22 enero

inalterable (Poesías)

 



Un mundo de palabras


Un mundo sin sustancia, una réplica, un reflejo

Reemplazó al mundo que podíamos tocar, oler, caminar...

Nos dejamos embaucar con lo novedoso, de la repetición:

Ahora siempre se puede volver hacia atrás, y renovar, 

La nuevamente impresa mentira polar.  Imaginar?

Es cosa del pasado sentir, vivir, elegir, decidir.

Ahora solo se puede transcribir, manipular, obedecer.

Millones de personas atadas al yugo de la educación

Mientras la historia de la humanidad parpadea y se apaga,

Siendo reescrita por estimulantes vendedores de sueños

De libertad, dibujados, en hojas que el viento hará volar.



Cuantas veces

 

A veces...tenemos que olvidar

La verdad, y contornear los hechos, girar...

En redondo sin parar, y hacer piruetas, distraer...

Solo generar sonrisas tontas, y sobrevivir, un día mas

No es perverso simular, para vivir, conceder, la estupidez

Y con una voltereta de payaso saludar, volver al centro

Restaurar lo que no pueden insultar, degradar, imaginar:

Un mundo que crece sin parar, sin preguntar, sin ceder

Un día despues de la extinción, de la arbitrariedad.



Todos los días


Antes que nada: soy un guerrero

Nada cambia mientras vivo, nada cambia mientras muero

Hay cosas fuera de toda discusión: el olvido, el perdón...

Inalterable es mi camino -implacable- solo se dirige, a mi destino.

No hay una forma que me esté negada, no hay estrategia errada.

Aliados o enemigos, son hojas que intercambian las estaciones...

La selva no tiene principio ni fin, el sol solo se puede intuir.

La derrota es tan serena, la victoria tan tenue, efímera...

Y la herida que burbujea, un recuerdo feliz de la permanencia.

Todo lo que está vivo se multiplica. Lo que se extingue...

Sirve de advertencia.  Caminar...Caminar...Caminar...

No importa el libro, ni quien lo escriba. 

Hay un solo punto final.



Reelaboración


Hay que aprender a volar, entre tiburones

Y nadar a ciegas bajo la mirada voraz de las aves rapaces

Este mundo es así, nada puede ser perfecto

Solo hay que seguir -bajo la sombra- hasta que no queme el sol



Sin elección


Que puedo hacer sino es vivir hasta mañana?

El instinto es mas veloz que cualquier trauma

Que podría pasar si no es que prevalezca?

La muerte no prefiere arrebatar este dolor

Hasta cuando enterrare a mis enemigos...

Sin sentir nada?  Hasta cuando, el frio

Ladrido del acero esquivará mi alma?

Sería tan hermoso morir al sol...

No como tantos otros! Acariciar al viento

Con mi último aliento... Libertad




18 enero

Campamento de verano

 


  

  He visto caer centenares de personas, como hojas secas.  Sus ojos empiezan a perder brillo, luego su sangre se vuelve cada vez mas espesa y lenta, y el otoño que los va absorbiendo, vuelve su piel de un color tenue, sin vida, seco, muerto.  Cuando su corazón deja de latir, es solo un tramite injustamente postergado, una generosa concesión de la eternidad, para que los condenados tengan unos momentos mas para visualizar el viaje final.

  No fueron mordidos por vampiros, ni zombis.  No es una moderna epidemia, ni un arma secreta fríamente desplegada por un poderoso y vil enemigo. 

  O sea, no es nada de eso, y también, es todo eso.  Pero no podemos hablarlo, no podemos escuchar ninguna versión que se acerque someramente a la verdad, y no podemos detener esa ola, sin que la fuerza de un mar indefinible nos destroce hasta desintegrarnos...

  La raza humana estaba siendo exterminada a una escala nunca antes vista, legalmente, oficialmente. 

  El ser humano estaba siendo masacrado a través de alimentos y bebidas, de drogas, de rutinas, y de fármacos revolucionarios supuestamente creados para combatir los males artificialmente creados. Todo era una inmensa y lucrativa mentira.  

  Lo peor de todo, es que lo que alguna vez se llamó filosofía, pensamiento crítico, o siquiera autoconciencia, perdía terreno día tras día, ante un muy bien pagado ejército de influencers y coaching por un lado, o mercenarios del ocultismo y divulgadores de la conspiración en sus infinitas variedades, por el otro...

  El resultado era un corral dialéctico donde ya no podían encontrarse puertas de salida, y una temerosa manada hiper estimulada por todo tipo de fármacos, o productos de uso permanente, que sin embargo no podía dejar de correr en círculos, escapando de una teoría a la contraria, de una obsesión a otra, de una adicción a otra, de una verdad descartable a la siguiente, de una mentira siniestra a un auto homicidio consciente y premeditado. 

  Frenar o tropezar, intentar mirar hacia los lados para buscar una salida, significaba el inmediato atropello por la estampida permanente, la muerte inevitable a través de millones de pies con que los temerosos y manipulables seres humanos modernos, aplastaban cualquier peligrosa señal de innovación real, de inconformidad, de auto indagación orientada a una búsqueda propia que pudiera poner en riesgo los seguros e infranqueables límites donde la supervivencia y la esclavitud estaban mutuamente garantizadas.

  Escapar no solo no era una opción, ni siquiera era un pensamiento, un anhelo colectivo.  Despues de veinte mil años de domesticación permanente, el ser humano no solo temía la vida en libertad, sino que reaccionaba con furia y saña inmediata ante cualquier intento de romper las cadenas, de saltar los muros, o siquiera de hacer preguntas básicas como:

  Por que estamos corriendo?

  Claro que el corral era para las multitudes, mientras que los privilegiados estaban exentos del coercitivo y mortal dictado del tiempo, sin embargo... aunque no habían sido barridos por esa desatinada ola, no se volvían mejores por eso! 

  Convivía con algunos de ellos cada día: mentes infantiles moldeadas por la propaganda de infantiles películas bélicas, niños malcriados, que papá y mamá habían ofrendado a las fuerzas armadas a cambio de un desmedido confort mantenido a costa de invasiones y saqueos a través del mundo. 

  Todos amaban su metralleta, aunque estaban seguros de poder conquistar un bastión enemigo sin mas ayuda que su cuchillo de caza.  Ninguno tenía experiencia en combate real, y con toda seguridad, jamás la tendrían.  El sentido de su existencia era meramente decorativo, o mas bien, demostrativo, por eso, no dejaban nunca de demostrar.

  Comenzar un día corriendo hacia la pista, era la normalidad, subirse a un avión para lanzarse en paracaídas, caer en un prado verde y bien cuidado, ejercitarse como si el enemigo a combatir fueran los maniquíes a los que les disparaban, y trotar hacia un punto inerte bien dibujado en el mapa, donde dos aburridos pilotos de helicóptero los extraían del campo de tiro.

  Y todo esto sin dejar de posar para los fotógrafos, los únicos que además de correr un riesgo real en esos ejercicios, entre tantos imitadores de Rambo, estaban dedicados a un trabajo serio, productivo.  

  Esperaban ansiosos el momento en que pudieran demostrar su imaginario potencial contra algún imaginario supervillano al mejor estilo Marvel Comics, salvando en el camino algunas decenas, o tal vez cientos de vidas.  Su trabajo era gritarles y motivarlos, escondiendo la tristeza y la ternura que le producían, y convencerlos de que eran las mejores armas del planeta, a pesar de su implacable e inofensiva estupidez.


  

  Su aislamiento conceptual, la burbuja en que los habían creado, les permitía pensar que su gobierno, algún gobierno, trabajaba incansablemente por el bien de sus ciudadanos, enfrentado a poderosos enemigos que pretendían lo contrario.  Pero el había visto el otoño humano, había visto desplegar la muerte como una tormenta perfecta a través de inocentes y frágiles comunidades.  O no... Quien era, todavía, completamente inocente?

  El ser humano -pensó- había perdido la capacidad de ver el mundo, o mas bien, de percibir el mundo real detrás del escenario representado en sus pantallas.  Él, se sentía miserable, comandando una sección de cándidos guerreros, cuya misión era únicamente generar contenidos ficticiamente heroicos para esa audiencia, mientras los gobiernos mundiales competían por el monopolio del trafico de drogas, armas y seres humanos -los lucrativos frentes donde aun podía equilibrar el presupuesto- en cuyo empeño sacrificaban a la población, por decenas de miles cada día, con la mas impiadosa impunidad.

  Él era una parte fundamental de todo eso, lo sabía demasiado bien.  Su salud desmejoraba a cambio de guardarse para si mismo todos sus oscuros pensamientos, sabiendo que seria un suicidio infantil intentar divulgarlos o siquiera ponerlos por escrito. Como resultado, todos los beneficios derivados de su compromiso, no alcanzaban para ofrecerle un sueño tranquilo.  

  Su única misión real, era mantener sanos y aislados a estos hijos de Hollywood, cuyos optimizados y selectos cuerpos, mantenidos cuidadosamente a través de innumerables pruebas y comprobaciones médicas, eran la copia exacta de los multimillonarios y díscolos herederos de un puñado de poderosos, dueños del planeta.  

  Su juventud, para mantener el encanto y la admiración de cientos de millones de inútiles, incompetentes, perezosos y canallas (que iban a entregar sus opacas y miserables existencias al sistema sin dejar de aspirar a una vida de lujo y adrenalina de millonarios), debía ser un muestrario de deportes extremos, desprecio del peligro, derroche, destrucción, sensualidad y felicidad a toda prueba. 

  Lo único relevante era la velocidad de entrega, para que en un accidente en alta mar, por ejemplo, el receptor y el repuesto pudieran llegar al mismo tiempo en menos de dos horas a una sala de operaciones en una instalación adecuada, y trasplantar o reponer en tiempo récord, un órgano vital, un miembro del cuerpo, cuero cabelludo, piel, músculos, orejas, ojos, tendones, huesos o lo que sea... La ciencia médica había logrado avances increíbles, y a la vez, increíblemente desconocidos para el público, pero el había sido testigo de horrores que lo perseguirían por siempre. 

  Se podía reconstruir una persona casi por completo, renovarla como si fuera una máquina a la cual se le cambian las piezas, con  el ínfimo y secreto costo de desarmar a otro ser humano.  O a otros, pensó, como en la tragedia de 2026, llamada por todos como "El Milagro del Adriático".  Recordar el entusiasmo con que sus muchachos se dejaron conducir a la muerte, le provocó una dolorosa punzada en el estómago...

  La culpa, era una mancha oscura que le iba envenenando el alma.

  Para eso eran sus inquilinos: la pequeña base era en realidad un depósito sanitario, donde mantenía preparado y en condiciones el repuesto humano disponible en este cuadrante del mundo.  Y su función, como oficial logístico a cargo, era el cuidado, almacenamiento y transporte de esos cuerpos.

  Pero hoy era domingo, y le habían ordenado "descansar".  Los jóvenes se movían inquietos en el salón comedor, frente a la gran pantalla del televisor.  Corría la Fórmula 1, en el enrevesado Circuito de Mónaco, y un inexperto y audaz piloto se esmeraba sin resultados por forzar su auto para salir del último lugar.  Era Jonathan Prize, futuro administrador del Grupo Prize, dueño de la mitad de la reconstruida Nueva Europa.  

  Su corazón se iba acelerando en cada curva, mientras su cerebro ataba cabos.  Su mente había quedado completamente en blanco, hasta que el griterío de los soldados lo devolvió a la penosa realidad... el auto, partido en dos, parecía como si hubiera sido pateado por un gigante, y los bomberos con sus matafuegos apagaban las llamas, mientras el equipo de rescate acomodaba al humeante y destartalado piloto en una camilla, para partir a toda velocidad.  

  Escuchó las aspas de los helicópteros al ponerse en marcha lentamente, antes de que vibrara su localizador.  Apagó el televisor y empezó a gritar con todas sus fuerzas: "Terminaron las vacaciones, inútiles, malacostumbrados, embarcamos en cuatro minutos con equipo de combate!!!"

  La adrenalina que habían acumulado viendo el giro de los autos en la pista, se tradujo inmediatamente en un revuelo completamente metódico y disciplinado, que cuatro minutos mas tarde los tenía subiendo de a pares en alguno de los pequeños helicópteros de transporte.  El se subió al primero, atrás de los cuerpos de repuesto, mientras miraba despegar a los otros... intentando sentir lástima por los que iban a ser asesinados y desaparecidos para no dejar rastros ni testigos, solo para reconstruir el cuerpo quemado y roto del temerario Jonathan Prize...







  

15 enero

Los monos desnudos

 





  Somos la primer especie del planeta en sobrevivir a su propia involución.  Eso es novedoso. También es... aterrador.


  El ser humano, pariente de todos los maravillosos primates que habitan las selvas y bosques del planeta, es el único que convirtió sus ventajas en debilidades.  Y por supuesto, el único que transformó su organización social en tiranía, esclavitud, enfermedad y demencia.

  El primer ser humano que domesticó el fuego, hace miles de años, seguramente no se imaginaba explosiones, guerras, invasiones, y mucho menos una jornada laboral de doce horas, en oficinas destinadas a generar estrategias colonialistas de exterminio humano, apropiación de territorios y recursos, o diseño de armas autónomas inteligentes.

  Pero cuando el cuerpo humano perdió su abundante pelaje, pasando a su actual formato lampiño, cuando su piel se afinó hasta no soportar los más benignos y naturales estados del clima, el camino hacia la sumisión y el encierro, estaba definitivamente trazado.

  Mientras sigan pensando que es un problema de dinero, la sumisión está garantizada, ya que el dinero es una creación mágica, y como público mundial, seguimos aplaudiendo a uno u otro artista en una convención de magos, que pueden hacerlo aparecer o desaparecer en un solo segundo, sin necesidad de explicarlo.  

  El problema que no se aborda jamás, es sobre la libertad humana, y de como nacemos y vivimos para mimetizarnos y acoplarnos a una agenda ajena, o a combatirla, o a defenderla con nuestra vida y nuestro tiempo en el planeta.  

  El cien por ciento de las problemáticas humanas son absurdas y artificiales, y solo la fijación en su enfoque mantiene latente una violencia utilitarista e instrumentable.  Podríamos volver a la naturaleza, o sea, a nuestra propia naturaleza, y rediseñar nuestra escala de necesidades: respirar, tomar agua, alimentarnos, estar frescos o abrigados...  

  Tal vez una guerra final que destruya la mas infame deshumanización, que es la organización de la vida en ciudades, posibilitaría un reinicio sano de la humanidad... pero la guerra no se esta librando por eso, sino para evitar que la humanidad se deslocalice, desurbanice, y viva como vivió por miles de años, en una productiva y feliz convivencia con su entorno.

  La guerra actual contra el ser humano, se libra para fortalecer los límites que lo encierran en su precario hacinamiento.  Se comprime a las poblaciones como se comprime un gas dentro de una garrafa: la presión y el confinamiento vuelven utilitarias sus propiedades naturales...

  Es por eso que nunca perdemos conectividad, que siempre tenemos una nueva tanda de notificaciones de innumerables empresas, redes sociales, u organismos que nos invitan a renovar nuestra vulnerabilidad despojándonos de toda privacidad, de todo resguardo frente al total y permanente análisis y observación por parte del estado(en el mejor de los casos) o de corporaciones transnacionales, por génesis y definición, fuera de todo control y marco legal, de todo territorio ético o sistémico, de cualquier incómoda necesidad de rendir cuentas.

  No harán falta décadas, ni siquiera años, para que las consecuencias devastadoras de nuestra indiferencia se transformen en una aplastante e irrevocable realidad. No hacen falta años, ni siquiera meses, para que las tácticas de guerra urbana social se derramen a gran escala sobre las poblaciones indefensas y apáticas, sin mas consecuencia que la militarización total del entorno social y administrativo, para beneficio de los mismos buitres corporativos que generaron todos los problemas.  

  Pero no es solo esta millonaria transferencia de recursos hacia las empresas de seguridad, o de aprovisionamiento de sistemas o dispositivos de control la peor de las consecuencias, sino que a través de su libre control de la narrativa, nos dejan autoconvencernos cada día de nuestra propia libertad, en un entorno que hubieran envidiado las peores medievales prisiones.

  Ahora... ahora mismo...  Ahora mismo no es posible compartir información en absolutamente ningún formato digital, sin que sea instantánea y automáticamente vigilada, analizada, juzgada y archivada al alcance de las fuerzas policiales, de inteligencia o militares de los países que dominan los escombros del mundo que todavía disfrutamos.

  Ahora mismo, no es posible moverse de ninguna manera sin ser detectado por innumerables redes fuera de nuestro control(o el de nuestro gobierno), o ser directamente visualizado por un sistema de cámaras de vigilancia públicas y "privadas" que en la práctica, no dejan siquiera diez metros seguidos, libres del monitoreo continuo.

  Lo más absurdo de todo esto es que seguimos creyendo!  Seguimos aferrándonos a la narrativa imperial que nos compromete a justificar y legalizar invasiones, masacres y saqueos, de una manera tan automática y ciega, que no nos deja visualizar que el mismo proceso ha dado comienzo en nuestras frágiles y ficticias "Democracias Participativas"

  El dinero como instrumento de poder y dominación, se siente amenazado, por eso es necesario generar guerras y esclavitudes, venganzas y sacrificios, sadismo, injusticias y genocidios.  De otra manera, el proceso de vuelta al origen se aceleraría fractalmente hasta licuar las nacionalidades y los centros de poder en la misma absurda insignificancia.

  Pero lo único que se fractaliza, es la violencia, mientras asistimos en directo a los modernos campos de entrenamiento donde se forma a nuestros futuros verdugos.  No se han preguntado cómo es que el mal siempre triunfa?

 Porque presentar la guerra en ucrania o palestina como hechos quirúrgicos relacionados a un objetivo puntual, es un razonamiento inducido y no verificado en la historia de las guerras de la humanidad.  

  El único motivo de una guerra, es desperdiciar potencial humano, rasar todo hasta que no haya alturas ni valles en la conciencia, en la incapacidad de valorar la realidad o las consecuencias reales de nuestra relación con el planeta.  La destrucción total que acarrea, es solo una herramienta para favorecer ese esquema. 

 Por eso el fanatismo y la propaganda, pudieron reemplazarla por un tiempo, aunque -paradójicamente- con un mayor consumo de recursos, por lo que se volvió a las viejas bélicas soluciones.  La guerra actual, mas allá de sus apariencias, consiste en eliminar grandes masas de seres humanos, para aliviar la presión sobre los últimos y escasos recursos naturales.

  En una humanidad sin aspiraciones mas que derrotar a un enemigo al que ni siquiera conoce ni del cual recuerda ofensa ninguna, todas las formas de esclavitud convergen en el símbolo abstracto: la bandera, el dinero, la posición social, la aspiración a escalar.

  Podríamos volver a abrir los ojos a nuestro alrededor, pero ya no queda mucho que mirar: el sistema destruye la naturaleza, contamina el agua, y extermina los árboles para deshacerse de la memoria histórica genética que vive en la temperatura de la tierra, en cada tono de verde, en cada textura de corteza o musgo sobre una húmeda piedra.

   Hemos derrotado al amanecer a cambio de una romantizada luna de mil nombres, a la cual adoramos desde nuestras pantallas.  No necesitamos la luz ni el calor del día cuando todo nuestro trabajo es generar y justificar la oscuridad.  Cuando la noche sea total y absoluta, alguien empezará a soltar los lobos, sin mas explicaciones ni excusas que el poder. 

 Pero incluso en ese momento habrá falsos periodistas y comunicadores que expliquen tu muerte cruel como necesaria, impostergable, liberadora, legal...inevitable.






01 enero

Mercenarios

 


  En esta bella foto, donde la inocente alegría de los niños restaura una cada vez mas frágil confianza en la humanidad, no deberíamos dejarnos engañar por la falta de contexto.

  En esta tierna imagen, que aparenta una despreocupada felicidad, se esconde la mayor tragedia de la raza humana, porque no estamos viendo inocentes escolares destinados a labrarse su futuro, sino soldados fabricados a granel para alimentar las maquinarias de picar carne de los futuros frentes de batalla globales.

  La guerra es parte del sistema. La guerra "es" el sistema. El único sistema. La guerra es lo único que garantiza el movimiento de la economía del sistema.

  Entonces:  

  Como se garantiza un flujo intermitente de violencia interestatal que atraviese los momentáneos intentos de vivir en "paz" entre las naciones?

  La respuesta a esta pregunta, ha sido largamente estudiada por todos los técnicos de los gobiernos de las potencias dominantes, de las corporaciones productoras de armamento, de las empresas licitantes en los interminables procesos de provisión de recursos y bienes al estado y sus fuerzas armadas de tierra, mar y aire.

  Y la respuesta ha sido largamente consensuada, a través de mesas redondas de todas las oficinas gubernamentales de las decadentes potencias en declive, de todas las corruptas agencias de inteligencia de los antiguos y frustrados amos del mundo: en la ecuación calidad y precio, sobre efectividad, el resultado es: Fuerzas Especiales! 

  Jajajajaa!!  Que buen chiste!!  No, mentira!!  

  El resultado obvio, es el mas barato y deseable, es lo único que cualquier gobierno puede lanzar a gran escala a un tacho de basura bélico, como si fueran cucharitas de plástico descartables, y volver a tiempo para las discusiones parlamentarias del presupuesto.  La absurdamente obvia respuesta es: Mercenarios.  Mercenarios.




  Si! Como hace quinientos o mil años, como hace cinco o diez mil años! Las leyes de la guerra no han cambiado nada, y el valor de un desclasado, extranjero, psicópata, adicto y degenerado soldado de fortuna, es intensamente barato a comparación de los problemas que acarrea asesinar a ciudadanos locales.

  Las repercusiones que el tráfico hacia los cementerios acarrean en la sociedad, pueden derrumbar la economía o hasta el propio gobierno, mucho antes que los bombardeos enemigos.  Las sombrías expresiones de las madres, de las viudas, hunden los mercados, envalentonan a impostores, opositores y pacifistas, y llenan de temor a los jóvenes que esperan su turno. 

  El mercenario es barato, no solamente porque evita todo eso, sino porque su sueldo, si llega a ser pagado, vuelve al pueblo para pagar bienes y servicios, amor y juego, mientras que su muerte ni siquiera es notada.

  El mercenario no tiene lazos históricos con amigos, aliados o enemigos, no discute órdenes, carece de moral o frenos: hoy combate al extranjero, mañana castiga a sus propios compañeros, roba, secuestra o mata, sin reglas, y sin que su nombre sea siquiera recordado.

  Convierte, de cualquier manera, su tiempo en dinero. 




    Cuando todo fracasa, cuando las cárceles ya se vaciaron para fabricar soldados, y las fábricas apenas marchan, y antes que los niños y ancianos mueran tosiendo en las trincheras, los reclutadores venden la guerra como un cuento de hadas, en países desconocidos y lejanos.

  El idioma no importa, si solo hablan las balas....ni religión o color, sexo, procedencia, religión...es la más pura democracia!  Y su sangre? Jamás es ahorrada.  Es para la tierra, el corazón y el alma, garantía de feliz fertilidad.

  No requiere cuidado o piedad, quien atraviesa el mundo para una ajena batalla, y sus ultrajados cuerpos se desintegran al sol, en tumbas sin nombre, o son exhibidos con fines propagandísticos.

  Claro que muchos llegan al campo de batalla desde otras guerras, algunos para aprender el uso de nuevas tecnologías y armamentos, y no pocos por darle salida a su sadismo y sed de sangre.  

  Desde los carteles de narcotráfico, organizaciones criminales, o las peores dictaduras del mundo, se envían emisarios y aprendices en un flujo continuo: su función va mas allá del aprendizaje, es establecer contactos y canales para la adquisición ilegal de armamento moderno y el establecimiento de rutas seguras para el contrabando de dinero, sustancias o personas.

  Desde su posición "extraoficial" pueden asumir posturas y funciones que serían demasiado incómodas, erosivas, punibles, para las instituciones y sus mandos responsables.

  Son mercenarios quienes lideran las más inútiles e injustificadas masacres, o llevan a cabo los más sangrientos y sádicos métodos de interrogatorio.  

  Y solo se trata de negocios!

  Porque el negocio de la guerra mueve y justifica a todos los demás!

  Justifica políticas represivas y de control, apuntala tambaleantes regímenes autoritarios,  exige y normaliza desmedidos presupuestos que desmantelan el bienestar público, asignando sus recursos a élites corruptas, empresas fantasmas, proyectos delirantes, incomprobables y fracasadas aventuras económicas y militares.

  El secretismo es parte del consenso, la oscuridad total envuelve los gigantescos contratos, aunque los pactos se pagan con personas....Ahí va: otro avión repleto de combatientes, a inmolarse en un nuevo caldero! Pero...A quien le importa?

  No hay nada más barato que la vida de un mercenario.


29 diciembre

Viajar en el tiempo

 





  Alguna vez, el otoño había sido la estación mas hermosa en el balneario de Carretera la Cruz, el Concejo mantenía todo puntillosamente perfecto, para que cada peso rindiera un peso más.  La temporada alta no duraba mucho, solo desde fines de octubre a mediados de marzo, lo que se notaba en las calles cuando los negocios sacaban a las veredas las exuberantes macetas de plantas tropicales, para que sean regadas por última vez por las primeras lluvias de otoño, para guardarlas hasta la primavera. 

  Era un tiempo de definiciones, ofertas, cambios de mano y grandes negocios: los que no habían logrado hacer un buen año, no podían invertir en sus locales, y la despiadada competencia los dejaba atrás.

  Algunos servicios duraban todo el año: se podía alquilar caballos y botes de todas clases, equipos completos de pesca o buceo, y hasta motocicletas, pero excepto algunas cantinas de la costa y unas cuantas rotiserías, el resto de los restaurantes cerraba hasta que volviera la gente, así como la mitad de los hoteles familiares.  Las bicicletas de alquiler desaparecían de las calles, mientras que los vendedores ambulantes persistían entre los primeros días frescos, hasta que no valía la pena caminar.  

  Luego se reducía la frecuencia de colectivos y los perros abandonados por los turistas empezaban a ser rescatados o sacrificados en las calles, mas o menos a partes iguales.  El turismo internacional, seguía ocupando algunas piezas del Hotel de Pescadores, y los contrabandistas volvían a encender sus fogatas en la blanca arena de la playa.

  Cuando el viejo Larrachado, "Miguelancha" ataba su red en la barcaza, la temporada estaba oficialmente cerrada.

  Antes de eso, el maravilloso paisaje, los mil aromas de la selva en galería, el acariciante ronroneo de las lanchas de pasajeros, la profusión de pájaros y el calor del sol, tenían el efecto de desinhibir a las personas, y siempre florecían grandes historias de amor, entre la arena, y el humo de los puestos de la costa.  Ahora todo había cambiado, y sin embargo, todo era igual. 

  El Toni Pintos miraba el río con preocupación, las lanchas surcando el agua parecían puñaladas.  Estaba parado con sus manos en la cintura, en el medio del muelle viejo.  Había demorado demasiado en hacer el negocio, demasiado en ir y venir, demasiado en abaratar el flete, y demasiado en darse cuenta lo que había cambiado todo.  Ahora intentaba -sin éxito- convencer a los dueños de las viejas cantinas pero era muy difícil, además, tampoco ofrecía nada nuevo.  Pero no había forma de volver atrás

  Pero era la mayor y la única inversión de su vida, y la había realizado casi por instinto, impulsivamente.  Ni siquiera estaba enterado de la subasta.  Seguía derivando por las costas, acampando con su moto destartalada, pescando mientras intentaba sacarse de la cabeza el pensamiento de  volver.  Volver a casa. 

  Buscaba carnada viva, para probar unos tiros en esas aguas desconocidas, y entró por la curiosidad de enterarse de qué se reirían los curiosos que miraban desde la vereda, a través de las puertas del inmenso galpón.  

No solo se sentó en la pequeña tribuna, sino que empezó a pujar y a ofertar, enfrascado en comprarse una buena caña.  Finamente, obnubilado por el precio, adquirió el lote número 28, maravillado por la amplitud del lote, que incluía cuatro piraguas, un par de bicicletas de laguna, y toda la escenografía para decorar ocho cantinas de la costa.  

  Sin dudas -pensó en ese momento- era la señal que esperaba para volver a la Carretera.  Llegaba con lo justo para pagar la seña, mientras adquiría veinticuatro horas de plazo para abonar el resto y retirar la mercadería. 




  No veía las horas de dejar la ruinosa zona del Nordelta, donde las inmensas mansiones se seguían hundiendo en el barro, y las antes lujosas propiedades, eran ahora refugio invernal de carpinchos, garzas y otros animales salvajes, rigurosamente cazados por antiguos habitantes, que no habían podido superar los créditos con que habían adquirido sus ostentosos hogares, ahora enterrados hasta las tejas del techo entre el barro y los camalotes.

  Intentaba aclararse a si mismo, como se había metido en esto...a vista de pájaro, el negocio parecía bueno.  Los camiones del aserradero volvían vacíos desde la capital, así que el flete no sería un gran problema, tal vez, a cambio de un par de trasmallos arreglara todo -pensó mientras revisaba cajas, baldes y baúles repletos de artículos de pesca y navegación-. Pero el dinero que faltaba se lo iba a tener que pedir al Brujo, y eso, era siempre un poco tenebroso, imprevisible, peligroso, sobre todo si el negocio no arrancaba a tiempo y se demoraba en pagar.  Pero el negocio parecía bueno. Fácil y rápido.  Y bueno.

  Durmió la mitad del recorrido, sin cebarle un solo mate al chofer.  Lo barato sale caro, se dijo a si mismo...  En pago del flete se le iba la mejor de las canoas, aunque nada más, despues de pagar un recargo, por esperar tres días a que el transporte se libere.   No quería generar mas problemas o discutir antes de bajar todo, así que se propuso intentar dormir -lo que no podía, de la ansiedad y los nervios que ya lo consumían- o por lo menos simular dormir hasta que llegaran al camping.  

  De cualquier manera, el camionero parecía darse cuenta del engaño y se divertía haciendo bailar el chasis, lo que lo obligaba a abrir los ojos, sobresaltado.  Finalmente se enfocó en la ruta, y terminó el resto del viaje charlando, y asombrando al chofer con sus grandiosos planes.

  Descargaron todo en el galpón de "Ojo de vidrio" Ramirez, aunque el apodo ya le quedaba viejo, había cambiado su histórico y artesanal, antiguo ojo, por una bola de metal que se iluminaba de noche, y ahora en vez de risa provocaba pesadillas... Por suerte, había arreglado con el Brujo, y no le cobraba nada por usar un sector de su amplio espacio, aunque, previsor, le regaló una terrafa nueva, como gesto de agradecimiento.  Ahora solo faltaba vender todo, se dijo, con una sonrisa torcida, mirando las calles desiertas desde la puerta del galpón.

  Los comerciantes de la avenida lo miraban como si fuera un extraterrestre... Acaso no sabía que acababa de cerrar la temporada? 

  En el teléfono apareció la cara arrugada del Brujo: "Llegaste nene?" A lo que contestó de inmediato: "Si, ni un problema, bajé todo en lo del Tuerto"  El brujo se ponía nervioso enseguida. 

  Bajó a la costa. 

  El viento del otoño parecía colaborar con la frenética actividad en las cantinas desmanteladas, las últimas heladeras ya se subían a camiones y camionetas, y aunque las caras de alegría denotaban una muy buena temporada, era evidente que nadie pensaba quedarse a pasar el invierno...despues de preguntar y recorrer puesto por puesto, se hizo evidente que no iba a vender nada.  Parado en el muelle se dio cuenta de que su maravilloso negocio se hundía como un viejo bote de madera...

  Otro mensaje del Brujo... mejor ir hasta la casa... Hasta el viento en contra le llenaba los ojos de arena, haciendo que sus lagrimas de rabia se conviertan en una pasta que no lo dejaba ver...

  Ya estoy con vos Toni!  Le dijo el Brujo, mientras iba despidiendo a su gente... mientras contaba un fajo de billetes que iba apilando el Chino Romero, como tendría que hacer él, si hubiera podido recuperar la plata que pidió prestada... esperó hasta que quedaron solos, sin saber como empezar, buscando opciones para no perder todo...incluida su propia vida.  El Brujo estaba de buen humor y le decía al Chino:  "...este gurí es un empresario, va a llegar lejos, muy lejos" y las carcajadas de los dos lo erizaron hasta que tuvo que agarrarse a un poste de la galería para no salir corriendo.

  Por suerte, no tuvo que hablar, solo escuchar, cada vez mas atentamente.

   _Bueno Toni, vos no tenés donde vivir no? Acá en la costa no te queda nadie, y hasta para vender tus cositas, tendrías que alquilar una pieza, pero te quedaste sin plata...

   _Ajá... -atinó a decir... sin saber para donde iba con esas obviedades, aunque no parecía todavía una amenaza

  _El Chino se está armando su propia ranchada, para el lado del arroyo, frente a la Piedra Mesa, y la terraza de él queda libre.  

  _Ajá... -Volvió a asentir, ya desconcertado...mirando asombrado al Chino, que asentía, guiñándole un ojo...

  _Ajá. 

  Si te gusta la idea, te podes instalar ahí con tus cosas, y ya te vas armando para la temporada, y cuando todo empiece a marchar bien, hacemos números y me devolvés la plata.  Vos te encargas de todo, y vamos a medias, yo pongo el lugar y las provisiones, vos buscas la el personal que te parezca bien y repartimos la ganancia... que te parece??




  ...Ya no entendía nada, solo intentaba atar cables sueltos en su cabeza...se le ocurrió preguntar...

  _Y el chino me la alquila, o me la presta?

  _ Toni... la Terraza es mía, el Chino trabajaba para mi...

  Ahora todo se armo en su cabeza, el Brujo había visto todo desde el principio, incluso... no sería raro que hubiera hecho pasar todo... para eso era brujo.  Tal vez había hecho que él pasara caminando por la vereda, por la puerta de ese remate, y puesto esas ideas locas en su cabeza...era lo único lógico... Y ahora sonreía, mientras lo miraba, mientras ponía las bandas elásticas asegurando los fajos de plata que terminaba de contar, esperando la única respuesta que él podía darle...

  _Si.  Dale Juan!.  Me encanta! (A nadie se le ocurriría decirle Brujo, en su cara) Lo hacemos... pero necesito instalarme hoy, así descanso: hace tres días que apenas duermo...

  _Bien Toni, bien... ahí en el entrepiso hay una covacha con colchón, un anafe y una heladerita, Seguro que el Chino dejo algo de comer.  Mientras dormís hago dejar todo en el deck, así te divertís armando en cuanto te despiertes...te parece bien?  Andá!  Andá a dormir que tenés una cara que da miedo! -Y antes que pudiera decir algo más, le lanzo unas llaves unidas por una larga cinta roja.

  No podía creerlo... El Brujo Soto era el dueño de la mejor terraza de la costa, y ahora el la iba a administrar, y lo mejor es que no iban a matarlo por no poder devolver la plata, sino que iba a ser parte del negocio...Socio, Gerente... y un día se iba a ir como el Chino, a poner su propia terraza...nada mal para volver a la Carretera, sin familia ni un lugar donde caerse muerto...

 Miró el río largamente, desde la ventana del entrepiso, todo parecía mas hermoso que nunca, los solitarios embarcaderos y las lanchas e los contrabandistas surcando el río aceleradas, como en un cuadro en movimiento.  Hizo dos hamburguesas y se las comió casi crudas, antes de tirarse en el colchón, vestido, molido y sucio como estaba... abajo se escuchaban los ruidos de la gente descargando todo... ya nada era suyo, ni había deudas urgentes que pagar, y de la nada, tenía un lugar donde vivir, y hasta pensar en hacer una buena platita en la temporada...

  Se durmió mirando el techo,  con una sonrisa de felicidad.  Estaba tan cansado que se dijo a si mismo, en voz alta: 

  _Ni matándome me despiertan...

El viento había parado, la noche sin luna regalaba silencio.  Toni soñaba que se tiraba de una canoa para atrapar un inmenso pez que había enganchado con su caña. Pero los dedos duros como garfios de Miguel Arrua arrastraban su magro cuerpo hacia el piso, sin dejar de cerrarse sobre su garganta, haciendo que abra los ojos espantados, solo para darse cuenta que no podía respirar, muriendo en el suelo fresco de madera.

  Abajo el Chino hablaba con el Brujo, como si fuera una solo una hermosa noche mas de abril...

  _ Y si, los pendejos te complican siempre...viven en otro planeta, piensan que todo es fácil...

  _Bueno, por suerte pudo resolverse, es un buen lote por ese precio, y me gusta la idea de abrir en invierno... jajajajaa!! La Piedra Mesa!! Que tenés que tener en la cabeza para pensar que alguien pueda instalarse ahí jajajaja

  _Y bueno...era un visionario el gurí... Dale Brujo, nos vemos mañana temprano, me voy a dormir que estoy pasado de rosca, gracias por la movida...

  _Nos vemos Chino, ya resuelvo esto con Miguelito y te dejo las llaves en el mostrador...

  _Me fui...!

  _Que descanses! Hasta mañana

_Hasta mañana!  Vos también!

El río, unos cuantos metros más allá, seguía corriendo sin pausa, indiferente, ajeno por completo a los negocios humanos...

  El vasco Arrua bajaba el cuerpo, por la empinada y rústica escalera de madera, haciendo sonar la cabeza de Toni en cada escalón: toc, toc, toc, toc, toc... 

  La luna llena, inmensa y amarilla, empezó a asomar en la otra orilla.







24 diciembre

Venezolanos (o por qué adoptar un yanqui)

 

  



  Algunos en este planeta viven completamente afuera, al margen, de la realidad.  De toda realidad verificable.

  Hay muchos casos agudos pero los mas extremos se aglutinan al norte de un hermoso continente que alguna vez fue libre.  

  Y Como si esto fuera poco, como si no alcanzara, en el giro mas cómico del destino, esta bandada de personajes(miles, tal vez cientos de miles o millones) para los cuales debería fundarse un inmenso hospital psiquiátrico, de preferencia en una isla, o mejor aún, en un planeta alejado, para evitar que deterioren y contaminen las posibilidades del resto del mundo, ha elegido al mas irracional y lastimoso payaso, al mas cómico de todos los personajes, para que los represente ante la población del planeta.

  Esperen!! 

  Tal vez de eso se trata la insistencia actual en el aislamiento total en que ese atado de locos se refugia cada día mas...!!  Han reconocido su enfermedad al punto de ansiar la cura, de cerrar las fronteras y recluir su entera comunidad para que el resto del mundo -sino ellos- pueda sanar...!!

  Esperen!! 

  Tal vez de eso se tratan esos misteriosos intentos de colonizar Marte o la Luna!!  Han reconocido su maliciosa infección, su nota cada vez mas desafinada y disonante en el concierto de las naciones, hasta llegar a la conclusión de que deben marcharse a tiempo, para salvar a los que dejan atrás, para darles una última y difícil oportunidad de volver a relacionarse con el resto del mundo, antes de seguir aumentando el peligro de ser masacrados y exterminados como perros rabiosos...!!

  Esperen!!

   Tal vez estamos prejuzgando anticipadamente la bipolar, infantil y desorientada gestión de Donald Trump, antes de darnos cuenta que con su flauta mágica es quien guía a las más gordas ratas del planeta, hacia el precipicio donde fallecerán despedazadas!!

  Mas que cómico, es tragicómico porque aunque el resto del planeta disfrute con las payasadas del presidente de uno de los países mas desgraciados del planeta, sumido en la creciente catástrofe cotidiana en que su indiferencia y su salvajismo los llevó... todavía estamos hablando de personas.

  Aunque nos enternezca el material cómico, insuperablemente mejor que cualquier meme o sketch de humor, con que el líder de este manojo de descerebrados en el poder nos divierte cada día.  Aunque terminemos doblados de la risa hasta las lagrimas solo con ser testigos de su expresión monolítica al expresar( y luego negar) las mas grandes y sin sentido fallas de la lógica y estupideces...todavía estamos hablando de personas.


  

Porque mas allá de sus absolutas e inmensas responsabilidades, del cinismo con que usufructuaron el saqueo del resto del mundo y sobre todo de nuestra hermosa y amada Latinoamérica, de la morbosa felicidad con que disfrutaron hasta babearse -ante las pantallas- del asesinato y la hambruna que su sed de derroche provocó en millones de seres humanos en decenas o cientos de países alrededor de todo el planeta...todavía estamos hablando de personas.

  Y tenemos la responsabilidad histórica de contener, alojar, consolar, reeducar y alimentar, a casi cuatrocientos millones de estadounidenses, que día tras día van perdiendo, no solo el contacto con la realidad, sino muy pronto, cualquier posibilidad de bienestar y confort, de alegría, felicidad, salud física o mental, o siquiera de la mas lastimosa de las supervivencias...

  Porque despues de tantos años, tantas décadas, de elegir psicópatas narcisistas para configurar y dirigir todas las instituciones y los resortes del poder en que se basa el funcionamiento de su nación, ni siquiera están en condiciones de reconocer el inmenso abismo que cada día aumenta bajo sus pies. 

   Despues de tantos años, tantas décadas, de desperdiciar los mas valiosos recursos naturales y humanos, solo por diversión y malicia, ni siquiera pueden ver que han dejado de fluir y muy pronto no podrán producir ni robar mas nada. 

  Porque despues de tantos años, tantas décadas de esquilmar, amenazar destruir y castigar a quien tuvieran al alcance de la mano, incluidos sus mas cercanos vecinos y aliados, no pueden darse cuenta de que han sido dejados de tomar en serio por el resto del mundo, que nadie ya piensa en ceder gratuitamente ante sus escenográficas bravuconadas, que nadie va a perjudicar ni un solo milímetro de su territorio, su población o su economía para favorecer sus interminables y vampíricas ansías de atención de niños malcriados. 

  Tenemos la responsabilidad inmensa e inminente, inesperada, gratuita y desproporcionada, de manejar y sanear, de reubicar y controlar, desinfectar vacunar, a cuatrocientos millones de estadounidenses, y nadie parece estar pensando en eso.

  No importa.

  Como seres humanos responsables, atenderemos este desastre aunque sea de forma individual, en la medida en que nuestras modestas posibilidades de paciencia y tiempo lo permitan, adoptando aunque sea uno solo, un inmaduro apátrida, vándalo, irresponsable y anárquico, desorientado ex-ciudadano estadounidense, para sumergirnos en la titánica tarea de convertirlo en persona nuevamente, para que pueda ser reinsertado en la convivencia normal, pacífica, humana, restauradora y constructiva que esta nueva era exige, propone...necesita.

  Es mi humilde propuesta para meditar y reflexionar, mas allá de cualquier idioma, nacionalidad, cultura, orientación política o sexual, o religión, en estos mansos días de la navidad de 2025

  Espero la comprensión y el apoyo de todos ustedes!!






20 diciembre

El retorno de la jungla

 





  Bueno...casi sin darnos cuenta, hemos sido aplastados por el poder de la rutina inamovible de lo establecido.

  Nos hemos acostumbrado al poder de las palabras, de las declaraciones.  O mas bien, al poder que las palabras adquieren mediante las declaraciones de personas o representantes de la hegemonía mundial. 

  Eso se hizo tan natural, que imperceptiblemente, dejamos de realizar cualquier análisis o reelaboración de los conceptos, hasta servir en bandeja -voluntariamente- el amplio campo de la percepción humana, indefenso, para que sea masticado por los medios corporativos de comunicación.

  Que significa esto?  Qué el imperio, la hegemonía, el poder malicioso de los acaparadores del mundo, de los amantes incansables del monopolio, se vio tan facilitado en su tarea, que pudo pensar -erróneamente- que el ser humano había sido domesticado, restando solo algunos focos de inconformismo, controlados por obedientes, obsecuentes, pero también diligentes dirigentes, o mas bien gerentes.  

  Estos usuarios a termino del poder delegado, mantenían a las poblaciones controladas al máximo posible antes de generar rebeliones, y con la mínima posibilidad de acceso a infraestructuras básicas de salud, vivienda o seguridad, o incluso a alimentos o agua, de igual manera en que se mantienen a animales salvajes hacinados en jaulas de zoológico.

  Claro está, que ningún aspecto de la participación en el show mediático digital, cada vez mas enfocado en la diversión estupidizante y la mas simple y banal mecánica de desperdicio del tiempo, les fue negada a estas nuevas etapas de las sometidas poblaciones humanas.  

  Poco a poco, se fue instaurando un nuevo concepto de felicidad, que nada tenía que ver con los antiguos parámetros, sino con objetivos mecanizables industrialmente, basados en el consumo desenfrenado, la sumisión psicológica, y la cada vez mas perfecta adaptabilidad a las imágenes con que el mercado refleja e impone los siempre novedosos formatos estéticos y conductuales.

  Desprestigiadas y obscenas en su individualismo (como si no fuéramos, antes que nada, individuos) quedaban la autorrealización, la libertad personal y toda tendencia hacia una felicidad interna y gratuita.  Ahora las metas espirituales son mercantilistamente universales, ajenas, y por lo tanto no solo irrealizables, sino también incompartibles, ya que no es posible participar en planes o procesos imaginarios y lejanos, nebulosos y ficticios.  

  Bueno, siempre podemos tomarnos unas vacaciones, solo debemos agachar la cabeza bajo el yugo y trabajar como bueyes apuntalando el sistema, para poder escaparnos por una semana a alguna playa paradisíaca o cualquier otro centro de diversión donde consumir nuestro excedente monetario antes de que se nos escurra entre los dedos, antes de que se nos ocurra invertir el tiempo en nosotros mismos.

  Por supuesto que para embarcarnos en este viaje a ningún lado, hubo que torcer el rumbo aceptado y propuesto, certificado con millones de vidas y una destrucción nunca antes vista, y volver a dibujar la mágica postal con que engatusaron a los sobrevivientes destinados a reconstruir las relaciones humanas entre las naciones.

  En este mundo idílico diseñado durante la posguerra por europeos y estadounidenses, todas las plazas tendrían el suave césped recién cortado, y las bellas y rozagantes mujeres, extenderían sus mantas sobre el, para jugar con sus pequeños hijos.  Era "El Jardín" o mas bien, un pequeño patio interno, donde olvidarse de la amenazante y oscura jungla sin reglas que se multiplicaba mas allá de las fronteras.


  

  Por supuesto, que "El Jardín" requiere mucho mantenimiento, constantes inversiones, reemplazos, y mas que nada, rediseños permanentes para evitar la monotonía y el cansancio visual: la narrativa, es como una serpiente que avanza siempre, donde hoy está su cabeza, mañana terminará de pasar su cola.

  Entonces, como todo jardín, el imperio de los siete dientes fue aclimatando lo mejor de todo el planeta, lo mas frutal, vistoso y colorido, hasta olvidar que eran especies foráneas, exigentes de un eterno y minucioso cuidado para seguir existiendo.  Mientras tanto, algunas semillas descartadas descuidadamente, prendían con fuerza en el suelo ansioso de las metrópolis, abonado por miles de saqueos y masacres mas allá de los mares que las resguardaban.

  Es así que la multiculturalidad paso de ser pintoresca a una amenaza siempre latente, y la inmigración con que se llenaban los puestos de trabajo peor pagados y rechazados por los felices ciudadanos de las pujantes economías industriales, empezó a ser un peligro cada vez mayor, desde que los inmigrantes pretendieron establecerse y multiplicarse, como hacían antes en sus países de origen, devastados de punta a punta para facilitar el barato y permanente flujo de recursos naturales, humanos, minerales.

  Bueno, en realidad el problema no es ese, sino que en una sociedad repleta de ventajas y beneficios -mas allá de su oscuro y criminal origen- cruzada de punta a punta por posibilidades de crecimiento inmerecido a costa de muertes y conquistas que siempre ocurren muy lejos, y por lo tanto, a personas que seguramente se lo merecían, el cuerpo y la maravillosa mente humana, dejó de enfrentarse a desafíos significativos, y la supervivencia garantizada provocó un retroceso en todos los aspectos cognitivos, lógicos y de relacionamiento en estas aventajadas(y muy pronto avejentadas) sociedades.

  La falta de selección natural, la total y permanente ausencia de capacidades o requisitos para obtener cualquier fruto de este planeta, provocó rápidamente que los mas inútiles, los mas insignificantes y oscuros depredadores, los mas infames y narcisistas vividores tomaran la delantera y no solo eso, sino que rápidamente, conformaran la clase dirigente de esos países, dictando las reglas a su gusto y placer, sin mas requisitos que entorpecer cualquier intento de derrocarlos de sus recientes e inmerecidos puestos de mando.

  Tantas millones de muertes y años de guerra, solo sirvieron para crear y generar una nueva élite dominante, que ya ni siquiera estaba ligada a una necesidad de respeto o beneficio social, de comunidad, de humanidad.  Sin darse cuenta, europeos y yanquis pasaron a ser el tipo mas inútil y descarnado de esclavo: el voluntario y feliz, que no solo ha dejado de protestar, sino que ni siquiera reacciona o piensa, solo come, disfruta, y alimenta a la maquinaria que lo oprime.  Que oprime al resto del mundo, claro, también, pero el resto del mundo es consciente, dolorosamente consciente, de esa opresión.

  Por otro lado, como estas sociedades-jardín, repletas de flores de plástico de colores intensos, de sonrisas perfectas de parejos dientes, son -por definición- estériles, por mas barreras y controles que establezcan, el viento del tiempo y la marea implacable de los acontecimientos, depositan y fortalecen semillas fuertes y decididas, que vuelan o navegan sin control, prosperando y multiplicándose en los suburbios de todas las modernas metrópolis y pequeñas ciudades, donde las viejas estructuras y acuerdos humanos generados por seres débiles y pusilánimes, cómoda e inmerecidamente aventajados, se marchitan como flores de maceta  ante la mínima falta de cuidado.

  Porque la realidad, es que la inmensa mayoría, sino la totalidad de los esfuerzos destinados a mantener estas naciones, son ejercidos por "ciudadanos de segunda", inmigrantes, trabajadores ilegales, o sacrificados inversionistas que se juegan el todo por el todo en un tablero económico ampliamente dominado por los amigos del poder, a través  de información confidencial, del cabildeo, y del trafico de influencias.  


  


  Esa, es la sangre buena y fuerte del sistema, y ahora, está siendo ferozmente rechazada, para fomentar y beneficiar, aun mas, a los inútiles parásitos, a los niños mimados del poder, que todavía creen estar protegidos por el paraguas inmenso de un aparato político y judicial hecho exactamente a la medida de su supremacía.

  Alguien tiene que empezar  a dar las malas noticias: la anemia galopante que se podía disimular a través de la sobreexplotación y el despojo, ahora ya es un paisaje en si mismo.  Las semillas que el viento trajo, se alojaron en lagunas legales, en cornisas económicas, en grietas corporativas, y ahora crecen cada día mas grandes y fuertes, mientras las señoriales y redundantes, cautivas infraestructuras políticas y financieras, caducan y se rompen, se resquebrajan donde quiera mirarse, y se disuelven en nubes de polvo que todavía ocultan la presencia indiscutible de los fuertes, robustos y sanos, nuevos ecosistemas económicos que empiezan a dominar todo.

  Los viejos dirigentes, duros como muñecos, todavía repiten un guion absurdo y gastado, ridículo, tocando tambores de guerra, para poder desperdiciar los últimos millones libres en las empresas de armamento que los mantienen en el poder.  Pero por mas que lo intenten, no es la guerra lo que va a salvarlos o sacrificarlos honorablemente, porque despues de extraer tanto, la tierra de la cual intentan cosechar consenso, esta gastada y muerta, esperando una liberadora lluvia que germine y potencie las semillas misteriosas de un nuevo mundo escondido en la oscuridad de las tranquilas profundidades.

  El multipolarismo no es una imposición, no es una elección externa, como la que los jardineros imponían a sangre y fuego. El mundo entero abre sus puertas a una nueva convivencia, porque esa necesidad nace en cada ministerio y cada provincia, cada institución y cada familia del planeta, al mismo tiempo que la conciencia humana se abre a una nueva posibilidad de libertad posible, no controlada por un pequeño grupo de imbéciles en permanente viaje de placer. 

  La imposición de políticas sociales y económicas ya fue ampliamente demostrada como autodestructiva, y la sumisión imperial no dio mas resultados que la miseria, la traición y la decadencia.

  Nadie cuida las plantas exóticas que los antiguos dueños del mundo siguen desembarcando en los rincones de todo el planeta.  Sus sicarios económicos, mercenarios y diplomáticos corporativos son mirados con tanta curiosidad como desdén, y cada vez mas, con un rechazo que fácilmente se vuelve asco.  

  Su presencia solo servirá para desenmascarar a los traidores y apátridas que todavía pretenden lucrar con la derrota de sus propios pueblos, mientras una sociedad cada vez mas consciente de las consecuencias de sus elecciones, de sus opciones, de sus asociaciones, empieza a mirar bajo sus propios pies, y a fortalecer la propia tierra que alimenta su auténtica e infatigable naturaleza.

  Las semillas vuelan con el viento, la tierra gastada del imperio es testigo de un verde nuevo, que reemplaza sin pausa y sin piedad, a los ostentosos y marchitos diseños que intentaron imponer a costa de la decadencia de sus propias poblaciones, y la miseria estructural del resto del planeta.

  No hay porque preocuparse por las nubes negras, no hay tormenta que no sea lluvia, y no hay viento que no derribe los arboles muertos... 

  Ya caen, las primeras gotas...






inalterable (Poesías)

  Un mundo de palabras Un mundo sin sustancia, una réplica, un reflejo Reemplazó al mundo que podíamos tocar, oler, caminar... Nos dejamos e...