16 marzo

Seguir un guion:

 


Hay algo imposible de negar, de soslayar: aun los mas desorientados rebeldes, los mas románticos idiotas, los mas desconfiados y monotemáticos conspiranoicos, han sido fraguados en el seno de esta sociedad moderna occidental.  O sea, estamos hablando de esta sociedad moderna "Occidental", sus valores y sueños, sus aspiraciones y luchas, sus contradicciones, logros y fracasos.  

  Contradicciones aparentes, por supuesto, porque si alguien tiene el descaro de pensar que despues de una escolarización forzada que se estira por décadas, de un control institucional permanente y estricto, de una inmersión total en un sistema de intercambio de inútiles mercancías a cambio de nuestro valioso tiempo, de una propaganda omnipresente y engañosa, alguien es dueño de la dirección que toma su pensamiento, es evidente que tal individuo tuvo la suerte de nacer ya estúpido, y así pudo ahorrarle el trabajo al sistema. 

  Porque lo que vemos no pasa de los límites de un pequeño sector, en un marco de desarrollos coordinadamente opuestos, equidistantemente contradictorios, que son alimentados y florecen desde un centro donde jamás llegaremos.  Es mas, no llegaremos siquiera a saber que existe, ya que vivimos aislados en nuestro elíptico y estanco, fragmentado sistema de interpretación del mundo.  

  No todas las culturas son así, solo la nuestra.  Es por eso que a tantos pueblos les cuesta entender nuestro destructivo modo de vida y nuestra infatigable y estéril sed de riquezas y poder a cualquier precio... Miles de pueblos, aún no exterminados, intentan cada día restaurar, reconstruir el mundo que dejamos atrás, sin siquiera quejarse de nuestra incoherencia, ya que reflexionar demasiado sobre el absurdo total de nuestros actos envenenaría su pensamiento con solo tratar de entendernos.  

  Así que generamos miles de rebeldes y desesperados, pero solo es un pétalo de la inmensa flor de este despiadado absolutismo envuelto en seda, simplemente algunos se revelan porque eso es equilibrio y elegancia, porque su color completa el cuadro, pero no significa rebelión, así como el inconformismo no significa disconformidad.

 




Entonces despues de tantos libros y películas tenebrosamente futuristas, de tantas profecías post nucleares, sin darnos cuenta, hemos encarnado ese asqueroso futuro, esa increíble distopía tecnológica de la actualidad, sin una queja.  Ahora, es que viene la segunda ola.  Porque el sistema no puede volver al fascismo, al nazismo, así como así, como si fuera tan fácil después borrar las huellas y volver a repartir las fichas.

   Ahora es el tiempo de los justicieros, de los hartos de todo, de las explosiones emocionales, de los eternos border line que el psicoanálisis y el New Age se encargan de mantener en el freezer, vivos, latiendo, siempre a punto de estallar.  Porque todo va a estallar, muy pronto.  Ahora cada tirador solitario que provoca una masacre es visto con envidia y admiración, porque eso es lo que todos quisiéramos ser... eso es lo que todos aprendimos a ser, a través del cine y la literatura, el arte, y toda forma de educación a la que hemos sido sometidos desde nuestro nacimiento. 

  Hollywood, obedientemente, produce mas de cien películas cada año, donde un tipo normal, o una mujer extraña, o una dulce niña, se cansan de todo y empiezan a asesinar a sus conciudadanos, empiezan a hacer estallar inmensos pedazos de la infraestructura de la ciudad, sectores del gobierno o instituciones... eso es lo que burbujea en nuestra mente, todo el día.  Aunque evitemos admitirlo.

  Si lo admitiéramos, estaríamos a solo un pequeño paso de tomar acción, y eso nos aterra tanto como nos atrae.  Porque antes los pistoleros eran buenos o malos, los justicieros eran justos o exagerados, los malvados eran crueles o engañosamente seductores... pero ahora...

  Ahora ya no hay parámetros, todo fue batido en una gran licuadora, porque la avalancha perpetua de información que derriba nuestro pensamiento ya no nos permite ninguna libertad, ninguna posibilidad de análisis o síntesis de la realidad, ninguna perspectiva real desde la cual hilar un encadenamiento de sucesos coherentes en el tiempo como para que ayer o mañana tengan el mismo significado que hoy.

  Antes, los superhéroes con que nos vendieron el sueño americano, tenían rasgos con los que podíamos identificarnos, conductas a las que aspirábamos, ahora no.  Ahora solo los supervillanos nos atraen, y solo su maldad aleatoria nos conforma.  Ahora despues de cincuenta años de educación en la violencia, solo la agresividad innecesaria nos calma, y eso, esa violencia indiscriminada, injustificable, es lo que estuvieron sembrando, abonando y regando, como si la sociedad entera fuera una huerta esperando florecer.

  Ahora el espasmo de impredecible locura que identifica a los psicópatas de película, se adivina en el brillo de nuestros ojos, cada vez que nos miramos al espejo.  Ahora, el solitario aislamiento y la catástrofe que convierten a personas normales en sádicos asesinos, no es mas que nuestro permanente contexto.  Ahora ya no alcanza siquiera con ser blanco, con tener un trabajo, con sostener una familia, con cumplir las innumerables y despóticas leyes para dejar de ser un excluido marginal. 



  Lo único que nos salvaría sería volvernos asquerosamente multimillonarios, para así poder vivir sin reglas, sin horarios, sin las obligaciones morales ni las ataduras sociales que cada día nos sujetan a nuestra pobreza y nuestro aburrimiento, a nuestra rutinaria impotencia indignada, al ver que todo se derrumba sobre nuestras cabezas, sin que los privilegiados dejen de sonreír y bailar de alegría escupiendo su impune y elitista sarcasmo eterno.

  Pero seguirán siendo inalcanzables. 

  Un día cualquiera, tomaremos un arma y asesinaremos a nuestros conciudadanos, indefensos y angustiados como nosotros, atribulados por las deudas y la incertidumbre como nosotros, desorientados y alienados como nosotros.  Ese es el punto, la escena central del próximo guion.  Hay una intensiva selección de actores, y nadie está excluido.  Es nuestro único camino a la fama.  

  Vamos... a tomarlo??  Puede ser nuestra única oportunidad, nuestra última puerta de entrada al show!! 

   El sistema nos llena de frustración y odio para que podamos identificar un enemigo al azar, como por ejemplo, una raza: la raza humana.  Luego de esto, cualquier forma destructiva o sangrienta que usemos para reivindicarnos, para redimirnos de nuestra inalterable insignificancia, será amplificada por miles de medios, aplaudida por millones de personas... 

Este, es el nuevo Mundo Real, donde jamás hubiéramos pensado llegar, y sin embargo.  

  Aquí estamos.






14 marzo

Therians

 




  Si, los rumores son ciertos.  Soy  Therian.  

  Me siento mucho mejor auto percibiéndome como un lobo, porque los lobos no tienen que trabajar.  Pero también eso hace que sea un auto percibido lobo pobre, y no me alcance para las orejitas.  Esto no me hace muy feliz, al punto de que las noches de luna llena aúllo de tristeza porque nadie le regala nada a un semi peligroso lobo mal domesticado y pobre, que ni siquiera puede demostrar su autopercepción con un elegante y afelpado disfraz.

  Bueno, me consuelo...hay casos peores.

  Sin ir muy lejos tenemos en el gobierno a un presidente que desde el indefenso y desindustrializado sur global, se percibe imperialista.  Pero no un imperialista de etiqueta.  No, eso no, sería un camino oscuro hacia el anonimato, la ridiculez y la indiferencia.  El es un imperialista morbosamente combativo, que facilita. empuja y avala invasiones, masacres y saqueos, asesinatos selectivos, golpes de estado, guerras económicas y revoluciones de colores a todo lo largo y ancho del mundo.

  Claro, si se pusiera un límite, no sería mas que un imperialista de papel, un fascista de circo, gritando en un escenario, insultando a sus pares y actuando como una estrella de rock en decadencia... Ah, eso también lo hace.  Bueno, pero lo importante es que como payaso no causa risa, y como estadista no causa confianza...es como si se auto percibiera león, pero solo cuando hay un domador cerca... una especie de therian.

  Bueno, un verdadero therian no va al psicólogo, y tampoco al zoológico, así que aquí lo tenemos, como un aporte pintoresco a la política mundial, y además, como feliz mascota de los dos mas grandes asesinos de estos tiempos, Donald Trump y Benjamín Netanyahu.  Como buena mascota, ladra y se babea de felicidad cuando escucha llegar a sus dueños, corre cuando le lanzan el palo, baila cuando escucha aplausos, muerde cuando lo azuzan contra un muñeco de peluche, y se esconde bajo los calientes pies de sus amos ante la menor señal de peligro..,

  Es un verdadero valiente, demostrando que la mezcla de sangres africanas, europeas y latinas que corre por sus venas, lo vuelve genéticamente impetuoso y osado.  Sin ir mas lejos, apenas se le presentó la oportunidad de salir a pasear por el patio delantero de sus dueños, donde de verdad pasan cosas importantes y los huesos son verdaderamente jugosos, le declaro la guerra a un país lejano, y luego frunció el ceño y seguramente habrá pensado "Si quieren venir, que vengan,  Les presentaremos batalla"*

  Claro que no se lo dijo a los ingleses, esta vez, admirados hasta el orgasmo público, al igual que los estadounidenses e israelíes.  Todo el mundo sabe que Irán no se va a molestar en cruzar la mitad del planeta para contestar sus bravuconadas, aunque ciertas operaciones de falsa bandera atribuidas al Mossad (la agencia de inteligencia de Israel) Hayan dejado cientos de muertos y mutilados, en sendas explosiones en la embajada de Israel, y la mutual judía, no hace tantos años.  



  Claro que nadie va a venir, aunque se de a si mismo la oportunidad de parecer en peligro, y elaborar algunas medidas muy graciosas que pretenden ser de seguridad.  Es que los therian somos así, a veces meamos en el árbol equivocado, y como animales urbanos, ladramos o rugimos mas fuerte cuando nos protege una reja, o aunque sea la distancia.  Así que estamos en guerra, más en guerra que antes, mientras devolvemos al imperio cada migaja que nos tiró, a mil veces su precio, y dejamos la tierra arrasada donde se pueda, para que el aterrizaje de las multinacionales no enganche las ruedas en ningún montón incómodo de huesos.

  Sin embargo se nos quiere convencer de que el país despega, cuando cada vez mas se parece a un pichón sin plumas, agonizando despues de caer de lo alto de un árbol, como esos viejos documentales donde las crías mas grandes tiraban del nido a las mas pequeñas, porque así es la ley natural, y no todos podrían sobrevivir... Bueno, parece que la estrategia no es la mejor, porque el nido del norte está quedando vacío, silencioso y solitario, por lo que los entrenadores de nuestra mascota tienen que gritar mas y mas a su alrededor, para demostrar actividad y vida, donde solo aumenta la desolación y la soledad.

  Así que nuestro representante traspira la camiseta, ladra, viaja, grita, y ensaya nuevas payasadas: como una buena mascota no para de correr y ladrar, de hacer la vueltita desde el patio a la vereda, y siempre con la lengua afuera, como para demostrar su esfuerzo, pidiendo más agua despues de romper el bebedero y saltando de alegría tras pisotear las inocentes flores que nacían esforzadas y solitarias, en medio del barro y el desorden.  

  Y si la mascota es buena, y espera una recompensa a cambio, puede traer leños para el fuego, o buscar los patos que su dueño derriba de un disparo.  Claro que en política internacional solo se puede ofrecer recursos naturales, abrir mercados derrotando a la propia industria nacional, ofrecer el país entero para albergar bases militares, y bailar, bailar al ritmo que toquen, sin parar ni para comprobar si sigue sonando la música, si no se acabó la fiesta, si los invitados no se fueron y solo nos mira un salón vacío y silencioso, donde solamente dejaron una escoba para que asumamos nuestro papel y nos pongamos a barrer la basura.



  Y así terminan las maravillosas alianzas entre ratones y elefantes.  Todo parecía maravilloso mientras podíamos hundir el hocico en la bosta fresca, pero... Qué pasa cuando el elefante tiene hambre?  Cuando el imperio corcovea, desfallece de cansancio, o simplemente sale corriendo?  Nunca tiene tiempo de juntar sus juguetes, y mucho menos de arreglarlos, cuando ya no le rinden el beneficio necesario para restaurarlo.  

  Así que a estos modernos perros falderos(como Milei) o de pelea(como Netanyahu) no les quedan mas opciones que mostrar los dientes para que se note que están trabajando.  A unos les costará más que a otros, aunque dos hechos son indudablemente ciertos: por un lado, que las poblaciones de estos respectivos países sufren, se pauperizan, mueren y pagan con creces cualquier aventura bélica, económica o mediática de sus infantiles liderazgos  Y, como segunda cuestión, que no por infantiles y fantasiosos, criminales y genocidas, dejan de enriquecerse fabulosamente, de acaparar negocios, de capitalizar cada gota de sangre derramada en sus propios países o en cualquier otro lugar del mundo.  

  Así que disfrutemos, disfruten de los últimos momentos de estos excelentes actores, que exigen premios de la paz mientras asesinan miles de inocentes, que organizan eventos internacionales mientras encarcelan, torturan y deportan a ciudadanos de todas partes del mundo, que prometen una incomprobable felicidad y bienestar a sus pueblos, mientras sumen a una generación entera en deudas impagables, infraestructuras destruidas, industrias e instituciones estratégicas enajenadas a los mas perversos canallas mundiales, y una sonrisa a prueba de todo, como comprobante final de su irresponsable estado de felicidad histérica ante la destrucción total de las posibilidades humanas.

  Bueno, tal vez esté exagerando, es que soy un lobo y solo puedo aullar, no es mi culpa que la luna ilumine sin parar el escenario mundial, y ya no queden lugares desde donde esconderse para mentir sin parar.  Algunos lo intentan, desde sus ministerios, desde sus sillones presidenciales... Quienes quedaran en pie al finalizar este año??


  

*  Esta famosa y fatídica frase fue pronunciada por el dictador argentino Leopoldo Galtieri, el 10 de abril de 1982, desde el balcón de la Casa Rosada.  El discurso desafiaba al Reino Unido, en el marco de la guerra de Malvinas, ante una multitud en la Plaza de mayo, marcando un momento clave de euforia producida por el alcohol, y la posterior tragedia que golpeó fundamentalmente a conscriptos adolescentes mal pertrechados.

  Sobre la guerra de Malvinas, en este mismo blog: https://textosandroides.blogspot.com/2023/12/malvinas-41-anos-despues-memorias-de-un.html

 




08 marzo

Palabras envejecidas (Poesías)

 



Punto de encuentro


Hubo un día que caminábamos, por nuestros propios pies.

Cada paso era un misterioso logro, y alrededor: felicidad

Crecer, absorber el mundo, una puerta abierta... salimos.


Miedo, llanto, amenazas, y la puerta, se cierra para siempre

O está prohibida, que es peor, porque elegimos, estar acá.

Solo autorizados, vamos adonde nos toca ir, y volvemos...


Pertenecemos, dejamos de pensar, solamente interpretamos

Los carteles al costado del camino, y es más fácil hoy

Cuando otros sonríen a nuestro lado, ciegamente confiados.


Un día somos miles, multitudes, y eso no nos espanta.

Millones girando hacia el mismo lado, sin pensar

Ya es imposible retroceder, arrepentirse, o mirar atrás.


Caminamos sin destino pero... A quien le importa ya?

Vamos pisando huesos frescos... Y que mas da?

Gritos y sangre fresca? Los carteles van hacia allá...



Dirección inclaudicable 


Sueños, proyectos, desafíos interminables...

Improbables milagros en el cielo, en el subsuelo.

Alegrías y miserias, en un camino, inalterable...

Llegaremos.  No hay forma de esquivar el destino.


Fuego! Incendio! Todo se quema, desaparece...

Los cimientos permanecen, todo estaba preparado

Para renacer eternamente, siempre. Sin permiso!

Se renueva la belleza de estar vivo... Sangrando!


Latiendo! Empujando! Atropellando de nuevo.

Atajos, barricadas, traiciones, emboscadas...

El peligro eriza las vibrisas de tensión insoportable...

No nos detiene! Arrasamos! Las devoluciones llegan!


Adelante! No hay camino! Es imposible y seguimos!

Cada día, nuevamente, una apuesta sin dientes 

Se come el futuro sin vueltas.  Sin preguntarse

Si era bueno seguir vivos, infinitos y eternos.


Atardece, y un nuevo día, se recuesta sobre el suelo

El horizonte, espera, siempre, de nuevo, de nuevo.

Mañana, mañana, mañana, será otro día, de lucha...

Moriremos!  O no? Nadie lo sabe, y vos tampoco!


Solo queda respirar! Agradecer! Estamos vivos!

Enteros, caminando, corriendo, llorando, gritando...


Es hoy, no mañana! Mañana no es hoy!

No es hoy!  No es mañana! No es hoy!



La oscuridad


Ha dado inicio: el ocaso de la humanidad.

Entre aplausos y risas, se normaliza.

Y festejamos, disfrutando, el espanto que deberíamos evitar...

Nuestra bella manera de sentarnos a ver

Un espectáculo como si fuera ajeno.  Pero, es nuestra piel

La que arderá en un caldero, que ayudamos a fogonear.

Es tan absurda nuestra muerte inminente, que aprendimos

A darla en trueque por nuestra propia libertad!

Vivir un día más como esclavos, es lo máximo que podemos pagar

Intrascendencia sin propósito como premio a respirar

Y la permisiva impasibilidad de nuestra inerte hipocresía!

Que bellos jardines muertos aprendimos a regar! 

Donde nada crece ya, nada florece, nada vive...

Fuera de la postal.



Desolación


Tan antigua como el viento es la masacre

Y con el viento se anticipa su putrefacto camino

Las mas bellas sonrisas no resisten pegadas a las calaveras secas

Los mas alegres labriegos no llegan a apagar los incendios

Sin más compañía que sus lagrimas violentas, sus pies...

Acalambrados y tiesos, estirándose, bajo el peso inevitable

De la modernidad que guían felices, perfumados de odio:

Maquinistas suicidas, guardianes de la nueva matricería.

04 marzo

Desintegración Nuclear de Occidente:


  Bueno, no me refiero al núcleo atómico, por supuesto, sino a la manera acelerada, en que una reacción en cadena, cada vez mas descontrolada e imprevisible, drena por dentro, las mas básicas estructuras que sustentan las actuales relaciones de poder en las todavía orgullosas naciones occidentales, y por supuesto, entre ellas, a las históricamente dominantes.

  En sociedades que se acostumbraron a leer las noticias en un pequeño segmento de internet, dirigido específicamente al logro de su apatía y sumisión intelectual, la verdad que los últimos acontecimientos desnudan, parece nueva pero no lo es: viene tomando fuerza a través de un largo período de gestación, que les fue ocultado y tergiversado, para poder sumirlos en una oscuridad tan despreocupada, que ni siquiera generara cualquier tipo de reacción social.  

  Claro, dirán algunos, que esta desprotección mental auto asumida, esta cómoda desconexión de la realidad, les fue impuesta, y en realidad ignoran, o no son conscientes del precio de su inútil y frágil supremacía...  Pero eso implicaría desconocer que van décadas, siglos -y no años o semanas- de lucrar y obtener su bienestar de la sumisión económica total de pequeñas o indefensas naciones, de la destrucción y el asesinato de masas inmensas de poblaciones a lo largo del planeta, y de arrasar la naturaleza hasta convertir en desiertos quemados y pantanos tóxicos, a la mayoría de los lugares donde esas personas vivían.

  Con la era del confort y la tecnología, y con la industrialización barata a costa de combustible y recursos robados, este bienestar artificial, pasó de ser costoso a ser extremadamente barato, aunque jamás bajó su precio.  Para las privilegiadas poblaciones de Europa o Estados Unidos, su indiferencia al dolor ajeno se tradujo en incomprensión de sus propios procesos económicos, fruto de su no participación en las decisiones públicas, que posibilitaba un concepto comercial de democracia, cada vez mas parecido a una lucha entre empresas, antes que un debate de ideales o siquiera proyectos.

  Pero en el mundo del marketing político que se adueñó del espacio público sin oposición alguna, y con él, del espacio económico, ideológico e historiográfico, con el que pudiera expresarse este propio proceso, las mismas poblaciones de los países dominantes, pasaron a ser masas superfluas, sin mas interés que participar como consumidores felices, de un proceso de supuesta multiplicación de la riqueza, que en la práctica solo era de obsesiva y aguda acumulación elitista, destinada a convertir en poder el acarreo de bienes desde las modernas colonias hasta las antiguas metrópolis financieras, que seguirían funcionando con una lógica cortesana y oligárquica, como había sido siempre. 



  A los idiotizados pueblos de esos países dominantes, adormecidos por la abundancia cotidiana, se los embaucó con la ilusión de la democracia, a todas luces una farsa inexistente, o de valores humanos y morales iluminados y altruistas, que solo podrían alcanzarse, reduciendo su campo de acción al territorio que sus pies pudieran pisar, y las comprobaciones de su éxito y aprobación de parte del resto del mundo, a los asquerosos pasquines de la corriente dominante que aún llaman, descaradamente, "Prensa Libre".

  Bueno, aún llaman a sus decadentes sociedades como "El Mundo Libre", lo cual provoca una sonrisa de ternura en el resto de mundo...El mundo real que soporta hace siglos el peso de su voraz incoherencia.

  Desde afuera, por supuesto, no se ve mas que fascismo y violencia, sumisión, decadencia...  Y estas fueron las herramientas, las condiciones, o los factores, usados como material de construcción de las sociedades, y de su validación frente a sus supuestos verificadores.

  De mas está decir, que cuando el dueño de la granja es el mismo que puntúa la calidad de vida de sus cerdos, el supuesto estado de "felicidad total" atribuido a estas corrompidas sociedades, permitió perpetuar el esquema de transferencia de riqueza hacia sus élites, y el encarecimiento progresivo de cada objeto, bien, o derecho, hasta el punto de mantener a sus habitantes trabajando sin mas objetivos que mantener y pagar costosas estructuras impositivas, destinadas supuestamente a la redistribución social de los beneficios de trabajar y vivir sin mas perspectivas que vivir para trabajar,

  Mientras tanto, inaccesibles y distantes, unas élites cada vez mas descaradas, empezaban a vivir sin disimulos, nuevamente, en el derroche y la ostentación que las cortes feudales nunca habían dejado de añorar.  Por supuesto, que este derroche no sería solamente económico, sino un derroche en vidas humanas, en ideales y valores constantemente pisoteados, como si vivir fuera del alcance de toda ley o convención humana, fuera la prueba mas fehaciente de su grandeza.  

  La ostentación del lujo y la fastuosidad, prontamente se volvió demasiado accesible, demasiado vulgar y mundana, y debió ser reemplazada por la ostentación del sadismo y la crueldad, de la perversión y la mas absoluta e impune indecencia, aunque -esto si- confinado las muestras mas extremas de ese pensamiento a los salones internos de los modernos palacios corporativos, ya que su difusión fuera de esos círculos cerrados, podría alterar la percepción de intachables líderes con que engatusaban al apático y domesticado público.



  Por supuesto, no estaba en los planes de las renovadas élites, desnudar las riendas de su dirigencia del amable manto de la democracia participativa, de la igualdad y la fraternidad universales largamente declaradas y supuestamente perseguidas con incansable celo.  

  Este disfraz apunta a dos grandes objetivos: obtener legitimidad que permita seguir drenando y concentrando todo recurso y todo poder en cada vez menos manos, por un lado, y por el otro facilitar la oportunidad de poner en juego los recursos restantes, y la ociosa capacidad de los estados en una fantasiosa y permanente Cruzada Mundial, que impusiera estas crueles máscaras a los restantes países del globo, a través de sicarios financieros, gobiernos títeres, y oportunas masacres, siempre necesarias como muestra, ejemplo y advertencia. 

.   Por supuesto, si en el mismo corazón del imperio, este gastado barniz democrático ya no tiene prestigio alguno, es imposible imponerlo afuera sin un costoso despliegue militar permanente, que proteja a sus empresas y modelos de extracción de recursos, de las imparables voluntades de liberación de los pueblos, desde África y Asía, hasta Latinoamérica. 

  Pero esta incoherente voracidad en nombre de la democracia no ha dejado nunca de generar activas disidencias internas y un malestar social tan amplio, que la propaganda liberal, ya choca de frente con las corrientes liberadoras que comienzan a expresarse de una forma tan visible, que los bomberos del imperialismo no llegan a apagar tantos focos de incendio, y cada vez que lo hacen  inician uno nuevo.

  Y Por qué? Por qué esto ya no tiene vuelta atrás?  Porque las comunicaciones instantáneas y la hiper saturación informativa -o desinformativa- han enseñado a las poblaciones a bucear entre las redes sociales, entre las páginas, videos y blogs, streamings, memes, podcasts y reels, ya que ni siquiera el más adicto a la pantalla logra captar toda la información disponible.  

  Bueno, toda la información es un decir, hay muy poca información y muchísima repetición, así que una vez que se llega a una técnica, a una fuente confiable, a un comentarista veraz aun no censurado, las mentiras se desnudan para siempre.  Ahora hay millones de personas cada día, que se enteran de lo que está pasando.  O sea, se enteran de que la realidad de los hechos se les está siendo maquillada u ocultada, tergiversada, retorcida.  

  Como si fueran reposteros, los guardianes de la información amasan y cocinan los hechos a su manera, los condimentan con exóticas palabras esdrújulas, endulzan la actualidad según su punto de vista, y la llenan de colores y brillitos, en forma de pastel, tan tentadora que no podemos dejar de pasarle el dedo, para saborear esa cremosa y dulce noticia.  

  Bueno, ahora, nadie se come el pastel.  La gente aprendió a cocinarse sola, y a relacionar su presente, pasado y futuro, con los hechos innegables que diariamente se le ocultan. 

  Es solo cuestión de tiempo, dada la increíble polarización social y económica, que las inmensas masas humanas usadas para apuntalar el sistema que se derrumba ante sus ojos, se liberen unas a otras de tan ingrata responsabilidad.  Cada nueva forma de convivencia humana, cada nueva visión sobre la naturaleza, cada toma de conciencia repentina, nos pone un poco mas cerca del punto final, donde finalmente la violencia y la guerra dejen de ser herramientas aceptadas, y el ser humano retome la soberanía total sobre sus propias decisiones.  

  Las élites no toman las armas por si mismas... Acaso han pensado en eso??  Solo hay personas masacrando personas en nombre de desconocidos multimillonarios risueños, que ni siquiera llevan la cuenta... Un día, todos dejaremos las armas en el suelo, a la vez, y el mundo habrá cambiado para siempre.

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17 febrero

Disonancia y desinstalación cognitiva

 



Si, mas allá de las definiciones técnicas, el sistema tiene herramientas mucho peores que la muerte, la prisión o el exilio.  O, por lo menos, mucho más efectivas.

  Para que las nuevas generaciones puedan reconstruir todo mientras no dejan de pisar cenizas y cuerpos desmembrados, para que los nuevos dirigentes puedan volver a vociferar y sonreír antes de traicionar a amigos y enemigos, para que los dueños del dinero puedan colocar sus marionetas en los bancos centrales, los organismos financieros y las bolsas de todo el mundo, hace falta mucho mas que fusiles y bombas, mucho mas que escuadrones de la muerte y grupos de tareas torturando inocentes.

  Para que todo pueda volver a la asquerosa normalidad, hace falta mucho más que cadáveres y masacres, propaganda y chantajes.

  Para que sean borrados los recuerdos de cada corrección histórica, a la que los diccionarios aún hoy, dan el nombre de "genocidio", "invasión" y "exterminio", el proceso debe funcionar lentamente, pero en las sombras.  Una sociedad "sana" -vamos a tener la amabilidad de presentarla así, en un contexto de sumisión y explotación, de un clásico y permanente, aplastante, control interno-  no cae en el totalitarismo como un viajero desprevenido cae al fondo de un pozo al borde del camino.  

 No.  Se llega al fascismo lentamente, como quien desciende un bello sendero de montaña, despues de una excursión, para volver al verde valle repleto de frutos y promesas, de música y alegría, de canciones y fiestas.  Porque de eso se trata!  La alegría no es gratis! 

  Disfrutamos del paseo, de la igualdad y los valores positivos, del esfuerzo mancomunado para un logro común... y como trepar una pequeña montaña, esto nos resultó demasiado esfuerzo, demasiado sufrimiento, que la belleza del paisaje no compensa.  El aire puro, el desafío de volvernos mejores, no paga nada.  Así que el camino de vuelta siempre es frenético, pisando sobre las huellas de los que nos preceden, saltando para ganar tiempo, dispuestos a volar sin medir riesgos si eso significa anticipar el resultado.

  En un sistema que se nutre del desequilibrio, cada sonrisa cuesta una lágrima, y cada puerta abierta de par en par, una abominable traición.  Porque eso es lo que aceptamos, cada vez que elegimos en la góndola del supermercado.  Eso es lo que elegimos, cada vez que aceptamos la supremacía de unos sobre otros, con argumentos tan endebles como el volumen de papeles de colores que han logrado acumular asesinando personas, explotando personas, expulsando personas de sus tierras. 

  Por supuesto, aceptamos estos argumentos porque los admiramos.  Admiramos el poder total que da el dinero, capaz de comprar hasta las ruinosas fachadas en desuso, a las que los diccionarios todavía dan el nombre de "democracia", "república", "federación"... Todo eso fue una mentira absurda, desde el principio.

  Los que se apropiaron del valle verde como si no tuviera dueños, y siguen haciéndolo con todo territorio libre, a punta de cuchillo y balas, inventaron sistemas para poder sentarse en el trono, porque las monarquías ya pasarían de moda, y además salían muy caras. En sus flamantes tronos, elegibles, legitimados, los renovados soberanos pudieron descansar y disfrutar, mientras el esfuerzo se repartía entre todos los demás, entre el resto...

  Pero los tiranos no amanecen como el sol, así, de improviso.  Es mas bien como un lento, lentísimo atardecer, donde la oscuridad aumenta tan imperceptiblemente que a nadie le importa, aunque lo noten.  Y no le importa a nadie porque la oscuridad iguala a todos, en ese lado oscuro y tétrico del ser humano, que lo lleva a comportarse mucho peor que los monstruos de historietas.  

  Entonces el fascismo no llega de sorpresa, sino que es atraído por las miles de actitudes violentas, discriminatorias, abusos y latrocinios, corrupción, sadismo... El fascismo arriba a un escenario porque el telón se levanta y todos lo esperan aplaudiendo de pie, porque solo un tirano implacable y sangriento puede representar los deseos y los ideales de la mayoría de la población.  

  A la vez que los disculpa.  Los exculpa.


  

  El fascismo, el totalitarismo, el imperialismo, se construye -como todo lo demás- desde la base hacia arriba, o no tendría como mantenerse en pie, incluso con todos los medios represivos a su alcance.

  Cuando una nación invade a otra, no es porque sus representantes desobedezcan los deseos del pueblo, o porque haya una élite de psicópatas desvinculados de la realidad.  Cuando una nación entra en guerra y somete a sus débiles vecinos, es para cumplimentar una necesidad económica, un desenfrenado estilo de vida, que adquiere bienes y servicios sin preguntarse por el costo, ni hacerse cargo de las vidas que cayeron durante la interminable cadena de producción, desde los campos y minas, desde las fábricas y almacenes, hasta los pequeños comercios donde el vendedor sonríe con un "buenos días" al vernos entrar, como si ambos fuéramos inocentes de todo.

  Pero no podemos escapar a las consecuencias de nuestros actos.  Alimentar a un monstruo de dientes afilados, que nunca para de crecer, es convertirnos en alimento a nosotros mismos.  Mucho antes de lo que esperábamos, nuestra comodidad para a ser improductiva, y el sistema busca nuevos fanáticos que puedan llevar a cabo nuestra ejecución.  Por definición, lo insustentable no puede mantener estructuras, debe derribarlas y consumirlas, para poder avanzar, conquistar, asolar nuevos territorios.

  Somos fruto de esa reconstrucción, de esas destrucciones.  Como sociedad, somos el fruto maldito de la supervivencia del mas fuerte.  Pero el mas fuerte no termina nunca de matarnos, solo nos adiestra, nos convence, nos dirige con un nuevo caramelo hacia la sumisión o la locura, porque el mundo alcanzó sus límites y ya no hay territorios vírgenes que sean económicamente viables sin masacres y esclavitud, y eso no puede ser televisado. 

  Entonces, nos enseñan a tolerarlo todo, en una pantalla, veinticuatro horas al día. Y para cada duda fabrican una certeza artificial, porque la felicidad es artificial, y está hecha de colorantes y aromas artificiales, de paisajes domesticados y mascotas, de playas mansas y ajenas, de paraísos lejanos a los que llegaremos resignando todo juicio y toda percepción incómoda, toda disrupción.  

  Sin embargo, solo las élites llegan a la Isla de Epstein.  

  Pero no es porque sean mejores o peores, mas o menos crueles o hipócritas.  Desembarcan porque los ciudadanos comunes no dejan de pelearse por los remos, porque tienen que alimentar sus aspiraciones fundamentando la vida de los ricos y famosos, admirando la vida de los poderosos, envidiando el estilo de vida sin disculpas que el dinero promueve, que el poder premia con mas poder.  

  Hay una casta de caníbales, criminales y sádicos que no necesitan esconderse, porque hay millones de crueles admiradores practicando su maldad, en cada hogar, en cada familia, en cada lugar de trabajo y en cada institución.  La familia, la escuela, son los primeros escalones donde aprendemos a pisotear a nuestros semejantes, sin sentir culpa.  Luego podremos escalar en la sociedad para servir de apoyo a los inescrupulosos, esperando un cabo que nos ice hasta la cima.

  Hay una casta de cínicos depredadores degenerados publicitando sus macabras fiestas, porque en cada grupo de personas se identifica al débil y desprotegido, y se lo consume en cotidianos ritos, a través de la impunidad que brinda la complicidad de los abusadores y aprendices de narcisistas, de los aduladores y facilitadores que legitiman la violencia sin mancharse de sangre, sin oler el miedo de las víctimas, sin sentir las lágrimas de los desfavorecidos y excluidos, de los explotados y saqueados, de los secuestrados y asesinados.

  Hay un mundo que funciona como un reloj frente a nuestros ojos, veinticuatro horas al día, y si ahora nos muestra su cara real, es porque ya estamos listos para aceptarla, para tomar partido desesperadamente por el lado de los vencedores, de los ensangrentados y felices sobrevivientes, mientras los ríos repletos de cadáveres se vuelven paisaje, mientras las calles ametralladas se vuelven paisaje, mientras las viejas fábulas de la igualdad y la fraternidad terminan en el mismo tacho de basura que la democracia, inútil y gastada.  

  El sueño de millones es servir a un Emperador, tan poderoso que pudiera indemnizarlos de todo daño, indultarlos de toda ofensa, premiarlos largamente por todo servicio.  La humanidad, simplemente, se degradó, y toda aspiración colectiva a la libertad fue descartada por trabajosa e incómoda, ya que la industria ofrece millones de opciones para vivir una esclavitud feliz...

  La próxima masacre, ante la que todas las anteriores se desnudarán como simples ejercicios, será posible porque hay cientos de millones de personas en el mundo entero, cansadas de pelear por sus vidas día tras día, cansadas de esperar que el respeto al sistema mejore sus perspectivas, cansadas de esperar que sus esfuerzos rindan los frutos que se les prometieron.  Ahora están listas para agarrar el cuchillo del otro lado del filo, y reducir la vida en el planeta hasta que su sed de poder sea garantizada.

  El escenario final está fijamente instalado, mientras el elegido público toma asiento en las butacas numeradas. Hace cien años que nos alimentan para esto.  Todos los que intenten escapar, serán mas fácilmente acribillados.







12 febrero

Tábano Negro: otro fracaso estratégico

  





  Esta vez Mike había trabajado seriamente, y no era para menos.  Era el último proyecto de su vida. 

  Despues de años de insertar y cruzar datos, de mejorar respuestas de combate en teatros tridimensionales, el sorprendente y letal ataque de las abejas africanas, había sido desmenuzado, mejorado y rediseñado autónomamente en un dispositivo individual pero de comportamiento gregario, diurno o nocturno y de una instantánea y precisa respuesta cinética (Sonrió al usar en la presentación de su dispositivo la palabra de moda). 

Con solo entrar en contacto con otras tres unidades equidistantes a un máximo de cuarenta metros, navegaba como una sola masa coordinada de perdigones voladores de acero.   

  Podía abarcar un par de kilómetros cuadrados en movimiento, implacables y mortales.  Cada unidad de ataque generaba una porción del mapa compartido por el enjambre.  La búsqueda era siempre hacia el sol(preferentemente), para que las alas pudieran captar energía y trasladarla al Sistema Operativo. La batería se ubicaba bajo la pequeña bisagra de los paneles de captación de potencia, formando el tórax del insecto, podía ser cargada en su lanzamiento, aunque inmediatamente mas tarde dependiera de la energía del sol para recargarse, y seguir gozando de sus treinta minutos de autonomía. 

  El cuerpo del perdigón también había evolucionado.  Ahora era un caramelo explosivo de acrílico al carbono, con un pequeño chip de señalización y rastreo, unido a un par de largas alas transparentes, que funcionaban mecánicamente.  De la mitad del tamaño, pero con un tercio de peso de su predecesor, su cabeza era un centro de datos, terminado en una cámara termográfica orbital. 

  Lo que completaba el esquema, mas allá del sistema de "Lanzo y Olvido" eran cuatro pinzas en forma de patas, con que el insecto se aferraba al blanco, o se posaba antes de perder toda su energía, para pasar la noche, listo para encenderse a los primeros rayos del sol... El abdomen del insecto tecnológico, estaba formado por una pasta explosiva conectada al centro de análisis de datos, que duplicaba su señal al momento de fijarse sobre el blanco, provocando un cortocircuito que iniciaba la detonación.

  Los enjambres serían lanzados desde la bodega de un avión, al amanecer, o al atardecer, centrifugados desde una turbina, que esparcía instantáneamente un furioso conjunto de ocho mil insectos por lanzador, fluyendo suavemente pero con una velocidad mortal, hasta detectar el suelo y encenderse justo a tiempo con un movimiento giratorio de reconocimiento, que identificaba al enjambre, aprovechando y aportando su memoria.  

  El presidente estaba maravillado con el proyecto, y había puesto su energía y su implacable liderazgo en movimiento, al enterarse de la lastimosa jugada que había sufrido su predecesor.  Despues de reírse un día entero, había telefoneado personalmente a Mike a la fábrica, para que pusieran en marcha la inactiva planta de ensamblaje al máximo de su productividad.  

  Claro, ahora la Planta de Ensamblaje de Objetos Voladores, pertenecía al viejo Mike, que además era su Director y Gerente.  Décadas en el mando militar le habían enseñado que una guerra puede ganarse o perderse, o siquiera comenzar, pero un buen negocio, podía hacerse mucho antes, con solo tener las palancas adecuadas en el poder.  Como empresario le iba mucho mejor que como general, tenia tiempo libre, menos estrés, subvenciones millonarias para investigar, fiestas donde conocer amigos poderosos, y hasta se había vuelto un mediocre jugador de golf.

  Mike no dejaba de mirar su reloj, controlando las pulsaciones y la temperatura de su piel, que fluctuaban al compás de su inexplicable nerviosismo,  Acostumbrado a relacionarse con personas de toda clase y reputación social, no debería sobrecargarlo tanto el encuentro con el presidente, pero... este era distinto a todos.  Podría decirse que se tomaba la guerra como un juego, antes que un negocio, y sin embargo, para iniciar las conversaciones, había debido resignar el cincuenta y uno por ciento del control de sus acciones a nombre del despiadado jefe de estado.  Eso podía ser bueno o malo, muy malo...

 Bueno, en realidad, eso implicaba que no podía perder, ya que la voluntad del avezado hombre de negocios, mucho mas habituado a los grandes movimientos económicos, pondría a su disposición todo el aparato del estado.  Su posición era muy vulnerable, y el presidente parecía haberlo adivinado, o por lo  menos, investigado a fondo: ya no contaba con medios para sostener la producción, ni con dinero suficiente para comprar a los generales del Pentágono, ahora que sus viejos conocidos habían pasado a retiro.  

  En realidad, mantener su estilo de vida, para poder asistir a las reuniones de negocios, para llegar al fin, a ser presentado al gran hombre, lo había dejado técnicamente en la bancarrota, con un futuro de deudas impagables y embargos en plena ejecución. Había resignado su sueño a cambio de un gran contrato, pero la personalidad impulsiva y caprichosa de su nuevo socio, no le permitían mas que nervios, incertidumbre, y un anticipado sentimiento de derrota.


  

Finalmente el tipo llegó.

  Puntualmente tarde, como para demostrar que todo protocolo o acuerdo podría ser descartado a su voluntad. 

  Paseó con su comitiva registrando visualmente el ritmo de producción, comprobando la realidad del proyecto, haciendo algunas observaciones insensatas sobre la estética de las naves o el color de piel de los operarios... 

  Finalmente, para alivio de todos, se decidió a abordar el vehículo que encabezaba la caravana hacia el aeródromo, y tomar rumbo al campo de pruebas, cedido por el Pentágono, en una desierta locación que reconstruía un paisaje urbano.  

  Diversos maniquíes con fuentes de calor, habían sido desperdigados por la zona, mientras un bunker acristalado servía de mirador panorámico.  Desde ahí, se podían enfocar los binoculares para sentir la emoción de vivir en tiempo real, la captura de blancos casi humanos. 

  El enjambre sería pequeño, y constaría con un cronograma de autodestrucción ajustado a  veinte minutos, para poder salir del bunker, analizar los blancos, y abandonar la locación sin riesgos.  

  El ronroneo del avión le erizo la piel, y orgulloso, pudo ver como el presidente pegaba su nariz al vidrio, para ser el primero que viera los pequeños insectos llegar al suelo para hacer su trabajo.

  Era maravilloso.

  Los pequeños dardos voladores cruzaban como flechas, impactando los blancos.  

  Aunque el presidente expresaba sus dudas de que tan pequeña carga explosiva tuviera efectos mortales.  La planilla electrónica mostraba los blancos siendo desactivados, uno a uno, hasta que todos pasaron de verde a rojo.  Sin embargo, algún error había sido cometido, en el número de insectos o muñecos, ya que por lo menos dos, seguían volando, y habría que esperar un incómodo tiempo muerto antes de que se auto eliminaran.

  Mike se retorcía las manos transpiradas, sin saber que decir o como reaccionar, pero el tipo importante parecía dispuesto a resolver cualquier problema expeditivamente...  Con una sonrisa cautivadora, se expresó, mirando a la adolescente y dulce muchacha inmigrante que lo acompañaba, en perfecto español:

_ María, me haces un favor? Tráeme mi maletín del auto...! - Mientras le abría la puerta, con total amabilidad y galantería.

  Mike palideció, y por un segundo pensó en impedir que la mucama saliera afuera, contradiciendo al presidente, pero la mirada seria de los miembros de su comitiva fue mas que desalentadora.  La sonrisa de la esbelta muchachita caminando orgullosa hacía juego con el babeante placer de los hombres de la comitiva.  

  Un pequeño insecto se aproximó antes que diera veinte pasos y se incrustó en su nuca, justo antes de que otro le explotara en el pecho.  La muchacha cayo de rodillas brevemente, para luego hundir su cara en la arena tibia del desierto. 

  Mike vio su futuro ennegreciéndose, tras este absurdo e innecesario accidente.  Buscó, atemorizado, la mirada del hombre de estado, esperando una expresión de rabia y decepción.  Pero no.  La amplia y amigable sonrisa era como un cálido abrazo, y la siguientes palabras lo confirmaron...

_Excelente! Maravilloso! Aprobado! Que inicien la producción!  -y al ver la cara de sorpresa del general, le aclaró:  

_Le ordené al encargado de la operación cargar dos naves de mas para hacer una prueba real! Nadie va a extrañar a esa indocumentada.  

  Para agregar inmediatamente, como si su nacionalidad confirmara su descartable prescindencia y lo disculpara de todo crimen: 

_Era hondureña, o venezolana, algo así...

  El general no estaba preparado para asumir el inmediato costo humano de la aprobación de su proyecto, pero logró forzar una tímida y torcida sonrisa de sumisión, que contrastaba con el exultante entusiasmo del resto.   La muchacha yacía inmóvil, enrojeciendo la arena tibia, enmarcando con su cara una mueca de espanto y sorpresa tan visceral, que el presidente no resistió la tentación de tomarse una foto junto a ella.

   

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03 febrero

Nada es imposible

 



Como pudimos olvidarlo?     

  Como podemos negarnos de tal modo a la evidencia permanente, solo porque nos han enseñado a ser absolutamente ciegos al resto del universo? 

  Millones de propagandistas nos convencen cada día.  Miles de expertos, especialistas. Han logrado organizar nuestra mente, nuestra percepción, nuestro pensamiento en una sola nefasta doctrina: todo es imposible.  

  Y todo es imposible porque no nacimos preparados, porque aún no pagamos al entrenador, al "Coach", porque no hemos asistido a la academia, al instructorado, al especialista en "ser"

  La realidad, por supuesto es exactamente la contraria: más allá de nuestra pequeña definición de "la realidad" no hay un solo límite en el universo, llamémosle tiempo, espacio, percepción, conciencia, que no haya sido autoimpuesto.   

  A nuestro alcance se encuentra absolutamente todo.

  Todo.   

  Sin embargo, logramos el increíble milagro cotidiano de generar nuestra vida a base de increíbles cantidades de recursos inagotablemente onerosos.  Hemos sido diseñados para generar caminos tortuosos de regreso a la simplicidad! Pero... No era más fácil no complicarnos tanto?? 

  La sociedad de consumo pareciera no tener limites, sin embargo, se esta chocando contra ellos: es tan costoso acopiar las materias primas necesarias para elaborar un producto innecesario, que se hace mas lucrativo apostar por lo intangible, de ahí, esta pretendida vuelta actual a la espiritualidad, que monetiza el espacio virtual, y sin poner en marcha máquina alguna, genera dinero por dejarnos pensar nuestros pensamientos, y por permitirnos meditar en silencio.

  El camino de vuelta es tan absurdo como el de ida, no tenemos porque ir a ningún lado.  Todo lo que importa, todo lo que necesitamos, está a nuestro alrededor.  Aquí y ahora!  Seguimos siendo seres vivos como todos los demás, como el resto de nuestro entorno.  No necesitamos mas que el sol para vivir hasta mañana, y no va a distraerse porque lo ignoremos, ni va a atrasarse un segundo porque lancemos la próxima bomba atómica. 

  Simplemente, nos da la oportunidad de tomar nota de nuestra insignificancia: Cada día de nuestra vida debería tener, también, un sentido! 

  Claro, que... ese no es el caso! 

  Entonces inventamos los relojes para intentar convencernos que se puede segmentar la eternidad.  El sol vuelve a salir sin enterarse...

  Coleccionamos horarios y rutinas, nos enorgullecemos de imponer nuestra forma antinatural de vivir.  El sol vuelve a salir sin emitir un bostezo.

  Destruimos todo lo que nos rodea, inventamos maquinas para destruir las maquinas que destruyen lo que nos rodea, inventamos maquinas para destruir las maquinas que destruyen lo que inventamos para destruir todo lo que nos rodea.  El sol sale con la misma intensidad a la misma hora. 

  Cuanto tiempo pasará... cuanto falta para que no podamos, para que nos sea imposible distinguir, discernir, de que lado de la pantalla estamos?  Soy humano?  Soy un androide, un robot?  Cuantas herramientas mentales me quedan para diferenciarme de una inteligencia digital creada con mis propios hábitos de pensamiento?  

  Bienvenidos a la comodidad total! A la uniformidad absoluta!  Cuando el entramado de algoritmos de control digiten tan completamente nuestra vida, seguramente viviremos cien por ciento conformes y plenos.  

Pero... Cuando fue la última vez que sentiste la textura de tu propia piel?  Sentirse vivo tiene algo de eso: ser consciente de uno mismo, es recuperar las posibilidades de nuestro cuerpo entero.  No las posibilidades de nuestro entrenamiento, sino de nuestro cuerpo libre, tomando decisiones en el silencio de un amanecer de pantallas apagadas.  

  Solo en el silencio real, podremos escuchar nuestros propios sentimientos.  Absolutamente todo es posible. Todo lo que quede después de sacudirnos las innumerables capas de deseos y mandatos ajenos, de instrucciones e intrusiones, de mentiras y manipulaciones, de violencias y restricciones. La simple naturaleza de un ser humano moderno, que no ha cambiado nada en los últimos veinte mil años.  

  Hay un solo objetivo, una sola búsqueda real: la libertad.

 

Seguir un guion:

  Hay algo imposible de negar, de soslayar: aun los mas desorientados rebeldes, los mas románticos idiotas, los mas desconfiados y monotemát...