02 mayo

8M

 


 

  En algún momento de la historia, las mujeres lucharon por sus derechos.  No en este.        

  En la actualidad, el "Movimiento Feminista", abandonó completamente sus antiguos postulados, para enarbolar cualquier bandera que permita mantener a flote a la corporación que permite jerarquizar no solo los géneros, sino a las mismas mujeres entre sí, e incluso adjudicar aleatoriamente, valores a las preferencias y tendencias sexuales, por supuesto que incluso antes de esto, el valor de una persona lo da el poder o la condición económica, el color de piel, la territorialidad.     

  Claro, y es una de las causas de que su acelerado desprestigio ya no tenga vuelta atrás, hasta que nuevamente haya mujeres verdaderamente combativas peleando por derechos o igualdades reales, todo el entramado "feminista" no hará más que seguir desbarrancándose, desprestigiando a las mujeres, generando inequidades, desigualdades, injusticias, y todo tipo de abusos, principalmente hacia sus supuestas protegidas.    

  Porque la mujer que sirve es la mujer muerta, de otra manera, no podría hacerse bandera, así que millones de mujeres sufren sin dejar de ser invisibles para quienes dicen defenderlas, salvo que necesiten justificaciones para ejercer la violencia gratuita y no provocada hacia cualquier hombre, sea o no de su entorno, para destruir sus propias vidas, relaciones o parejas, ya que la venganza corporativa hacia ofensas pasadas o futuras de hombres desconocidos, incomprobables o inexistentes, debe ser ejercida en el presente hacia quienes no causaron daños, para evitar retaliaciones.  

  Mientras tanto, millones de mujeres son apoyadas y contenidas en silencio por hombres desinteresados de todo conflicto, mujeres que participan y conviven activa, productiva y pacíficamente del entramado social, económico y productivo, o por instituciones no relacionadas con ese tipo de cuestiones.  Mientras tanto, millones de mujeres se esfuerzan y trabajan codo a codo a la par de sus hombres y comunidades, orgullosamente y sin vergüenza, apoyando o liderando proyectos sin necesidad de humillarse o intentar humillar a nadie, porque el respeto se construye y se gana con mucho mas que palabras y carteles, y consignas vacías de todo sentido.

  Alguna vez, intenté comprender y comprobar a algunas de las referentes que acaparan la prensa y la visibilidad sobre la problemática de las mujeres, sin mas resultados que un estricto y ofensivo desapego hacia cualquier caso puntual, real, con el que pudieran colaborar efectivamente, ya que el énfasis y el brillo de su lucha, es, principalmente, corporativo y ficticio, y se enfoca -como otras corporaciones modernas- en buscar culpables, generar estructuras jerarquizantes y descalificantes a la vez, generar estructuras de financiamiento y poder político, y lucrar dialéctica y simbólicamente con los peores efectos de la indefensión, sin defender a nadie en el momento en que lo necesita, ya que "para eso están las instituciones".   

  Pero bueno, la incoherencia puede ser expresada, defendida a través de la histeria o de la violencia verbal, porque simplemente, ha dejado de importarle a nadie.  El financiamiento y la estructura administrativa que usufructúan para eso, debería importarnos a todos.   

  Alguna vez, en un evento alternativo, en que por supuesto, las feministas fueron a plantar su bandera, invasiva y desproporcionadamente, ya que generar algo por si mismas las deja en su mas estricta soledad, intentaba explicarle a una mujer, dada su agresividad injustificada y grotesca, con que intentó defender sus argumentos, en una conversación trivial, que yo merecía respeto, siquiera por ser una persona, si es que no me lo iba a brindar por el hecho de ser hombre ("onvre", como expresan a veces, en su afán disruptivo de insultar gratuitamente como venganza colectiva) para escuchar como justificación, que la palabra "zorra" se usaba despectivamente para referirse a las mujeres, mientras que "zorro" se usaba para referirse a un hombre astuto, hábil o algo así. 

  Claro que el obvio hecho de que yo no la estuviera insultando y ella si lo hiciera conmigo, no era siquiera contemplado, claro que el obvio hecho de que su referencia a ofensas a otras mujeres no la estaba sufriendo ella, mientras las usaba como justificación de una supuesta venganza que abriera paso a su agresividad, absurda, injustificada y en tiempo real, carecía completamente de importancia.

  Alguna vez me pasó de saludar a un grupo de personas, cuando, al llegar a la referente feminista, e intentar darle un beso en la mejilla, como había hecho con las demás mujeres, como es el estilo de saludo o presentación formal por estas latitudes, fui automáticamente descalificado por pretender asumir que le debía dar un beso.  Claro, al despedirme, intenté darle la mano, con lo cual fui agresivamente confrontado por no reconocerla como mujer, o sea... 

  O sea.  Es solo un ejemplo, no quiere decir que este comportamiento refleje al resto, muchas de las cuales, tienen realmente ideales y sueños compartidos, metas y proyectos comunes a los que aportan su energía de forma coherente, algunos de los cuales se oponen al "status quo" vigente, mientras otros se acoplan en su complementaria funcionalidad.  O sea... lo real?  Lo real es...

  Hay muchos hombres que están orgullosos de su masculinidad, sean empleados explotados manteniendo a su familia o capitanes de la industria, tímidos o conquistadores, barrenderos o asesinos a sueldo, etcétera...  Muchas mujeres que viven su feminidad de manera orgullosa, sean combativas o recatadas, empleadas o policías, amas de casa o ejecutivas, etcétera.

  Hay algo inherente, algo relacionado a la energía,  a la esencia, a esa necesidad intensamente animal y  humana de conexión complementaria entre hombres y mujeres que no puede ser soslayado ni distorsionado, solamente para dar pie a una agenda destructiva de desconexión total, de antagonismo artificial y desestructurante, sin el menor interés de construir nada común a cambio.

  Hay algo relacionado a la biología y a la evolución, que incluso este sistema de dominación no puede destruir, y tal vez por eso, está delegando esa función en este tipo de "instituciones" que funcionalmente al capitalismo y al imperialismo mas salvaje, intentan apropiarse no solo de la mayor parte del presupuesto posible, sino también de cada derecho adquirido y cada lucha humana sacrificada y ajena, para transformarlo en un sistema de marketing inofensivo, inocuo, funcional al sistema.

  Este esquema, que vende una alegre, ingenua e incomprobable "sororidad" compartida que beneficia solo a una pequeña élite, una casta seudo dirigente femenina que, un paso mas allá de la plaza, de la marcha, de la manifestación ruidosa -cuidada y custodiada por policías hombres- carece absolutamente de efectos reales, de acompañamiento real...de ese acto de "poner el cuerpo" tan fácil desde la multitud anónima.   Ese cuerpo, casi siempre lo ponen los hombres, hoy como ayer, verdaderos protectores de su contraparte.

  Y por cierto que una travesti o transexual, no va a ser nunca, jamás una mujer, como un therian no va a ser un lobo.  Y que el estado destine inestimables recursos sociales a terapias de feminización universales y gratuitas, y eternas, diarias, costosamente cotidianas, para salvaguardar visiones y decisiones personales, habla más que nada, de la funcionalidad de este tipo de iniciativas, para el progreso de las corporaciones farmacéuticas químicas y/o políticas que no están dirigidas ni usufructuadas por mujeres, ciertamente, y a este paso, jamás lo estarán. 

(por otra parte, generalmente, son estas, las mismas corporaciones que fabrican cada arma de guerra que mata a mujeres y niñas anónimas en países pobres y periféricos, ante el desgarrador y cómplice silencio de este tipo de movimientos, supuestamente universales)

O sea, cuando la igualdad pregonada se utiliza para lograr cupos obligatorios y desproporcionados, de ciertos sectores minoritarios, en todas las ramas de la sociedad, es intensamente obvio que las capacidades dejan de ser necesarias.  Llevando esta concepción al extremo, matemáticamente, ya tendríamos que elegir un presidente transexual, sin importar que sea sordo, ciego, sordo y mudo, ya que simplemente "toca". 

   Por supuesto, pensar si su gestión sería mejor o peor que la de otros hombres y mujeres que llegaron por sus propios méritos, entra, ciertamente en el campo de la especulación.  Lo que si es innegable, en estos tiempos donde la deriva fascista recorre el mundo como un candente viento, es que cuando una minoría adquiere derechos propios, derechos especiales que el resto de la sociedad no posee, y eso se solventa con el esfuerzo de todos... Vamos... que todo el mundo le llama: "Fascismo". 

  Pero esta cuenta solo es posible por la discriminación, el racismo, el apartheid, la violencia, que este tipo de movimientos pregonan, facilitan, ya que, si cada minoría existente tuviera un cupo laboral equivalente -por dar un ejemplo- no alcanzaría la economía ni las instituciones, para acomodar a tantos privilegiados.  Tampoco sería eficiente, por supuesto! En cada puesto de trabajo y en cada puesto del gobierno, habría una persona designada por cupo obligatorio, que no necesitaría preocuparse de su formación ni de su coherencia, de su conducta o disciplina, de su discurso, de su programa, de su rendimiento. 

  Porque cuando a las minorías se les ofrece el caramelo del privilegio, ya no hay convivencia posible, por mas siglas y festivales que promocione y financie el estado. Cuando a la mitad de la población se le exige odiar a la otra mitad, como punto inicial de la "Convivencia", no hay posibilidades de que la convivencia no siga escalando las violencias existentes, mientras que las personas que buscaban conexiones y cooperación, den un paso al costado, resguardándose de ser golpeadas desde uno y otro lado.  El resultado es un punto muerto donde nada se crea, nada se renueva, y ningún problema real deja de profundizarse.

  Porque los problemas existen, la violencia que derrama el poder existe y siempre se ceba en los mas vulnerables, mujeres, minorías, sectores de bajos ingresos o de difícil acceso, ancianos y niños, etcétera... antes que nadie, pero no será solucionada generando nuevos privilegios y castas, no será solucionada mirando con asco a los niños y niñas pobres mientras se promueven leyes sobre aborto.

  No se lograran mayores derechos imponiéndole al estado los costos y el consumo de recursos que insume un cambio de elección sobre la maternidad, o sobre la transformación de mujeres que quieren verse como hombres, u hombres que quieren verse como mujeres, por propia elección, mientras muchos, muchísimos muchísimas más, mueren miserablemente en zonas contaminadas y violentas, sin seguridad alimentaria y sin sanidad ni saneamiento básico, agua potable, o un mínimo acceso a la educación y a la justicia.  

  Sin embargo, cada vez mas, ante la deslegitimación, y sobre todo, ante la auto deslegitimación entre sus propios pares, o sea, la deslegitimación ente las mismas mujeres, millones de mujeres que prefieren ser reconocidas por su esfuerzo, sin dejar de compartir su vida con hombres que las respetan y cuidan  -a los que se les exige humillar, insultar y maltratar genéricamente, sin buscar mas motivos que una venganza sociocultural elitista-, las referentes de este tipo de iniciativas siguen hundiéndose cada vez más en la incoherencia, exigiendo mayores privilegios que equilibren su desvanecimiento social.

  El punto culminante es la guerra abierta, atribuyendo indiscriminadamente al género masculino en su totalidad, no solo la culpa por cualquier crimen pasado sino la intención de cometer cada crimen futuro, como si hubieran elaborado su agenda a través de la lectura de novelas distópicas, o ejerciendo una agresividad discursiva cada vez mas intensa, como manera de intentar imponer su visión del mundo en cada grupo o sector que simplemente no las invita a gerenciar y definir los lineamientos de sus instituciones.

  Finalmente, como todo movimiento, la resaca depositada por el reflujo de esta ola dejará algunas cosas buenas, algunos aprendizajes y lecciones, muchas máscaras caídas al suelo, y tal vez alguna noción de la totalidad humana innegable, ya confirmada y certificada, que jamás va a dejar de buscar la complementación entre energías esencialmente disímiles, mutuamente misteriosas y absolutamente necesarias...aunque naveguen en aguas diferentes, en direcciones diferentes, pero siempre, hacia un inevitable encuentro.

 

01 mayo

Los límites de la realidad

 


  La realidad es implacable!  Podemos intentarlo de todas las maneras imaginables y no lograríamos cambiarla.

 Imaginarias, sin embargo, son las estrategias de las moribundas élites para evitar -con un maquillaje mediático que empieza a resquebrajarse ostentosamente- la épica y cinética frontera que se come todas las planificaciones, ilusiones, y absurdas demostraciones póstumas de poder imperial.

  En todo límite, sea cual sea (y eso es lo que estamos tratando de endulzar, de ocultar y disfrazar) hay una fractura.  Hay un desnivel, un quiebre, un homogéneo cambio rotundo, como cambia todo -aunque parezca parecido- a uno y otro lado de la impiadosa línea de un frente de batalla. 

  Y cómo los límites son ajenos a toda planificación individual o sectorial, inmunes a toda estrategia social, militar, tecnológica o humana, seguimos en marcha, acelerando contra una inmensa pared, contra la que millones de seres humanos dejaran sus huesos antes que sus sueños.  Y no hay otra manera de superar esta frontera, porque esta si, es real.

  Podríamos volar pero somos muy pesados, es imposible ya para nosotros, sería imposible deshacernos sin perder identidad, de nuestro equipaje: del inmenso lastre ideológico y doctrinario, descriptivo de una larga serie de apropiaciones y destrucciones, de invasiones y esclavitudes, usurpaciones y matanzas, contaminaciones y banalizaciones ampliamente aceptadas como normales, al día de hoy. 

  Todo nuestro adoctrinamiento, nuestra educación formal, y todo lo que podemos recibir de los medios masivos de desinformación se podría resumir en esa vergonzosa construcción, o sea, en el infructuoso pero repetido intento de enmascarar y justificar, legalizar, ese amplio y clásico abanico de irresponsables y sádicas conductas.

  No hay otra manera de escalar la pared hasta donde la vieja oligarquía mundial dominante ha llegado sin poder generar herramientas para superarla, que nivelar el terreno con una masa aluvial de cadáveres que eleven el nivel hasta rasarlo con el nuevo contexto, para que la humanidad pueda caminar a tiempo hacia un paisaje aún por conocer, donde todas nuestras herramientas, o incluso nuestros pensamientos actuales son inútiles.

  Pero mas temprano que tarde dejaremos atrás esta era, tan monótona y chata como oscura, y los sobrevivientes de la humanidad llegaran a una nueva etapa de construcción(reconstrucción)  y convivencia con su entorno y la vida que lo habita, a la vez que entierran las viejas estructuras de poder, en las oscuras páginas de una historia que no por absurda y sangrienta, dejo de ser un camino de evolución y liberación.

  Cadáveres políticos y económicos, sociales, regionales, tecnológicos, desintegrándose para servir de piso a los que nunca dejaron de avanzar hacia un nuevo escalón humano.  Ese es el previsible piso sobre el que caminaremos...

  Caminaremos?  Llegaremos? Lograremos sortear el eterno bucle de extinción? O la pared que encierra nuestra conciencia será una vez mas, más alta que nuestros esfuerzos de liberación común? 

  Hoy es un buen día, un buen año, para derrocar tiranos y falsarios, para destronar a hipócritas y cínicos.  Este minuto, este segundo, debería ser usado por cada ser humano bajo el yugo de esta totalizadora opresión moderna para revisar sus relaciones y sus prejuicios, sus imposiciones nunca discutidas, sus dilaciones y omisiones, sus distracciones a la hora de definir claramente los cotidianos actos de sumisión servil, de violencia gratuita y sectaria, de monopolio y acumulación planetaria que nos convierten cada día, un poco más, en espectadores felices de nuestra propia decadencia.

  El mejor momento para liberarnos fue hace mil, dos mil, cinco mil años... el segundo mejor momento empieza ahora, ya mismo, en cuanto dejemos de perder tiempo en una pantalla y nos pongamos en acción.




Mobilidad social

 




  Que daño han hecho!...

  Que daño han hecho...  Implacables, infatigables.  Los nuevos jinetes del apocalipsis ya no galopan a la velocidad humana, ya no utilizan sus miserables bombas y sus pequeñas amenazas nucleares.  Ahora, simplemente, la muerte y el estancamiento mental de nuestro cerebro, vienen implícitamente determinados, en nuestra propia concepción humana. 

   La salida del Antropoceno, se esta dando mucho mas rápido de lo que cualquiera hubiera imaginado, aunque era obvio: ahora la velocidad es quántica, tecnológica, óptica!  Claro que antes llegaremos al pico, al cenit absoluto, porque es la única manera en que la humanidad puede enfrentarse a una visión de sus consecuencias que realmente produzca un cambio: el shock.

  Y si, lamentablemente, a pesar de tantas pruebas y tantas predicciones cumplidas, no vamos a frenar por vernos al espejo, necesitamos rompernos al atravesarlo, chocarnos de frente contra esa delgada y ficticia pared.  Y el panorama es desolador... el golpe que nos espera puede ser tan duro que no lo soportemos.  No estamos preparados para asumir la realidad.

  Bueno, lo soportaremos como raza humana, hace falta mucho mas para extinguirnos, pero sin dudas,  redefinirá todas las relaciones de poder, las visiones sobre el mundo, el futuro, y cada aspecto humano, hasta ahora dado como simple infraestructura permanente, o como derecho de "especie superior".  Estamos exactamente en la coyuntura, acelerando, porque es hermoso sentir el viento en la cara, como un perro que ni siquiera sabe que su viaje será cruel y definitivo, pero disfruta sacando el hocico por la ventanilla.  Confía. 

  Y así confiamos nosotros, últimos pasajeros de la modernidad, de esta apocalíptica cuenta regresiva, donde ya no salimos ni a la vereda, por miedo a perdernos la última noticia.  Claro que no somos dominados por los medios masivos de desinformación!  Tenemos en nuestra grilla tantos canales de información alternativos, tantos blogs edificados por gente como nosotros, tantos substack de pago, con que financiamos y mantenemos a los nuevos guerreros de la luz informativos... que ya no sabemos en que pensar.

  No sabemos en que pensar, porque el moderno pensamiento moderno, ha tomado finalmente su modelo de las montañas rusas de los parques de diversiones, y tanto sube como baja, da vueltas y gira sobre si mismo, para terminar en el exacto punto de partida, aunque por supuesto, habrá cobrado por el vértigo, la adrenalina, y esa vieja postal de la incertidumbre que hace  muchos siglos compartíamos con toda la especie humana: estaremos vivos en el minuto siguiente a este?  

  Claro que si!! Por supuesto que estaremos vivos! La definición de vida actual nos permite presuponerlo.  Ya no adoramos al sol que recorre el cielo y se esconde sin que salgamos de la cueva dialéctica, informática, tecnológica.  Ahora el algoritmo personalizado y la inteligencia artificial auto generativa, nos encierran en una burbuja de paredes cada vez mas gruesas, en un planeta a nuestra medida.

  Incluso en esas reliquias de antaño, donde viejos guerreros moribundos apuestan (o fingen apostar) por la construcción común del contenido y del significado social, sus algoritmos de preselección de comentarios reducen todo a una versión carnavalesca: tan alternativa y colorida como aséptica lustrosa e ilustrada, tan pomposa como insignificante y efímera, inerte, inocua, innecesaria. 

  Pero las falsificaciones permanecen porque el homogéneo y aburrido panel de la posverdad necesita variaciones, interrupciones, notas de color que adulteren la absoluta chatura del pensamiento dominante, para que las supuestas discusiones y verificaciones, inyecten una pequeña dosis de falsa verdad disfrazada de oportunismo estratégico.  El implacable horizonte de la uniformidad necesita provocaciones que nos desvíen de nuestro camino hacia ninguna parte, para mantener la ilusión de movimiento, mientras seguimos tecleando sin sentido en una pantalla que no crea nada.

  Sin embargo, nuestra propia ilusión de vitalidad es reforzada continuamente, a través de una interacción con nosotros mismos, cada vez mas profundamente enraizados en la profundidad de la cueva del nuevo oscurantismo, aunque esta vez, ya no estará Platón para rescatarnos. 

  Las perspectivas son absolutamente claras: no avanzamos hacia ningún lado.  Pero seguimos durmiéndonos en los laureles a base de pastillas tecnológicas, encandilados por cada nuevo descubrimiento que nos venden por anticipado para que no dejemos de financiar nuestra propia esclavitud.  La dignidad como especie ya no es necesaria, ni tampoco algún concepto de identidad individual.  La modernidad es dejarnos llevar como hojas en la tormenta, como si escribiera nuestra vida Ling Yutang, y dejar que el viento nos amontone sin orden y sin sentido. 

  Nuestra única utilidad es ser consumidores y facilitadores de una narrativa, de una contra-narrativa, ser piezas homogéneas intercambiables de una realidad que se reconstruye permanentemente.

  Pero a ese absurdo le llaman actualmente "Libertad" porque ya nos aterra vivir sueltos, pensar por nosotros mismos, creer en la construcción, en la trabajosa posibilidad de la participación en un futuro común que no esté cómodamente prefabricado, preestablecido, digitado, digitalizado...

  De todas las opciones y actividades humanas, el suicidio es la única que no deja de crecer, suave, imperceptible...a un ritmo tan lento que pueda naturalizarse...

  Cuanto demorarán en hacerlo obligatorio?  En convertirlo en tendencia? En disfrazarlo de un agradable y turístico viaje final?

  Si huele a agua es porque nos estamos hundiendo...





30 abril

Desconsideración(Poesías)

 





El ocaso de las élites



Todo cambió y no diste ni un paso

El sol no espera a nadie, para ocultarse

Tampoco para amanecer, pero dormimos.

Cuanto tiempo mas pueden fraguar?

Cuantos siglos pueden ocultar la verdad?

Un viejo león se espanta las moscas del hocico...

Su cómoda jaula le impide volar para perseguirlas...




El límite que no cruzamos


Podemos llegar al borde de todo

Cantar heroicas canciones...

Indignarnos, patalear, hacer...

Nuestra pequeña rabieta cotidiana:

Inofensiva, impersonal.

Colaborar, comprar, equipar, 

A los exploradores actuales

De la supuesta conciencia universal

Pero... ya no podemos dar la vida, 

Presentar, una ofrenda vacía...

Apostamos, nada mas, calculando, 

No perder nuestro reflejo en la pantalla.

Si solo pudiéramos dar un vistazo, al otro lado, 

Tendríamos algo realmente nuevo para contar.



Nuestra fugacidad


Cuanto perdimos en escaramuzas, llorando...

Sin siquiera recordarlo?  Cuanto dejamos caer

En cada apretada curva, en cada violenta frenada?

Qué resta contra el tiempo a pasar sino la entrega?

Qué resta contra el incansable viento sino flamear

Como una vela. Amar, el mar...

No muere la flor como renuncia.  Nuestra mirada:

No ve mas que pétalos secos, ciclos cumplidos.

Y la vida, la conciencia universal? Se afina, nutre,

Y la sombra tibia de las hojas nuevas, sonrientes,

Acuna el fruto en la canción del bosque eterno.





Eterna deconstrucción


Sin embargo, estoy conforme,

Al tener de mi lado a la incansable...

Diseñadora del tiempo, que me dice:

Despierta! Recuerda el futuro!

Es esa la vida que querías?

Abrís los ojos a un mundo distinto, cada día.



Inmaterialidad 


Como se puede no creer en nada

Después de la primera gota de lluvia?

Como perder la fe en el ser humano, 

Escuchando el primer llanto de un recién nacido?

En una alfombra de humeantes tripas desparramadas

Muere mas feliz el soldado que escucha un pájaro.

Mata sin descanso quien espera volver a acariciar

Un cuerpo que solo sabe soñar acompañado....




26 abril

El imperio del mercado



  Hace no tantos años, los gobiernos tenían poder.

  Hace no tantos años, los gobiernos poderosos tenían mucho poder.  Las llamadas Potencias occidentales, tenían un inmenso poder, y ejercían su doctrina a través de instituciones multinacionales destinadas a protegerlo y consolidarlo.

 Esa situación, planteada hoy, al minuto actual en que esto se escribe, no es mas que una vieja postal, un descolorido recuerdo de una época que ni siquiera podemos comprender.  Pero no es pintoresco, ni cómico, sino macabro.

  Al día de hoy, la misma palabra "gobierno" se ha caído de los diccionarios.  Ahora es indefinible: y ya no alcanzan los sinónimos como "Corporatocracia", ya que también ha dejado de importar, y por lo tanto de definirse con certeza, el concepto de "democracia".

  O alguien puede decir qué es, actualmente, la democracia? Alguien puede describirla? Identificarla? Si hicieron el esfuerzo por definirla, se habrán dado cuenta de que es imposible, porque, como un viejo cartel ilegible que cuelga de un clavo, en una posada abandonada, la democracia ya no describe nada real, y una vez que caiga, su mismo sentido será consumido por el polvo del tiempo.

  Algunas señales perturbadoras, sin embargo, no solo se multiplican, sino que se vuelven cada vez mas descaradas: las corporaciones, con el solo peso de su influencia económica (y por lo tanto, política) empiezan a hacer declaraciones destinadas a agitar las aguas mundiales, intentando imponer su peso en la doctrina, la planificación y la jurisprudencia de la mitad de las naciones del planeta.

  Antes, la política impactaba en los mercados, las decisiones de los gobiernos provocaban movimientos económicos, las ideologías o los imperios que sustentaban podían causar cataclismos de impactos económicos indiscutibles.  Los mercados de bienes y servicios eran acunados en el mar de las redefiniciones políticas, las alianzas internacionales, la planificación a largo plazo del poder real.



  Bueno, ahora, el poder real está muy lejos de cualquier gobierno, por lo menos, en la mitad del mundo.  Ahora los mercados impactan en los gobiernos locales, nacionales y en las estructuras regionales, impactan en la política, en la geopolítica, y sus vaivenes sacuden a los gobiernos en en escabroso mar que atravesamos a duras penas para acceder a un futuro humano posible.

  Y cuando los mercados mandan, lo que importa es hacer un buen negocio...es decir: el negocio más rápido y lucrativo, con menos controles, es la guerra.  Siempre fue la guerra, el material mas dúctil con que se pueden construir las grandes fortunas.  Ahora, en un mundo globalizado, las grandes empresas definen la velocidad en que gira el planeta, las corporaciones planifican y ejecutan, mandan.

 Vos, y yo, obedecemos.

 Obedecemos y sufrimos, tiritamos saltando de una pata a la otra, en el pequeño pedazo de hielo flotante desde el que vemos hundirse el Titanic de la modernidad.  No deja de ser divertido, aunque ya no hay un lugar físico, virtual o siquiera hipotético, donde seamos libres.

   De la esperanza de formar la "masa crítica" que iba a impulsar los cambios hacia un mundo mejor, hemos pasado, sin saber como, y sin dejar de andar en bicicleta, a ser parte de la elástica masa de acríticos consumidores que los conglomerados económicos manejan a su antojo, sin mas utilidad que seguir vivos para atestiguar la ajena conquista del mundo.

 Conquista!  Bueno, mas que conquista es una capitulación voluntaria, por comodidad, en la que las naciones no hacen mas que expresar la voluntad de sus apáticos pueblos, y si, sí parece que conquistaron el mundo entero, es solamente porque no nos dejan ver mas allá de nuestros límites del mapa. Estamos cautivos, hay un inmenso territorio pasando el punto final de nuestros portales de noticias.

Lo llamativo, sin embargo, es que, aún con los inmensos esfuerzos del sistema por monetizarlo todo y a todo el mundo, todavía hay posibilidades de escapar hacia un pequeño islote de decisión propia, de generar y producir, sin participar del circuito económico formal, intercambiando, recolectando, restaurando, reciclando... 


 

  Claro que nuestros esfuerzos no alcanzarán para algo mas que respirar y comer, y lograr una cornisa apenas mas estable que la ola que volverá a golpear, arrasando todo, cíclicamente.  Es vivir como un cangrejo agarrado a una piedra, de cada golpe de mar, podemos sacar lo indispensable y no ser arrastrados, seguir vivos, hasta mañana, con la esperanza de que un día el mar se calme. 

  Pero nada será mañana mas fácil, mas justo, menos cruel... Han corrido nuestros límites, nuestro umbral de tolerancia! 

  Ahora ver a las corporaciones usurpar las mas delicadas funciones de los gobiernos, no causa mas que indiferencia.  Incluso, ser permanentemente espiados y vigilados, se ha vuelto parte del paisaje, del nuevo status quo.  Ahora intereses mineros o industriales, tecnológicos o mediáticos, crean distracciones o noticias falsas con una coordinación sorprendente, así como financian invasiones o masacres, sin otro objetivo que crear nuevos mercados o acceder a materias primas.

  Pero no es como antes, que podíamos identificar un imperio, una dictadura, un caudillo sangriento.  Ahora las empresas mandan, hacen y deshacen, y ni siquiera necesitan dar la cara.  Como el sistema lo permite, invierten en unos y otros candidatos al gobierno, y se adueñan de sus decisiones más importantes. Ni siquiera dan la cara, ni los vamos a conocer, salvo algunos payasos mediáticos, indolentes testaferros de la nueva era, dejando que soplen en las velas de sus empresas de punta.

  Un mundo donde podamos rebelarnos...ha dejado de existir, ya no nos importa.  Nuestro destino está escrito en un inmenso fichero, y solo podemos elegir nuestro camino a la intrascendencia, mientras atravesamos las modernas estaciones de control total, conformadas por instituciones oficiales, redes sociales, tramperos económicos y narcisistas mesiánicos, todos minando nuestro tiempo, nuestra atención, nuestro dinero.

  Nuestro futuro es ser felices hasta que nos ensarte la punta de un inmenso tenedor...disfrutemos, entonces!


  




28 marzo

El hombre del pájaro negro


 


 El hombre lleva un pájaro negro.  Va posado en su hombro.  A veces  

  Si existiera un dios, el hombre, lo pondría de testigo de que ha intentado quitárselo.  Ha intentado reemplazarlo por otras aves: mas coloridas, con un canto mas melodioso y menos bronco, con un pico menos afilado, o unos ojos menos indiferentes, menos sedientos, de muerte.

  Pero el pájaro es imposible de amansar.  Por eso, ya no le molesta tanto, y lo deja posarse en su hombro.  Antes, cuando de solo escuchar su aleteo le daba un febril escalofrío, un abanico de emociones mezcladas convertía su día en un martirio.  Sabía, que cuando echara a volar, sería para volver con su pico bañado en sangre, sus garras, tiesas de aferrar la vida, y apretar, hasta que el alma se despidiera del corazón inerte de los que ya no estaban vivos. Y eso lo convertía en cómplice.

  Pero finalmente, el pájaro se convirtió en su amigo, aunque no puede, ni quiere domesticarlo.  Ahora sus  aventuras solo lo ponen un poco sombrío, distraído...amanece un poco cansado cuando el pájaro lo despierta en medio de la noche, con un rítmico y casi dulce, picoteo tras su oreja.  Como si fuera un manso gatito, que comprueba que su dueño está atento, para recibir una atención. 

  Porque la noche lo hace feliz, y el reflejo de las estrellas y la luna, sobre sus brillantes plumas de ópalo negro, lo iluminan como un ser majestuoso, casi una fugaz estrella que creemos ver pasar sobre nuestras cabezas, aunque no podemos asegurarlo.  Porque  nuestra percepción, solo puede enfocarse en lo que nos es familiar, no en los habitantes de una noche eterna e incomprensible.

  Y el ave oscura vuela, disfruta de volar, como si no hubiera otra razón por la que estuviera surcando el cielo...pero el hombre sabe, por qué, vuela. Por qué, se va...

  De cualquier manera, siempre hay alguna nube negra, una niebla nocturna, una brisa matutina húmeda y espesa que enturbia el cielo nuevo, y ahí baja sin ruido.  Invisible, feliz, sus patas se adelantan para agarrar indefensos seres que apenas alcanzan a darse vuelta para ver su fugaz sombra cerrándose sobre ellos, medio segundo antes que el pico golpee, quiebre, rompa, desgarre, consuma, desangre.

    A veces un perro asustado, aúlla al verlo pasar, intentando espantar su funesta sombra, pero para el ave ese agudo ruido es como una corriente mansa en la cual se deja descansar, y la disfruta.  Hasta que el perro se tranquiliza.



  El hombre también esta un poco, digamos...fuera de la norma.  A veces, su sensibilidad empieza a aguzarse, a sentir el aire presionando su pecho, el silencio descomponiéndose en miles de susurros y aleteos de insectos y pájaros lejanos, y un rumor creciente que viene hacia él, hacia su corazón, hacia su mente.  

  Inquieto, desearía escapar pero no puede, no puede salirse de su propia piel, solo concentrarse sobre si mismo como una vieja caldera, hasta que puede sentir la sangre golpeando dentro de sus venas, y cada músculo latiendo.  Esperando.

 Es ahí cuando le gustaría subirse al hombro del pájaro negro, y acunarse en sus alas hasta que el viento y la velocidad le devuelvan la calma... sueña, despierta, sueña... hasta que amanece mirando una brizna del entarimado del techo, quieto, para no despertar al pájaro que duerme contra su hombro, dulcemente acurrucado, su ensangrentado pico refugiado bajo el lóbulo de su oreja.

  Pero el ave siempre fue solitaria, y eso consolaba su propia soledad.  El ave siempre volvía a posarse en su hombro, y era muy gratificante sentir sus pequeñas garras ensangrentadas aferrándose suavemente. Hasta ahora, había sido soportable el olor rancio de la sangre mientras lo acariciara con su pico, limpiándoselo contra la cresta huesuda detrás de su oreja. 

  A pesar de su aparente violencia, jamás el pájaro le había dado miedo, y sin embargo, un nuevo ciclo parecía haber comenzado... Adonde iba?  De repente las horas se gastaban sin escuchar su vuelo de regreso, y si llegaba en mitad de la noche, era cansado y desordenado, agotado, casi desplumado.  Un día su tranquilidad volvió, cuando el pájaro no levantó vuelo, y acurrucado desde temprano, se apichonó junto a su almohada, viendo salir el sol junto a el.  No estaba preparado para lo que iba a ver...

  Con alegría salió al campo, con la intención de disfrutar un rato juntos, pero sus ojos se congelaron a la vista de otro pájaro, exactamente igual, volando en círculos sobre sus cabezas... Su compañero, estiro largamente sus patitas, se acomodó acicaló pluma a pluma su negra capa azabache, y como último gesto, limpió su pico por última vez atrás de su oreja.

  A levantar el vuelo, el hombre supo que no lo volvería a ver jamás, aunque no estaba seguro de su destino... iría a un mundo de pájaros negros? Serían los dos últimos ejemplares de su especie? Seguirían cazando, esta vez juntos, como lo había hecho el primero? El circular vuelo seguía elevándose en la atmosfera, cada vez en vueltas mas amplias, hasta que fueron dos puntitos negros, alejándose hacia el este, por donde el sol había salido, normalmente, igual que cada día. 



  Un nudo en el estómago le impidió comer nada, y a pesar de la solitaria y mansa noche, parecía que el cansancio de tanto tiempo había impuesto su lugar y simplemente, se durmió, apoyando su frente contra la mesa, acolchonada en el dorso de sus manos entrelazadas.

  Una gota sobre el techo de su pequeño reducto lo despertó. Llovía?  Salió afuera: no.  El ruido era producto de la evacuación intestinal de algún ave.  Pronto cayeron otras plastas, haciéndolo refugiar bajo el pequeño arbolito que le daba sombra en las tardes.  Y ahí, aterrizó.

  Increíblemente, no fue sobre su hombro, sino sobre el techo de la casa, mirándolo.  

  Ni siquiera tuvo tiempo de empezar a dudar, si era o no era su mimada mascota, cuando dos mas se posaron a su lado, haciéndolo levantar la mirada hacia el cielo, donde una gran bandada pasaba, interminable.  De a dos o tres, a veces mas, se iban posando en el pequeño techo, ennegreciéndolo de un brillante negro intenso, hipnotizándolo.  Jamás vio llegar al silencioso verdugo, que aferrándose de una de sus paletas, se afirmó en su espalda para clavar su pico exactamente en el centro del hueco de su nuca.  Alcanzo a escuchar el estruendo de alas bajando hacia él mientras caía al suelo.

  Su único pensamiento, su última duda, ante el desordenado despliegue de picos y garras que empezaban a cortarlo en pedazos, se detuvo en la incertidumbre de no poder identificar al ave que había alimentado por tantos años, entre las agresoras.  Estaba o no estaba entre ellas, sería su pico igual de cortante, su furia igual de desmedida? 

  Un pájaro negro solitario, picoteaba los últimos restos de carne de los huesos desparramados de un hombre, bajo un pequeño árbol frente a una solitaria casa.  Luego, levantó pesadamente el vuelo, amodorradamente lleno, empachado, sobrecargado por su propia furia destructiva, su incontrolable sed de sangre...

  El silencio dejó escuchar el viento, que empezaba a silbar entre las hojas verdes, en el terreno abonado por la sangre, el pisoteo y los excrementos frescos...

 


Poder absoluto

 



 "Si los pájaros gobernaran al mundo, no habría maldad ni guerras, y todo serían arboles y frutos, praderas y flores"

  Evangelina quedó con la mano en el aire, obnubilada y confundida con ese comentario a destiempo, sospechosamente impropio de un niño tan pequeño, ajeno al significado de las luchas políticas o institucionales, al conocimiento de las intrincadas causas de la guerra, o siquiera al concepto de gobierno.  

  Aunque, el dibujo sí parecía ser de un niño, inocente, naif, lleno de colores y seres sonrientes, sean piedras, arboles, arroyos o nubes. 

  La consigna había sido clara: con base en el pequeño cuento leído amorosamente en clase, llamado, "La vida de los pájaros" que ahora tenían pegado en una hoja de su cuaderno, debían realizar un dibujo a lápiz, y ponerle un título. Un titulo! No una declaración política, una filosofía de principios, un atentado anarquista!!

  Bueno, pensó, tal vez sí era obra del pequeño, los padres de ese chico eran más que raros, la madre ni siquiera se arreglaba como una mujer de verdad, los dos olían a nafta y a humo, a pasto seco, y al padre lo había visto sucesivamente de traje, zaparrastroso, tapado en barro, y hasta una vez llego ensangrentado. 

  O sea, sonriendo, felizmente ensangrentado, con lo cual el portero lo paró en seco en la vereda, pidiéndole que se retire y se lave, o mande a otra persona a buscar a su hijo, lo cual provocó un nuevo escandalo, un intenso e instantáneo debate en las filas de padres y maestros, y finalmente una solución negociada, que consistió en esperar a su hijo, en el bar de la esquina, tomándose una gaseosa pagada por la institución, donde le fue entregado por el amable pero estricto Lucas, el inmortal portero de la escuela.



  Evangelina quedó con la birome a mitad de camino, aferrada por una fuerza antigua que le impedía corregir satisfactoriamente ese dibujo, legitimar ese peligroso pensamiento poniéndole siquiera un "Bien" que era la nota mas baja que había puesto en su vida de maestra de primaria.  Tampoco podía expresar institucionalmente sus temores e interpretaciones personales, sobre el trasfondo ideológico de tal exabrupto infantil, disruptivo y anacrónico, pidiendo una reunión con los padres, tachando ese hermoso dibujo e imprimiendo en letras grandes y rojas la palabra "Rehacer" como pensó de inmediato, o...

  Espantada, comprobó que cada nuevo pensamiento no desplazaba a los demás, sino que se sumaba solidariamente a un polifónico coro que lentamente llenaba hasta rebalsar su canosa cabeza, girando en un frenético carrusel que absorbía toda su atención y energía, impidiéndole realizar cualquier otra tarea o movimiento.

  Que se pensarán estos hippies? -se dijo a si misma- Que el mundo funciona como ellos quieren? Que hay personas predestinadas? Que unos son mejores que otros? 

  Como un viejo gramófono, seguía emitiendo nuevos pensamientos sin descartar ninguno, mientras empezaba a imaginar un mundo gobernado por pájaros, tal como el inocente y amado pichoncito había exigido, habiendo sido convencido de su benevolente existencia. 

  Pájaros... pensó, mientras un bollo de papel, que Ramoncito le había tirado a Gustavito, pegaba de rebote en el pizarrón. Pájaros... pensó, mientras Lorena se aferraba a su mochila, ante el insistente acoso de Mario, que solo quería molestarla.  



  Pájaros... pensó, mientras el pequeño Damián se quedaba extrañamente quieto en su pupitre, probablemente cagado.  Y pudo percibir que la realidad ya no le importaba, aunque cada escena, y los diferentes desenlaces que provocaba o provocaría su intervención o su indiferente desatención, solo era un ruido más girando en su cabeza.

  Como en un trance, había comenzado a imaginarse un mundo gobernado por pájaros: árboles cercados y prohibidos a todas las demás especies, semillas y frutos acopiados y monopolizados, acumulados monstruosamente para una élite plumífera que prefería verlos apodrecer antes que compartirlos con el resto de los seres vivientes, insectos criados en jaulas, gatos y otros cazadores ejecutados cotidianamente solo por diversión, bosques y sembrados restringidos y custodiados, lujosos nidos de hebras de oro para un simple casal de gorriones, trinos y cantos atronando el espacio intermitentemente, veinticuatro horas al día, a través de altoparlantes...

  Evangelina se dio cuenta de que estaba delirando, pero ni siquiera podía combatir la rigidez de su brazo, clavado en el aire, y sus dedos enrojecidos a punto de sangrar, aferrando la birome con una fuerza demencial. También esa toma de conciencia se transformó en un nuevo pensamiento, que se sumó a todos los demás, en un frenético remolino que ahora giraba en su cabeza a la velocidad de la luz, como la luz que empezaba a cegarla intempestivamente, como explotando en sus mismas pupilas, o directamente desde el centro de su atribulado cerebro.


 

  Pájaros... pensó, mientras Tomi se lanzaba con furia, con el labio partido, contra el risueño y despiadado Martincito.  Pájaros... y empezó a emitir una baba blancuzca, que terminó volcándose sobre el escritorio, rebalsando desde su boca, sin una palabra, sin perder su rigidez, sin cerrar sus ojos desorbitadamente abiertos, sin frenar un segundo el infinito carrusel de pensamientos que, desbocados, perdían la pista y empezaban a chocar unos con otros en una lluvia de chispas que iba inundando su cabeza.  Pájaros... Mariana había agarrado el cuaderno de Leo y tachaba prolijamente, con una gran X cada hoja. 

   Pájaros... y sonó el timbre del recreo, haciendo que un instantáneo desbande lanzara un tropel atropellado de niños a través de la puerta, hacia el patio, dejando útiles y cuadernos tirados, mochilas descuartizadas y hojas volando por todos lados en forma de aviones o bollos, o cartas de amistad eterna.

  Pájaros... pensó, mientras soltaba el bolígrafo y la vida, mientras instintivamente, Lucas, el portero, entraba a ver por que no había salido al patio detrás de sus amados niños, como hacía siempre.

  Damián, solitariamente congelado en su banco, miraba fijamente a los ojos cada vez mas vidriosos y fríos de la maestra, esperando que el portero lo vea y avise a su mama que lo venga a buscar a la escuela, con una muda de ropa. 






8M

      En algún momento de la historia, las mujeres lucharon por sus derechos.  No en este.           En la actualidad, el "Movimiento F...