fuera una máquina a la cual se le cambian las piezas, con  el ínfimo y secreto costo de desarmar a otro ser humano.  O a otros, pensó, como en la tragedia de 2026, llamada por todos como "El Milagro del Adriático".  Recordar el entusiasmo con que sus muchachos se dejaron conducir a la muerte, le provocó una dolorosa punzada en el estómago...

  La culpa, era una mancha oscura que le iba envenenando el alma.

  Para eso eran sus inquilinos: la pequeña base era en realidad un depósito sanitario, donde mantenía preparado y en condiciones el repuesto humano disponible en este cuadrante del mundo.  Y su función, como oficial logístico a cargo, era el cuidado, almacenamiento y transporte de esos cuerpos.

  Pero hoy era domingo, y le habían ordenado "descansar".  Los jóvenes se movían inquietos en el salón comedor, frente a la gran pantalla del televisor.  Corría la Fórmula 1, en el enrevesado Circuito de Mónaco, y un inexperto y audaz piloto se esmeraba sin resultados por forzar su auto para salir del último lugar.  Era Jonathan Prize, futuro administrador del Grupo Prize, dueño de la mitad de la reconstruida Nueva Europa.  

  Su corazón se iba acelerando en cada curva, mientras su cerebro ataba cabos.  Su mente había quedado completamente en blanco, hasta que el griterío de los soldados lo devolvió a la penosa realidad... el auto, partido en dos, parecía como si hubiera sido pateado por un gigante, y los bomberos con sus matafuegos apagaban las llamas, mientras el equipo de rescate acomodaba al humeante y destartalado piloto en una camilla, para partir a toda velocidad.  

  Escuchó las aspas de los helicópteros al ponerse en marcha lentamente, antes de que vibrara su localizador.  Apagó el televisor y empezó a gritar con todas sus fuerzas: "Terminaron las vacaciones, inútiles, malacostumbrados, embarcamos en cuatro minutos con equipo de combate!!!"

  La adrenalina que habían acumulado viendo el giro de los autos en la pista, se tradujo inmediatamente en un revuelo completamente metódico y disciplinado, que cuatro minutos mas tarde los tenía subiendo de a pares en alguno de los pequeños helicópteros de transporte.  El se subió al primero, atrás de los cuerpos de repuesto, mientras miraba despegar a los otros... intentando sentir lástima por los que iban a ser asesinados y desaparecidos para no dejar rastros ni testigos, solo para reconstruir el cuerpo quemado y roto del temerario Jonathan Prize...







  

15 enero

Los monos desnudos

 





  Somos la primer especie del planeta en sobrevivir a su propia involución.  Eso es novedoso. También es... aterrador.


  El ser humano, pariente de todos los maravillosos primates que habitan las selvas y bosques del planeta, es el único que convirtió sus ventajas en debilidades.  Y por supuesto, el único que transformó su organización social en tiranía, esclavitud, enfermedad y demencia.

  El primer ser humano que domesticó el fuego, hace miles de años, seguramente no se imaginaba explosiones, guerras, invasiones, y mucho menos una jornada laboral de doce horas, en oficinas destinadas a generar estrategias colonialistas de exterminio humano, apropiación de territorios y recursos, o diseño de armas autónomas inteligentes.

  Pero cuando el cuerpo humano perdió su abundante pelaje, pasando a su actual formato lampiño, cuando su piel se afinó hasta no soportar los más benignos y naturales estados del clima, el camino hacia la sumisión y el encierro, estaba definitivamente trazado.

  Mientras sigan pensando que es un problema de dinero, la sumisión está garantizada, ya que el dinero es una creación mágica, y como público mundial, seguimos aplaudiendo a uno u otro artista en una convención de magos, que pueden hacerlo aparecer o desaparecer en un solo segundo, sin necesidad de explicarlo.  

  El problema que no se aborda jamás, es sobre la libertad humana, y de como nacemos y vivimos para mimetizarnos y acoplarnos a una agenda ajena, o a combatirla, o a defenderla con nuestra vida y nuestro tiempo en el planeta.  

  El cien por ciento de las problemáticas humanas son absurdas y artificiales, y solo la fijación en su enfoque mantiene latente una violencia utilitarista e instrumentable.  Podríamos volver a la naturaleza, o sea, a nuestra propia naturaleza, y rediseñar nuestra escala de necesidades: respirar, tomar agua, alimentarnos, estar frescos o abrigados...  

  Tal vez una guerra final que destruya la mas infame deshumanización, que es la organización de la vida en ciudades, posibilitaría un reinicio sano de la humanidad... pero la guerra no se esta librando por eso, sino para evitar que la humanidad se deslocalice, desurbanice, y viva como vivió por miles de años, en una productiva y feliz convivencia con su entorno.

  La guerra actual contra el ser humano, se libra para fortalecer los límites que lo encierran en su precario hacinamiento.  Se comprime a las poblaciones como se comprime un gas dentro de una garrafa: la presión y el confinamiento vuelven utilitarias sus propiedades naturales...

  Es por eso que nunca perdemos conectividad, que siempre tenemos una nueva tanda de notificaciones de innumerables empresas, redes sociales, u organismos que nos invitan a renovar nuestra vulnerabilidad despojándonos de toda privacidad, de todo resguardo frente al total y permanente análisis y observación por parte del estado(en el mejor de los casos) o de corporaciones transnacionales, por génesis y definición, fuera de todo control y marco legal, de todo territorio ético o sistémico, de cualquier incómoda necesidad de rendir cuentas.

  No harán falta décadas, ni siquiera años, para que las consecuencias devastadoras de nuestra indiferencia se transformen en una aplastante e irrevocable realidad. No hacen falta años, ni siquiera meses, para que las tácticas de guerra urbana social se derramen a gran escala sobre las poblaciones indefensas y apáticas, sin mas consecuencia que la militarización total del entorno social y administrativo, para beneficio de los mismos buitres corporativos que generaron todos los problemas.  

  Pero no es solo esta millonaria transferencia de recursos hacia las empresas de seguridad, o de aprovisionamiento de sistemas o dispositivos de control la peor de las consecuencias, sino que a través de su libre control de la narrativa, nos dejan autoconvencernos cada día de nuestra propia libertad, en un entorno que hubieran envidiado las peores medievales prisiones.

  Ahora... ahora mismo...  Ahora mismo no es posible compartir información en absolutamente ningún formato digital, sin que sea instantánea y automáticamente vigilada, analizada, juzgada y archivada al alcance de las fuerzas policiales, de inteligencia o militares de los países que dominan los escombros del mundo que todavía disfrutamos.

  Ahora mismo, no es posible moverse de ninguna manera sin ser detectado por innumerables redes fuera de nuestro control(o el de nuestro gobierno), o ser directamente visualizado por un sistema de cámaras de vigilancia públicas y "privadas" que en la práctica, no dejan siquiera diez metros seguidos, libres del monitoreo continuo.

  Lo más absurdo de todo esto es que seguimos creyendo!  Seguimos aferrándonos a la narrativa imperial que nos compromete a justificar y legalizar invasiones, masacres y saqueos, de una manera tan automática y ciega, que no nos deja visualizar que el mismo proceso ha dado comienzo en nuestras frágiles y ficticias "Democracias Participativas"

  El dinero como instrumento de poder y dominación, se siente amenazado, por eso es necesario generar guerras y esclavitudes, venganzas y sacrificios, sadismo, injusticias y genocidios.  De otra manera, el proceso de vuelta al origen se aceleraría fractalmente hasta licuar las nacionalidades y los centros de poder en la misma absurda insignificancia.

  Pero lo único que se fractaliza, es la violencia, mientras asistimos en directo a los modernos campos de entrenamiento donde se forma a nuestros futuros verdugos.  No se han preguntado cómo es que el mal siempre triunfa?

 Porque presentar la guerra en ucrania o palestina como hechos quirúrgicos relacionados a un objetivo puntual, es un razonamiento inducido y no verificado en la historia de las guerras de la humanidad.  

  El único motivo de una guerra, es desperdiciar potencial humano, rasar todo hasta que no haya alturas ni valles en la conciencia, en la incapacidad de valorar la realidad o las consecuencias reales de nuestra relación con el planeta.  La destrucción total que acarrea, es solo una herramienta para favorecer ese esquema. 

 Por eso el fanatismo y la propaganda, pudieron reemplazarla por un tiempo, aunque -paradójicamente- con un mayor consumo de recursos, por lo que se volvió a las viejas bélicas soluciones.  La guerra actual, mas allá de sus apariencias, consiste en eliminar grandes masas de seres humanos, para aliviar la presión sobre los últimos y escasos recursos naturales.

  En una humanidad sin aspiraciones mas que derrotar a un enemigo al que ni siquiera conoce ni del cual recuerda ofensa ninguna, todas las formas de esclavitud convergen en el símbolo abstracto: la bandera, el dinero, la posición social, la aspiración a escalar.

  Podríamos volver a abrir los ojos a nuestro alrededor, pero ya no queda mucho que mirar: el sistema destruye la naturaleza, contamina el agua, y extermina los árboles para deshacerse de la memoria histórica genética que vive en la temperatura de la tierra, en cada tono de verde, en cada textura de corteza o musgo sobre una húmeda piedra.

   Hemos derrotado al amanecer a cambio de una romantizada luna de mil nombres, a la cual adoramos desde nuestras pantallas.  No necesitamos la luz ni el calor del día cuando todo nuestro trabajo es generar y justificar la oscuridad.  Cuando la noche sea total y absoluta, alguien empezará a soltar los lobos, sin mas explicaciones ni excusas que el poder. 

 Pero incluso en ese momento habrá falsos periodistas y comunicadores que expliquen tu muerte cruel como necesaria, impostergable, liberadora, legal...inevitable.






01 enero

Mercenarios

 


  En esta bella foto, donde la inocente alegría de los niños restaura una cada vez mas frágil confianza en la humanidad, no deberíamos dejarnos engañar por la falta de contexto.

  En esta tierna imagen, que aparenta una despreocupada felicidad, se esconde la mayor tragedia de la raza humana, porque no estamos viendo inocentes escolares destinados a labrarse su futuro, sino soldados fabricados a granel para alimentar las maquinarias de picar carne de los futuros frentes de batalla globales.

  La guerra es parte del sistema. La guerra "es" el sistema. El único sistema. La guerra es lo único que garantiza el movimiento de la economía del sistema.

  Entonces:  

  Como se garantiza un flujo intermitente de violencia interestatal que atraviese los momentáneos intentos de vivir en "paz" entre las naciones?

  La respuesta a esta pregunta, ha sido largamente estudiada por todos los técnicos de los gobiernos de las potencias dominantes, de las corporaciones productoras de armamento, de las empresas licitantes en los interminables procesos de provisión de recursos y bienes al estado y sus fuerzas armadas de tierra, mar y aire.

  Y la respuesta ha sido largamente consensuada, a través de mesas redondas de todas las oficinas gubernamentales de las decadentes potencias en declive, de todas las corruptas agencias de inteligencia de los antiguos y frustrados amos del mundo: en la ecuación calidad y precio, sobre efectividad, el resultado es: Fuerzas Especiales! 

  Jajajajaa!!  Que buen chiste!!  No, mentira!!  

  El resultado obvio, es el mas barato y deseable, es lo único que cualquier gobierno puede lanzar a gran escala a un tacho de basura bélico, como si fueran cucharitas de plástico descartables, y volver a tiempo para las discusiones parlamentarias del presupuesto.  La absurdamente obvia respuesta es: Mercenarios.  Mercenarios.




  Si! Como hace quinientos o mil años, como hace cinco o diez mil años! Las leyes de la guerra no han cambiado nada, y el valor de un desclasado, extranjero, psicópata, adicto y degenerado soldado de fortuna, es intensamente barato a comparación de los problemas que acarrea asesinar a ciudadanos locales.

  Las repercusiones que el tráfico hacia los cementerios acarrean en la sociedad, pueden derrumbar la economía o hasta el propio gobierno, mucho antes que los bombardeos enemigos.  Las sombrías expresiones de las madres, de las viudas, hunden los mercados, envalentonan a impostores, opositores y pacifistas, y llenan de temor a los jóvenes que esperan su turno. 

  El mercenario es barato, no solamente porque evita todo eso, sino porque su sueldo, si llega a ser pagado, vuelve al pueblo para pagar bienes y servicios, amor y juego, mientras que su muerte ni siquiera es notada.

  El mercenario no tiene lazos históricos con amigos, aliados o enemigos, no discute órdenes, carece de moral o frenos: hoy combate al extranjero, mañana castiga a sus propios compañeros, roba, secuestra o mata, sin reglas, y sin que su nombre sea siquiera recordado.

  Convierte, de cualquier manera, su tiempo en dinero. 




    Cuando todo fracasa, cuando las cárceles ya se vaciaron para fabricar soldados, y las fábricas apenas marchan, y antes que los niños y ancianos mueran tosiendo en las trincheras, los reclutadores venden la guerra como un cuento de hadas, en países desconocidos y lejanos.

  El idioma no importa, si solo hablan las balas....ni religión o color, sexo, procedencia, religión...es la más pura democracia!  Y su sangre? Jamás es ahorrada.  Es para la tierra, el corazón y el alma, garantía de feliz fertilidad.

  No requiere cuidado o piedad, quien atraviesa el mundo para una ajena batalla, y sus ultrajados cuerpos se desintegran al sol, en tumbas sin nombre, o son exhibidos con fines propagandísticos.

  Claro que muchos llegan al campo de batalla desde otras guerras, algunos para aprender el uso de nuevas tecnologías y armamentos, y no pocos por darle salida a su sadismo y sed de sangre.  

  Desde los carteles de narcotráfico, organizaciones criminales, o las peores dictaduras del mundo, se envían emisarios y aprendices en un flujo continuo: su función va mas allá del aprendizaje, es establecer contactos y canales para la adquisición ilegal de armamento moderno y el establecimiento de rutas seguras para el contrabando de dinero, sustancias o personas.

  Desde su posición "extraoficial" pueden asumir posturas y funciones que serían demasiado incómodas, erosivas, punibles, para las instituciones y sus mandos responsables.

  Son mercenarios quienes lideran las más inútiles e injustificadas masacres, o llevan a cabo los más sangrientos y sádicos métodos de interrogatorio.  

  Y solo se trata de negocios!

  Porque el negocio de la guerra mueve y justifica a todos los demás!

  Justifica políticas represivas y de control, apuntala tambaleantes regímenes autoritarios,  exige y normaliza desmedidos presupuestos que desmantelan el bienestar público, asignando sus recursos a élites corruptas, empresas fantasmas, proyectos delirantes, incomprobables y fracasadas aventuras económicas y militares.

  El secretismo es parte del consenso, la oscuridad total envuelve los gigantescos contratos, aunque los pactos se pagan con personas....Ahí va: otro avión repleto de combatientes, a inmolarse en un nuevo caldero! Pero...A quien le importa?

  No hay nada más barato que la vida de un mercenario.


29 diciembre

Viajar en el tiempo

 





  Alguna vez, el otoño había sido la estación mas hermosa en el balneario de Carretera la Cruz, el Concejo mantenía todo puntillosamente perfecto, para que cada peso rindiera un peso más.  La temporada alta no duraba mucho, solo desde fines de octubre a mediados de marzo, lo que se notaba en las calles cuando los negocios sacaban a las veredas las exuberantes macetas de plantas tropicales, para que sean regadas por última vez por las primeras lluvias de otoño, para guardarlas hasta la primavera. 

  Era un tiempo de definiciones, ofertas, cambios de mano y grandes negocios: los que no habían logrado hacer un buen año, no podían invertir en sus locales, y la despiadada competencia los dejaba atrás.

  Algunos servicios duraban todo el año: se podía alquilar caballos y botes de todas clases, equipos completos de pesca o buceo, y hasta motocicletas, pero excepto algunas cantinas de la costa y unas cuantas rotiserías, el resto de los restaurantes cerraba hasta que volviera la gente, así como la mitad de los hoteles familiares.  Las bicicletas de alquiler desaparecían de las calles, mientras que los vendedores ambulantes persistían entre los primeros días frescos, hasta que no valía la pena caminar.  

  Luego se reducía la frecuencia de colectivos y los perros abandonados por los turistas empezaban a ser rescatados o sacrificados en las calles, mas o menos a partes iguales.  El turismo internacional, seguía ocupando algunas piezas del Hotel de Pescadores, y los contrabandistas volvían a encender sus fogatas en la blanca arena de la playa.

  Cuando el viejo Larrachado, "Miguelancha" ataba su red en la barcaza, la temporada estaba oficialmente cerrada.

  Antes de eso, el maravilloso paisaje, los mil aromas de la selva en galería, el acariciante ronroneo de las lanchas de pasajeros, la profusión de pájaros y el calor del sol, tenían el efecto de desinhibir a las personas, y siempre florecían grandes historias de amor, entre la arena, y el humo de los puestos de la costa.  Ahora todo había cambiado, y sin embargo, todo era igual. 

  El Toni Pintos miraba el río con preocupación, las lanchas surcando el agua parecían puñaladas.  Estaba parado con sus manos en la cintura, en el medio del muelle viejo.  Había demorado demasiado en hacer el negocio, demasiado en ir y venir, demasiado en abaratar el flete, y demasiado en darse cuenta lo que había cambiado todo.  Ahora intentaba -sin éxito- convencer a los dueños de las viejas cantinas pero era muy difícil, además, tampoco ofrecía nada nuevo.  Pero no había forma de volver atrás

  Pero era la mayor y la única inversión de su vida, y la había realizado casi por instinto, impulsivamente.  Ni siquiera estaba enterado de la subasta.  Seguía derivando por las costas, acampando con su moto destartalada, pescando mientras intentaba sacarse de la cabeza el pensamiento de  volver.  Volver a casa. 

  Buscaba carnada viva, para probar unos tiros en esas aguas desconocidas, y entró por la curiosidad de enterarse de qué se reirían los curiosos que miraban desde la vereda, a través de las puertas del inmenso galpón.  

No solo se sentó en la pequeña tribuna, sino que empezó a pujar y a ofertar, enfrascado en comprarse una buena caña.  Finamente, obnubilado por el precio, adquirió el lote número 28, maravillado por la amplitud del lote, que incluía cuatro piraguas, un par de bicicletas de laguna, y toda la escenografía para decorar ocho cantinas de la costa.  

  Sin dudas -pensó en ese momento- era la señal que esperaba para volver a la Carretera.  Llegaba con lo justo para pagar la seña, mientras adquiría veinticuatro horas de plazo para abonar el resto y retirar la mercadería. 




  No veía las horas de dejar la ruinosa zona del Nordelta, donde las inmensas mansiones se seguían hundiendo en el barro, y las antes lujosas propiedades, eran ahora refugio invernal de carpinchos, garzas y otros animales salvajes, rigurosamente cazados por antiguos habitantes, que no habían podido superar los créditos con que habían adquirido sus ostentosos hogares, ahora enterrados hasta las tejas del techo entre el barro y los camalotes.

  Intentaba aclararse a si mismo, como se había metido en esto...a vista de pájaro, el negocio parecía bueno.  Los camiones del aserradero volvían vacíos desde la capital, así que el flete no sería un gran problema, tal vez, a cambio de un par de trasmallos arreglara todo -pensó mientras revisaba cajas, baldes y baúles repletos de artículos de pesca y navegación-. Pero el dinero que faltaba se lo iba a tener que pedir al Brujo, y eso, era siempre un poco tenebroso, imprevisible, peligroso, sobre todo si el negocio no arrancaba a tiempo y se demoraba en pagar.  Pero el negocio parecía bueno. Fácil y rápido.  Y bueno.

  Durmió la mitad del recorrido, sin cebarle un solo mate al chofer.  Lo barato sale caro, se dijo a si mismo...  En pago del flete se le iba la mejor de las canoas, aunque nada más, despues de pagar un recargo, por esperar tres días a que el transporte se libere.   No quería generar mas problemas o discutir antes de bajar todo, así que se propuso intentar dormir -lo que no podía, de la ansiedad y los nervios que ya lo consumían- o por lo menos simular dormir hasta que llegaran al camping.  

  De cualquier manera, el camionero parecía darse cuenta del engaño y se divertía haciendo bailar el chasis, lo que lo obligaba a abrir los ojos, sobresaltado.  Finalmente se enfocó en la ruta, y terminó el resto del viaje charlando, y asombrando al chofer con sus grandiosos planes.

  Descargaron todo en el galpón de "Ojo de vidrio" Ramirez, aunque el apodo ya le quedaba viejo, había cambiado su histórico y artesanal, antiguo ojo, por una bola de metal que se iluminaba de noche, y ahora en vez de risa provocaba pesadillas... Por suerte, había arreglado con el Brujo, y no le cobraba nada por usar un sector de su amplio espacio, aunque, previsor, le regaló una terrafa nueva, como gesto de agradecimiento.  Ahora solo faltaba vender todo, se dijo, con una sonrisa torcida, mirando las calles desiertas desde la puerta del galpón.

  Los comerciantes de la avenida lo miraban como si fuera un extraterrestre... Acaso no sabía que acababa de cerrar la temporada? 

  En el teléfono apareció la cara arrugada del Brujo: "Llegaste nene?" A lo que contestó de inmediato: "Si, ni un problema, bajé todo en lo del Tuerto"  El brujo se ponía nervioso enseguida. 

  Bajó a la costa. 

  El viento del otoño parecía colaborar con la frenética actividad en las cantinas desmanteladas, las últimas heladeras ya se subían a camiones y camionetas, y aunque las caras de alegría denotaban una muy buena temporada, era evidente que nadie pensaba quedarse a pasar el invierno...despues de preguntar y recorrer puesto por puesto, se hizo evidente que no iba a vender nada.  Parado en el muelle se dio cuenta de que su maravilloso negocio se hundía como un viejo bote de madera...

  Otro mensaje del Brujo... mejor ir hasta la casa... Hasta el viento en contra le llenaba los ojos de arena, haciendo que sus lagrimas de rabia se conviertan en una pasta que no lo dejaba ver...

  Ya estoy con vos Toni!  Le dijo el Brujo, mientras iba despidiendo a su gente... mientras contaba un fajo de billetes que iba apilando el Chino Romero, como tendría que hacer él, si hubiera podido recuperar la plata que pidió prestada... esperó hasta que quedaron solos, sin saber como empezar, buscando opciones para no perder todo...incluida su propia vida.  El Brujo estaba de buen humor y le decía al Chino:  "...este gurí es un empresario, va a llegar lejos, muy lejos" y las carcajadas de los dos lo erizaron hasta que tuvo que agarrarse a un poste de la galería para no salir corriendo.

  Por suerte, no tuvo que hablar, solo escuchar, cada vez mas atentamente.

   _Bueno Toni, vos no tenés donde vivir no? Acá en la costa no te queda nadie, y hasta para vender tus cositas, tendrías que alquilar una pieza, pero te quedaste sin plata...

   _Ajá... -atinó a decir... sin saber para donde iba con esas obviedades, aunque no parecía todavía una amenaza

  _El Chino se está armando su propia ranchada, para el lado del arroyo, frente a la Piedra Mesa, y la terraza de él queda libre.  

  _Ajá... -Volvió a asentir, ya desconcertado...mirando asombrado al Chino, que asentía, guiñándole un ojo...

  _Ajá. 

  Si te gusta la idea, te podes instalar ahí con tus cosas, y ya te vas armando para la temporada, y cuando todo empiece a marchar bien, hacemos números y me devolvés la plata.  Vos te encargas de todo, y vamos a medias, yo pongo el lugar y las provisiones, vos buscas la el personal que te parezca bien y repartimos la ganancia... que te parece??




  ...Ya no entendía nada, solo intentaba atar cables sueltos en su cabeza...se le ocurrió preguntar...

  _Y el chino me la alquila, o me la presta?

  _ Toni... la Terraza es mía, el Chino trabajaba para mi...

  Ahora todo se armo en su cabeza, el Brujo había visto todo desde el principio, incluso... no sería raro que hubiera hecho pasar todo... para eso era brujo.  Tal vez había hecho que él pasara caminando por la vereda, por la puerta de ese remate, y puesto esas ideas locas en su cabeza...era lo único lógico... Y ahora sonreía, mientras lo miraba, mientras ponía las bandas elásticas asegurando los fajos de plata que terminaba de contar, esperando la única respuesta que él podía darle...

  _Si.  Dale Juan!.  Me encanta! (A nadie se le ocurriría decirle Brujo, en su cara) Lo hacemos... pero necesito instalarme hoy, así descanso: hace tres días que apenas duermo...

  _Bien Toni, bien... ahí en el entrepiso hay una covacha con colchón, un anafe y una heladerita, Seguro que el Chino dejo algo de comer.  Mientras dormís hago dejar todo en el deck, así te divertís armando en cuanto te despiertes...te parece bien?  Andá!  Andá a dormir que tenés una cara que da miedo! -Y antes que pudiera decir algo más, le lanzo unas llaves unidas por una larga cinta roja.

  No podía creerlo... El Brujo Soto era el dueño de la mejor terraza de la costa, y ahora el la iba a administrar, y lo mejor es que no iban a matarlo por no poder devolver la plata, sino que iba a ser parte del negocio...Socio, Gerente... y un día se iba a ir como el Chino, a poner su propia terraza...nada mal para volver a la Carretera, sin familia ni un lugar donde caerse muerto...

 Miró el río largamente, desde la ventana del entrepiso, todo parecía mas hermoso que nunca, los solitarios embarcaderos y las lanchas e los contrabandistas surcando el río aceleradas, como en un cuadro en movimiento.  Hizo dos hamburguesas y se las comió casi crudas, antes de tirarse en el colchón, vestido, molido y sucio como estaba... abajo se escuchaban los ruidos de la gente descargando todo... ya nada era suyo, ni había deudas urgentes que pagar, y de la nada, tenía un lugar donde vivir, y hasta pensar en hacer una buena platita en la temporada...

  Se durmió mirando el techo,  con una sonrisa de felicidad.  Estaba tan cansado que se dijo a si mismo, en voz alta: 

  _Ni matándome me despiertan...

El viento había parado, la noche sin luna regalaba silencio.  Toni soñaba que se tiraba de una canoa para atrapar un inmenso pez que había enganchado con su caña. Pero los dedos duros como garfios de Miguel Arrua arrastraban su magro cuerpo hacia el piso, sin dejar de cerrarse sobre su garganta, haciendo que abra los ojos espantados, solo para darse cuenta que no podía respirar, muriendo en el suelo fresco de madera.

  Abajo el Chino hablaba con el Brujo, como si fuera una solo una hermosa noche mas de abril...

  _ Y si, los pendejos te complican siempre...viven en otro planeta, piensan que todo es fácil...

  _Bueno, por suerte pudo resolverse, es un buen lote por ese precio, y me gusta la idea de abrir en invierno... jajajajaa!! La Piedra Mesa!! Que tenés que tener en la cabeza para pensar que alguien pueda instalarse ahí jajajaja

  _Y bueno...era un visionario el gurí... Dale Brujo, nos vemos mañana temprano, me voy a dormir que estoy pasado de rosca, gracias por la movida...

  _Nos vemos Chino, ya resuelvo esto con Miguelito y te dejo las llaves en el mostrador...

  _Me fui...!

  _Que descanses! Hasta mañana

_Hasta mañana!  Vos también!

El río, unos cuantos metros más allá, seguía corriendo sin pausa, indiferente, ajeno por completo a los negocios humanos...

  El vasco Arrua bajaba el cuerpo, por la empinada y rústica escalera de madera, haciendo sonar la cabeza de Toni en cada escalón: toc, toc, toc, toc, toc... 

  La luna llena, inmensa y amarilla, empezó a asomar en la otra orilla.







Nada es imposible

  Como pudimos olvidarlo?        Como podemos negarnos de tal modo a la evidencia permanente, solo porque nos han enseñado a ser absolutamen...