29 diciembre

Viajar en el tiempo

 





  Alguna vez, el otoño había sido la estación mas hermosa en el balneario de Carretera la Cruz, el Concejo mantenía todo puntillosamente perfecto, para que cada peso rindiera un peso más.  La temporada alta no duraba mucho, solo desde fines de octubre a mediados de marzo, lo que se notaba en las calles cuando los negocios sacaban a las veredas las exuberantes macetas de plantas tropicales, para que sean regadas por última vez por las primeras lluvias de otoño, para guardarlas hasta la primavera. 

  Era un tiempo de definiciones, ofertas, cambios de mano y grandes negocios: los que no habían logrado hacer un buen año, no podían invertir en sus locales, y la despiadada competencia los dejaba atrás.

  Algunos servicios duraban todo el año: se podía alquilar caballos y botes de todas clases, equipos completos de pesca o buceo, y hasta motocicletas, pero excepto algunas cantinas de la costa y unas cuantas rotiserías, el resto de los restaurantes cerraba hasta que volviera la gente, así como la mitad de los hoteles familiares.  Las bicicletas de alquiler desaparecían de las calles, mientras que los vendedores ambulantes persistían entre los primeros días frescos, hasta que no valía la pena caminar.  

  Luego se reducía la frecuencia de colectivos y los perros abandonados por los turistas empezaban a ser rescatados o sacrificados en las calles, mas o menos a partes iguales.  El turismo internacional, seguía ocupando algunas piezas del Hotel de Pescadores, y los contrabandistas volvían a encender sus fogatas en la blanca arena de la playa.

  Cuando el viejo Larrachado, "Miguelancha" ataba su red en la barcaza, la temporada estaba oficialmente cerrada.

  Antes de eso, el maravilloso paisaje, los mil aromas de la selva en galería, el acariciante ronroneo de las lanchas de pasajeros, la profusión de pájaros y el calor del sol, tenían el efecto de desinhibir a las personas, y siempre florecían grandes historias de amor, entre la arena, y el humo de los puestos de la costa.  Ahora todo había cambiado, y sin embargo, todo era igual. 

  El Toni Pintos miraba el río con preocupación, las lanchas surcando el agua parecían puñaladas.  Estaba parado con sus manos en la cintura, en el medio del muelle viejo.  Había demorado demasiado en hacer el negocio, demasiado en ir y venir, demasiado en abaratar el flete, y demasiado en darse cuenta lo que había cambiado todo.  Ahora intentaba -sin éxito- convencer a los dueños de las viejas cantinas pero era muy difícil, además, tampoco ofrecía nada nuevo.  Pero no había forma de volver atrás

  Pero era la mayor y la única inversión de su vida, y la había realizado casi por instinto, impulsivamente.  Ni siquiera estaba enterado de la subasta.  Seguía derivando por las costas, acampando con su moto destartalada, pescando mientras intentaba sacarse de la cabeza el pensamiento de  volver.  Volver a casa. 

  Buscaba carnada viva, para probar unos tiros en esas aguas desconocidas, y entró por la curiosidad de enterarse de qué se reirían los curiosos que miraban desde la vereda, a través de las puertas del inmenso galpón.  

No solo se sentó en la pequeña tribuna, sino que empezó a pujar y a ofertar, enfrascado en comprarse una buena caña.  Finamente, obnubilado por el precio, adquirió el lote número 28, maravillado por la amplitud del lote, que incluía cuatro piraguas, un par de bicicletas de laguna, y toda la escenografía para decorar ocho cantinas de la costa.  

  Sin dudas -pensó en ese momento- era la señal que esperaba para volver a la Carretera.  Llegaba con lo justo para pagar la seña, mientras adquiría veinticuatro horas de plazo para abonar el resto y retirar la mercadería. 




  No veía las horas de dejar la ruinosa zona del Nordelta, donde las inmensas mansiones se seguían hundiendo en el barro, y las antes lujosas propiedades, eran ahora refugio invernal de carpinchos, garzas y otros animales salvajes, rigurosamente cazados por antiguos habitantes, que no habían podido superar los créditos con que habían adquirido sus ostentosos hogares, ahora enterrados hasta las tejas del techo entre el barro y los camalotes.

  Intentaba aclararse a si mismo, como se había metido en esto...a vista de pájaro, el negocio parecía bueno.  Los camiones del aserradero volvían vacíos desde la capital, así que el flete no sería un gran problema, tal vez, a cambio de un par de trasmallos arreglara todo -pensó mientras revisaba cajas, baldes y baúles repletos de artículos de pesca y navegación-. Pero el dinero que faltaba se lo iba a tener que pedir al Brujo, y eso, era siempre un poco tenebroso, imprevisible, peligroso, sobre todo si el negocio no arrancaba a tiempo y se demoraba en pagar.  Pero el negocio parecía bueno. Fácil y rápido.  Y bueno.

  Durmió la mitad del recorrido, sin cebarle un solo mate al chofer.  Lo barato sale caro, se dijo a si mismo...  En pago del flete se le iba la mejor de las canoas, aunque nada más, despues de pagar un recargo, por esperar tres días a que el transporte se libere.   No quería generar mas problemas o discutir antes de bajar todo, así que se propuso intentar dormir -lo que no podía, de la ansiedad y los nervios que ya lo consumían- o por lo menos simular dormir hasta que llegaran al camping.  

  De cualquier manera, el camionero parecía darse cuenta del engaño y se divertía haciendo bailar el chasis, lo que lo obligaba a abrir los ojos, sobresaltado.  Finalmente se enfocó en la ruta, y terminó el resto del viaje charlando, y asombrando al chofer con sus grandiosos planes.

  Descargaron todo en el galpón de "Ojo de vidrio" Ramirez, aunque el apodo ya le quedaba viejo, había cambiado su histórico y artesanal, antiguo ojo, por una bola de metal que se iluminaba de noche, y ahora en vez de risa provocaba pesadillas... Por suerte, había arreglado con el Brujo, y no le cobraba nada por usar un sector de su amplio espacio, aunque, previsor, le regaló una terrafa nueva, como gesto de agradecimiento.  Ahora solo faltaba vender todo, se dijo, con una sonrisa torcida, mirando las calles desiertas desde la puerta del galpón.

  Los comerciantes de la avenida lo miraban como si fuera un extraterrestre... Acaso no sabía que acababa de cerrar la temporada? 

  En el teléfono apareció la cara arrugada del Brujo: "Llegaste nene?" A lo que contestó de inmediato: "Si, ni un problema, bajé todo en lo del Tuerto"  El brujo se ponía nervioso enseguida. 

  Bajó a la costa. 

  El viento del otoño parecía colaborar con la frenética actividad en las cantinas desmanteladas, las últimas heladeras ya se subían a camiones y camionetas, y aunque las caras de alegría denotaban una muy buena temporada, era evidente que nadie pensaba quedarse a pasar el invierno...despues de preguntar y recorrer puesto por puesto, se hizo evidente que no iba a vender nada.  Parado en el muelle se dio cuenta de que su maravilloso negocio se hundía como un viejo bote de madera...

  Otro mensaje del Brujo... mejor ir hasta la casa... Hasta el viento en contra le llenaba los ojos de arena, haciendo que sus lagrimas de rabia se conviertan en una pasta que no lo dejaba ver...

  Ya estoy con vos Toni!  Le dijo el Brujo, mientras iba despidiendo a su gente... mientras contaba un fajo de billetes que iba apilando el Chino Romero, como tendría que hacer él, si hubiera podido recuperar la plata que pidió prestada... esperó hasta que quedaron solos, sin saber como empezar, buscando opciones para no perder todo...incluida su propia vida.  El Brujo estaba de buen humor y le decía al Chino:  "...este gurí es un empresario, va a llegar lejos, muy lejos" y las carcajadas de los dos lo erizaron hasta que tuvo que agarrarse a un poste de la galería para no salir corriendo.

  Por suerte, no tuvo que hablar, solo escuchar, cada vez mas atentamente.

   _Bueno Toni, vos no tenés donde vivir no? Acá en la costa no te queda nadie, y hasta para vender tus cositas, tendrías que alquilar una pieza, pero te quedaste sin plata...

   _Ajá... -atinó a decir... sin saber para donde iba con esas obviedades, aunque no parecía todavía una amenaza

  _El Chino se está armando su propia ranchada, para el lado del arroyo, frente a la Piedra Mesa, y la terraza de él queda libre.  

  _Ajá... -Volvió a asentir, ya desconcertado...mirando asombrado al Chino, que asentía, guiñándole un ojo...

  _Ajá. 

  Si te gusta la idea, te podes instalar ahí con tus cosas, y ya te vas armando para la temporada, y cuando todo empiece a marchar bien, hacemos números y me devolvés la plata.  Vos te encargas de todo, y vamos a medias, yo pongo el lugar y las provisiones, vos buscas la el personal que te parezca bien y repartimos la ganancia... que te parece??




  ...Ya no entendía nada, solo intentaba atar cables sueltos en su cabeza...se le ocurrió preguntar...

  _Y el chino me la alquila, o me la presta?

  _ Toni... la Terraza es mía, el Chino trabajaba para mi...

  Ahora todo se armo en su cabeza, el Brujo había visto todo desde el principio, incluso... no sería raro que hubiera hecho pasar todo... para eso era brujo.  Tal vez había hecho que él pasara caminando por la vereda, por la puerta de ese remate, y puesto esas ideas locas en su cabeza...era lo único lógico... Y ahora sonreía, mientras lo miraba, mientras ponía las bandas elásticas asegurando los fajos de plata que terminaba de contar, esperando la única respuesta que él podía darle...

  _Si.  Dale Juan!.  Me encanta! (A nadie se le ocurriría decirle Brujo, en su cara) Lo hacemos... pero necesito instalarme hoy, así descanso: hace tres días que apenas duermo...

  _Bien Toni, bien... ahí en el entrepiso hay una covacha con colchón, un anafe y una heladerita, Seguro que el Chino dejo algo de comer.  Mientras dormís hago dejar todo en el deck, así te divertís armando en cuanto te despiertes...te parece bien?  Andá!  Andá a dormir que tenés una cara que da miedo! -Y antes que pudiera decir algo más, le lanzo unas llaves unidas por una larga cinta roja.

  No podía creerlo... El Brujo Soto era el dueño de la mejor terraza de la costa, y ahora el la iba a administrar, y lo mejor es que no iban a matarlo por no poder devolver la plata, sino que iba a ser parte del negocio...Socio, Gerente... y un día se iba a ir como el Chino, a poner su propia terraza...nada mal para volver a la Carretera, sin familia ni un lugar donde caerse muerto...

 Miró el río largamente, desde la ventana del entrepiso, todo parecía mas hermoso que nunca, los solitarios embarcaderos y las lanchas e los contrabandistas surcando el río aceleradas, como en un cuadro en movimiento.  Hizo dos hamburguesas y se las comió casi crudas, antes de tirarse en el colchón, vestido, molido y sucio como estaba... abajo se escuchaban los ruidos de la gente descargando todo... ya nada era suyo, ni había deudas urgentes que pagar, y de la nada, tenía un lugar donde vivir, y hasta pensar en hacer una buena platita en la temporada...

  Se durmió mirando el techo,  con una sonrisa de felicidad.  Estaba tan cansado que se dijo a si mismo, en voz alta: 

  _Ni matándome me despiertan...

El viento había parado, la noche sin luna regalaba silencio.  Toni soñaba que se tiraba de una canoa para atrapar un inmenso pez que había enganchado con su caña. Pero los dedos duros como garfios de Miguel Arrua arrastraban su magro cuerpo hacia el piso, sin dejar de cerrarse sobre su garganta, haciendo que abra los ojos espantados, solo para darse cuenta que no podía respirar, muriendo en el suelo fresco de madera.

  Abajo el Chino hablaba con el Brujo, como si fuera una solo una hermosa noche mas de abril...

  _ Y si, los pendejos te complican siempre...viven en otro planeta, piensan que todo es fácil...

  _Bueno, por suerte pudo resolverse, es un buen lote por ese precio, y me gusta la idea de abrir en invierno... jajajajaa!! La Piedra Mesa!! Que tenés que tener en la cabeza para pensar que alguien pueda instalarse ahí jajajaja

  _Y bueno...era un visionario el gurí... Dale Brujo, nos vemos mañana temprano, me voy a dormir que estoy pasado de rosca, gracias por la movida...

  _Nos vemos Chino, ya resuelvo esto con Miguelito y te dejo las llaves en el mostrador...

  _Me fui...!

  _Que descanses! Hasta mañana

_Hasta mañana!  Vos también!

El río, unos cuantos metros más allá, seguía corriendo sin pausa, indiferente, ajeno por completo a los negocios humanos...

  El vasco Arrua bajaba el cuerpo, por la empinada y rústica escalera de madera, haciendo sonar la cabeza de Toni en cada escalón: toc, toc, toc, toc, toc... 

  La luna llena, inmensa y amarilla, empezó a asomar en la otra orilla.







24 diciembre

Venezolanos (o por qué adoptar un yanqui)

 

  



  Algunos en este planeta viven completamente afuera, al margen, de la realidad.  De toda realidad verificable.

  Hay muchos casos agudos pero los mas extremos se aglutinan al norte de un hermoso continente que alguna vez fue libre.  

  Y Como si esto fuera poco, como si no alcanzara, en el giro mas cómico del destino, esta bandada de personajes(miles, tal vez cientos de miles o millones) para los cuales debería fundarse un inmenso hospital psiquiátrico, de preferencia en una isla, o mejor aún, en un planeta alejado, para evitar que deterioren y contaminen las posibilidades del resto del mundo, ha elegido al mas irracional y lastimoso payaso, al mas cómico de todos los personajes, para que los represente ante la población del planeta.

  Esperen!! 

  Tal vez de eso se trata la insistencia actual en el aislamiento total en que ese atado de locos se refugia cada día mas...!!  Han reconocido su enfermedad al punto de ansiar la cura, de cerrar las fronteras y recluir su entera comunidad para que el resto del mundo -sino ellos- pueda sanar...!!

  Esperen!! 

  Tal vez de eso se tratan esos misteriosos intentos de colonizar Marte o la Luna!!  Han reconocido su maliciosa infección, su nota cada vez mas desafinada y disonante en el concierto de las naciones, hasta llegar a la conclusión de que deben marcharse a tiempo, para salvar a los que dejan atrás, para darles una última y difícil oportunidad de volver a relacionarse con el resto del mundo, antes de seguir aumentando el peligro de ser masacrados y exterminados como perros rabiosos...!!

  Esperen!!

   Tal vez estamos prejuzgando anticipadamente la bipolar, infantil y desorientada gestión de Donald Trump, antes de darnos cuenta que con su flauta mágica es quien guía a las más gordas ratas del planeta, hacia el precipicio donde fallecerán despedazadas!!

  Mas que cómico, es tragicómico porque aunque el resto del planeta disfrute con las payasadas del presidente de uno de los países mas desgraciados del planeta, sumido en la creciente catástrofe cotidiana en que su indiferencia y su salvajismo los llevó... todavía estamos hablando de personas.

  Aunque nos enternezca el material cómico, insuperablemente mejor que cualquier meme o sketch de humor, con que el líder de este manojo de descerebrados en el poder nos divierte cada día.  Aunque terminemos doblados de la risa hasta las lagrimas solo con ser testigos de su expresión monolítica al expresar( y luego negar) las mas grandes y sin sentido fallas de la lógica y estupideces...todavía estamos hablando de personas.


  

Porque mas allá de sus absolutas e inmensas responsabilidades, del cinismo con que usufructuaron el saqueo del resto del mundo y sobre todo de nuestra hermosa y amada Latinoamérica, de la morbosa felicidad con que disfrutaron hasta babearse -ante las pantallas- del asesinato y la hambruna que su sed de derroche provocó en millones de seres humanos en decenas o cientos de países alrededor de todo el planeta...todavía estamos hablando de personas.

  Y tenemos la responsabilidad histórica de contener, alojar, consolar, reeducar y alimentar, a casi cuatrocientos millones de estadounidenses, que día tras día van perdiendo, no solo el contacto con la realidad, sino muy pronto, cualquier posibilidad de bienestar y confort, de alegría, felicidad, salud física o mental, o siquiera de la mas lastimosa de las supervivencias...

  Porque despues de tantos años, tantas décadas, de elegir psicópatas narcisistas para configurar y dirigir todas las instituciones y los resortes del poder en que se basa el funcionamiento de su nación, ni siquiera están en condiciones de reconocer el inmenso abismo que cada día aumenta bajo sus pies. 

   Despues de tantos años, tantas décadas, de desperdiciar los mas valiosos recursos naturales y humanos, solo por diversión y malicia, ni siquiera pueden ver que han dejado de fluir y muy pronto no podrán producir ni robar mas nada. 

  Porque despues de tantos años, tantas décadas de esquilmar, amenazar destruir y castigar a quien tuvieran al alcance de la mano, incluidos sus mas cercanos vecinos y aliados, no pueden darse cuenta de que han sido dejados de tomar en serio por el resto del mundo, que nadie ya piensa en ceder gratuitamente ante sus escenográficas bravuconadas, que nadie va a perjudicar ni un solo milímetro de su territorio, su población o su economía para favorecer sus interminables y vampíricas ansías de atención de niños malcriados. 

  Tenemos la responsabilidad inmensa e inminente, inesperada, gratuita y desproporcionada, de manejar y sanear, de reubicar y controlar, desinfectar vacunar, a cuatrocientos millones de estadounidenses, y nadie parece estar pensando en eso.

  No importa.

  Como seres humanos responsables, atenderemos este desastre aunque sea de forma individual, en la medida en que nuestras modestas posibilidades de paciencia y tiempo lo permitan, adoptando aunque sea uno solo, un inmaduro apátrida, vándalo, irresponsable y anárquico, desorientado ex-ciudadano estadounidense, para sumergirnos en la titánica tarea de convertirlo en persona nuevamente, para que pueda ser reinsertado en la convivencia normal, pacífica, humana, restauradora y constructiva que esta nueva era exige, propone...necesita.

  Es mi humilde propuesta para meditar y reflexionar, mas allá de cualquier idioma, nacionalidad, cultura, orientación política o sexual, o religión, en estos mansos días de la navidad de 2025

  Espero la comprensión y el apoyo de todos ustedes!!






20 diciembre

El retorno de la jungla

 





  Bueno...casi sin darnos cuenta, hemos sido aplastados por el poder de la rutina inamovible de lo establecido.

  Nos hemos acostumbrado al poder de las palabras, de las declaraciones.  O mas bien, al poder que las palabras adquieren mediante las declaraciones de personas o representantes de la hegemonía mundial. 

  Eso se hizo tan natural, que imperceptiblemente, dejamos de realizar cualquier análisis o reelaboración de los conceptos, hasta servir en bandeja -voluntariamente- el amplio campo de la percepción humana, indefenso, para que sea masticado por los medios corporativos de comunicación.

  Que significa esto?  Qué el imperio, la hegemonía, el poder malicioso de los acaparadores del mundo, de los amantes incansables del monopolio, se vio tan facilitado en su tarea, que pudo pensar -erróneamente- que el ser humano había sido domesticado, restando solo algunos focos de inconformismo, controlados por obedientes, obsecuentes, pero también diligentes dirigentes, o mas bien gerentes.  

  Estos usuarios a termino del poder delegado, mantenían a las poblaciones controladas al máximo posible antes de generar rebeliones, y con la mínima posibilidad de acceso a infraestructuras básicas de salud, vivienda o seguridad, o incluso a alimentos o agua, de igual manera en que se mantienen a animales salvajes hacinados en jaulas de zoológico.

  Claro está, que ningún aspecto de la participación en el show mediático digital, cada vez mas enfocado en la diversión estupidizante y la mas simple y banal mecánica de desperdicio del tiempo, les fue negada a estas nuevas etapas de las sometidas poblaciones humanas.  

  Poco a poco, se fue instaurando un nuevo concepto de felicidad, que nada tenía que ver con los antiguos parámetros, sino con objetivos mecanizables industrialmente, basados en el consumo desenfrenado, la sumisión psicológica, y la cada vez mas perfecta adaptabilidad a las imágenes con que el mercado refleja e impone los siempre novedosos formatos estéticos y conductuales.

  Desprestigiadas y obscenas en su individualismo (como si no fuéramos, antes que nada, individuos) quedaban la autorrealización, la libertad personal y toda tendencia hacia una felicidad interna y gratuita.  Ahora las metas espirituales son mercantilistamente universales, ajenas, y por lo tanto no solo irrealizables, sino también incompartibles, ya que no es posible participar en planes o procesos imaginarios y lejanos, nebulosos y ficticios.  

  Bueno, siempre podemos tomarnos unas vacaciones, solo debemos agachar la cabeza bajo el yugo y trabajar como bueyes apuntalando el sistema, para poder escaparnos por una semana a alguna playa paradisíaca o cualquier otro centro de diversión donde consumir nuestro excedente monetario antes de que se nos escurra entre los dedos, antes de que se nos ocurra invertir el tiempo en nosotros mismos.

  Por supuesto que para embarcarnos en este viaje a ningún lado, hubo que torcer el rumbo aceptado y propuesto, certificado con millones de vidas y una destrucción nunca antes vista, y volver a dibujar la mágica postal con que engatusaron a los sobrevivientes destinados a reconstruir las relaciones humanas entre las naciones.

  En este mundo idílico diseñado durante la posguerra por europeos y estadounidenses, todas las plazas tendrían el suave césped recién cortado, y las bellas y rozagantes mujeres, extenderían sus mantas sobre el, para jugar con sus pequeños hijos.  Era "El Jardín" o mas bien, un pequeño patio interno, donde olvidarse de la amenazante y oscura jungla sin reglas que se multiplicaba mas allá de las fronteras.


  

  Por supuesto, que "El Jardín" requiere mucho mantenimiento, constantes inversiones, reemplazos, y mas que nada, rediseños permanentes para evitar la monotonía y el cansancio visual: la narrativa, es como una serpiente que avanza siempre, donde hoy está su cabeza, mañana terminará de pasar su cola.

  Entonces, como todo jardín, el imperio de los siete dientes fue aclimatando lo mejor de todo el planeta, lo mas frutal, vistoso y colorido, hasta olvidar que eran especies foráneas, exigentes de un eterno y minucioso cuidado para seguir existiendo.  Mientras tanto, algunas semillas descartadas descuidadamente, prendían con fuerza en el suelo ansioso de las metrópolis, abonado por miles de saqueos y masacres mas allá de los mares que las resguardaban.

  Es así que la multiculturalidad paso de ser pintoresca a una amenaza siempre latente, y la inmigración con que se llenaban los puestos de trabajo peor pagados y rechazados por los felices ciudadanos de las pujantes economías industriales, empezó a ser un peligro cada vez mayor, desde que los inmigrantes pretendieron establecerse y multiplicarse, como hacían antes en sus países de origen, devastados de punta a punta para facilitar el barato y permanente flujo de recursos naturales, humanos, minerales.

  Bueno, en realidad el problema no es ese, sino que en una sociedad repleta de ventajas y beneficios -mas allá de su oscuro y criminal origen- cruzada de punta a punta por posibilidades de crecimiento inmerecido a costa de muertes y conquistas que siempre ocurren muy lejos, y por lo tanto, a personas que seguramente se lo merecían, el cuerpo y la maravillosa mente humana, dejó de enfrentarse a desafíos significativos, y la supervivencia garantizada provocó un retroceso en todos los aspectos cognitivos, lógicos y de relacionamiento en estas aventajadas(y muy pronto avejentadas) sociedades.

  La falta de selección natural, la total y permanente ausencia de capacidades o requisitos para obtener cualquier fruto de este planeta, provocó rápidamente que los mas inútiles, los mas insignificantes y oscuros depredadores, los mas infames y narcisistas vividores tomaran la delantera y no solo eso, sino que rápidamente, conformaran la clase dirigente de esos países, dictando las reglas a su gusto y placer, sin mas requisitos que entorpecer cualquier intento de derrocarlos de sus recientes e inmerecidos puestos de mando.

  Tantas millones de muertes y años de guerra, solo sirvieron para crear y generar una nueva élite dominante, que ya ni siquiera estaba ligada a una necesidad de respeto o beneficio social, de comunidad, de humanidad.  Sin darse cuenta, europeos y yanquis pasaron a ser el tipo mas inútil y descarnado de esclavo: el voluntario y feliz, que no solo ha dejado de protestar, sino que ni siquiera reacciona o piensa, solo come, disfruta, y alimenta a la maquinaria que lo oprime.  Que oprime al resto del mundo, claro, también, pero el resto del mundo es consciente, dolorosamente consciente, de esa opresión.

  Por otro lado, como estas sociedades-jardín, repletas de flores de plástico de colores intensos, de sonrisas perfectas de parejos dientes, son -por definición- estériles, por mas barreras y controles que establezcan, el viento del tiempo y la marea implacable de los acontecimientos, depositan y fortalecen semillas fuertes y decididas, que vuelan o navegan sin control, prosperando y multiplicándose en los suburbios de todas las modernas metrópolis y pequeñas ciudades, donde las viejas estructuras y acuerdos humanos generados por seres débiles y pusilánimes, cómoda e inmerecidamente aventajados, se marchitan como flores de maceta  ante la mínima falta de cuidado.

  Porque la realidad, es que la inmensa mayoría, sino la totalidad de los esfuerzos destinados a mantener estas naciones, son ejercidos por "ciudadanos de segunda", inmigrantes, trabajadores ilegales, o sacrificados inversionistas que se juegan el todo por el todo en un tablero económico ampliamente dominado por los amigos del poder, a través  de información confidencial, del cabildeo, y del trafico de influencias.  


  


  Esa, es la sangre buena y fuerte del sistema, y ahora, está siendo ferozmente rechazada, para fomentar y beneficiar, aun mas, a los inútiles parásitos, a los niños mimados del poder, que todavía creen estar protegidos por el paraguas inmenso de un aparato político y judicial hecho exactamente a la medida de su supremacía.

  Alguien tiene que empezar  a dar las malas noticias: la anemia galopante que se podía disimular a través de la sobreexplotación y el despojo, ahora ya es un paisaje en si mismo.  Las semillas que el viento trajo, se alojaron en lagunas legales, en cornisas económicas, en grietas corporativas, y ahora crecen cada día mas grandes y fuertes, mientras las señoriales y redundantes, cautivas infraestructuras políticas y financieras, caducan y se rompen, se resquebrajan donde quiera mirarse, y se disuelven en nubes de polvo que todavía ocultan la presencia indiscutible de los fuertes, robustos y sanos, nuevos ecosistemas económicos que empiezan a dominar todo.

  Los viejos dirigentes, duros como muñecos, todavía repiten un guion absurdo y gastado, ridículo, tocando tambores de guerra, para poder desperdiciar los últimos millones libres en las empresas de armamento que los mantienen en el poder.  Pero por mas que lo intenten, no es la guerra lo que va a salvarlos o sacrificarlos honorablemente, porque despues de extraer tanto, la tierra de la cual intentan cosechar consenso, esta gastada y muerta, esperando una liberadora lluvia que germine y potencie las semillas misteriosas de un nuevo mundo escondido en la oscuridad de las tranquilas profundidades.

  El multipolarismo no es una imposición, no es una elección externa, como la que los jardineros imponían a sangre y fuego. El mundo entero abre sus puertas a una nueva convivencia, porque esa necesidad nace en cada ministerio y cada provincia, cada institución y cada familia del planeta, al mismo tiempo que la conciencia humana se abre a una nueva posibilidad de libertad posible, no controlada por un pequeño grupo de imbéciles en permanente viaje de placer. 

  La imposición de políticas sociales y económicas ya fue ampliamente demostrada como autodestructiva, y la sumisión imperial no dio mas resultados que la miseria, la traición y la decadencia.

  Nadie cuida las plantas exóticas que los antiguos dueños del mundo siguen desembarcando en los rincones de todo el planeta.  Sus sicarios económicos, mercenarios y diplomáticos corporativos son mirados con tanta curiosidad como desdén, y cada vez mas, con un rechazo que fácilmente se vuelve asco.  

  Su presencia solo servirá para desenmascarar a los traidores y apátridas que todavía pretenden lucrar con la derrota de sus propios pueblos, mientras una sociedad cada vez mas consciente de las consecuencias de sus elecciones, de sus opciones, de sus asociaciones, empieza a mirar bajo sus propios pies, y a fortalecer la propia tierra que alimenta su auténtica e infatigable naturaleza.

  Las semillas vuelan con el viento, la tierra gastada del imperio es testigo de un verde nuevo, que reemplaza sin pausa y sin piedad, a los ostentosos y marchitos diseños que intentaron imponer a costa de la decadencia de sus propias poblaciones, y la miseria estructural del resto del planeta.

  No hay porque preocuparse por las nubes negras, no hay tormenta que no sea lluvia, y no hay viento que no derribe los arboles muertos... 

  Ya caen, las primeras gotas...






08 diciembre

Relojes de arena (Poesías)

 


Autoabsolución


Que desgarradora es nuestra ingenuidad, como para servirla en una mesa

Que sangrienta y feliz nuestra sonrisa.  Es cierto que no somos cómplices.

Las noticias están por todos lados: no son nuestras manos las que destruyen todo.

Las pruebas y testigos lo indican, claramente: alguien mata mientras descanso.

En mi cama como  un gato, o preparando el café de la mañana en la cocina...

Mirando la pantalla sin pestañear, o trabajando, o disfrutando un merecido feriado...

Envío mi amor a mis seres queridos.  Incluso le sonrío, a veces, a los desesperados...

Hay una guerra despues de la esquina, pero todos sabemos que estoy acá, de este lado.

Todos lo sabemos verdad, nos vemos, de este lado... inocentes de ningún pecado.

Solo es un imperio más masacrando!  Que harían sino, los imperios!  Quien está al mando?

Mueren hombres, mujeres y niños?  Para que nacieron! Soy culpable de este mundo moderno?

Todo lo que doy, todo lo que tengo... Debería ponerlo en riesgo? Nacer, allá, de nuevo?


Tiempo presente


Por qué olvidamos en verano, las cosas que hubiéramos querido hacer en invierno?

Porque solo somos seres humanos?  Tan duras como queremos, son las cadenas de lo inmediato.

Por qué tan solo cuando llega la noche, recordamos lo que hubiéramos querido ser, durante el día?

Por que solo somos seres humanos? Tan anclados como lo permitimos, al lastre de la tradición...

Nuestra excusa es la educación.  La repetición.  La imposición.  Triunfa el mal nuevamente?

Solo por nuestra cobardía?  Que desgastante esfuerzo, vivir en tan perfecta indiferencia...

 


Paradojas modernas


Cómo elegir la vida, cuando la opción es la muerte?

Como barrer el piso, de una casa que se incendia?

Como atravesar el silencio del bosque de bambú,

Sin escuchar un millón de espíritus siniestros?

Como darle la mano a tu enemigo un segundo

Antes, de su precisa estocada por la espalda?

No es posible olvidarse de uno mismo, aunque

Destruyamos todos los espejos...

No es posible nacer en medio de la historia,

Para escribir la primera hoja en blanco.

Solo el amor, nos consume por completo.



Dia a día 


Cotidianamente devastado, encapsulado.

Encerrado, engrilletado, amordazado.

Mi mundo no encaja, con el mundo:

Solo se roza, de vez en vez, solo...

Atravieso esta selva para cazar...

Recolectar y pescar, pero no siento

Ni lástima, por esta humanidad




Revelaciones de último segundo


Hay cosas que no se pueden imaginar

Demasiadas cosas

O, mas bien, casi todas...

Nuestro mundo de flechas rojas

Nuestro reducto de líneas blancas y amarillas,

De señales de "Pare" y "Avance" no puede anticipar

Nada parecido, a la realidad:

El espanto de la guerra, el hedor salvaje, de la sangre

Podrida y quemada, y los perros, aullando atrás.

El amor inesperado con el que un beso nos sorprende

Y todos los colores vuelven a brillar.

La indefensión del hambre, el frío, inevitables,

La cacería o la huida, el miedo, la adrenalina.

El frenesí del sexo, del asesinato, el infinito aburrimiento mortal.

La indiferencia final, sin retorno, el desapego total.

El inicio de la vida, la textura de una flor, en un amanecer, 

Que no nos tocaba ver.  El despojo, de nuestro propio orgullo, 

Al caminar al fin, sobre nuestros propios, frágiles, pies...


inalterable (Poesías)

  Un mundo de palabras Un mundo sin sustancia, una réplica, un reflejo Reemplazó al mundo que podíamos tocar, oler, caminar... Nos dejamos e...